La Casa Real aspira a que la presencia de los reyes en Melilla deje de ser algo excepcional. Felipe VI y la reina Letizia afrontan con ilusión el viaje que realizarán los días 13 y 14 de octubre a las dos ciudades autónomas y desean que, a partir de esta visita, su presencia en ellas se normalice, según han trasladado a la agencia EFE fuentes del Palacio de la Zarzuela.
Será la primera vez que Felipe VI visite Ceuta y Melilla como jefe del Estado desde su proclamación en 2014. La última visita de un monarca se remonta al 5 y 6 de noviembre de 2007, cuando Juan Carlos I y la reina Sofía recorrieron ambas ciudades. Hasta entonces, solo Alfonso XIII lo había hecho, en 1927.
Una vez fijadas las fechas, el rey mantuvo el pasado jueves sendas conversaciones con el presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, y con su homólogo ceutí, Juan Jesús Vivas.
Estas fuentes insisten en que la idea de recorrer las calles de ambas ciudades no surge de la situación que atraviesa Ceuta desde la entrada masiva de migrantes de los días 30 y 31 de julio, sino que se venía barajando mucho antes.
La Casa Real asume que el viaje pueda tener repercusión en Marruecos, cuya reacción aguarda. Aun así, subraya la necesidad de mantener una buena relación con el país vecino, que, a su juicio, debe ser consciente de que España actúa como puente en su relación con la Unión Europea. La visita de 2007 abrió una crisis diplomática con Rabat, que llegó a retirar a su embajador.
Ese mismo jueves, a su llegada al Congreso de los Diputados para inaugurar el XII Foro Parlamentario Iberoamericano, el rey respondió con un sonriente "como siempre" cuando los periodistas le preguntaron si le hacía ilusión el desplazamiento.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no acompañará a los reyes. En su lugar estará presente el ministro de jornada, una fórmula que el Ejecutivo considera habitual. Sánchez había avanzado la visita a finales de agosto en la Cadena Ser y, el 3 de septiembre, aseguró en el Congreso que con ella el rey transmitiría "el compromiso absoluto del Estado" con ambas ciudades.
En Melilla, Imbroda reclamó en septiembre que se concretara el calendario y señaló las elecciones marroquíes del 23 de septiembre y la Fiesta Nacional como posibles obstáculos. La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, calificó la visita como "algo positivo" para la ciudad.








