El director del Observatorio de Ceuta y Melilla y profesor de Relaciones Internacionales de la UNED, Carlos Echeverría, considera que la próxima visita de los Reyes Felipe VI y doña Letizia a las ciudades autónomas debe servir también para "superar" la percepción de debilidad que, a su juicio, ha condicionado durante años las relaciones con Marruecos.
El Observatorio ha recibido la noticia de la visita de Sus Majestades a ambas ciudades autónomas con profunda satisfacción, confiando en que esta presencia se mantenga en el tiempo.
En declaraciones a El Faro, Echeverría ha defendido que la presencia de los Reyes en Melilla y Ceuta debe asumirse con normalidad y que cualquier reacción del país vecino no debería determinar la agenda institucional española. Al mismo tiempo, ha insistido en que España debe transmitir a su ciudadanía y al conjunto de Europa que esta visita se producirá a dos ciudades españolas.
"Los reyes van a Ceuta y Melilla y si el vecino se molesta es su problema. Marruecos no debería tener motivos para sentirse molesto y debería actuar como un buen vecino".
El director del Observatorio ha considerado que durante demasiado tiempo se ha prestado una atención excesiva a cómo podría reaccionar el país vecino ante determinadas decisiones relacionadas con Melilla y Ceuta.
"Cuando andamos demasiado en esto, es decir, ¿qué nos van a hacer?, también ahí, aunque parece inocuo, estamos mostrando debilidad".
En este sentido, Echeverría apuesta por que la visita de los Reyes marque un punto de inflexión y dé paso a "unas reglas nuevas" en la relación con Marruecos.
"Lo importante es que la visita se producirá, será muy agradable y muy necesaria y luego la sigue, pero con unas reglas nuevas".
Profunda satisfacción
El Observatorio de Ceuta y Melilla ha recibido con satisfacción el anuncio de la visita de los Reyes.
Dos décadas desde la última visita Real y la primera desde que Felipe VI comenzó su reinado, aunque Echeverría apuesta por "mirar hacia adelante" y, sobre todo, por que este tipo de desplazamientos se normalicen, señalando que confía que los Reyes puedan acudir con mayor frecuencia a las ciudades autónomas.
Echeverría ha recordado que los Reyes tienen previsto visitar también la frontera norte de Europa. No obstante, ha querido dejar claro que el desplazamiento a Ceuta y Melilla se producirá antes.
"Lo grave hubiera sido que hubieran ido a una frontera también exigente, como es la de Finlandia con Rusia, y que no hubieran visitado la nuestra".
Con respecto a la actitud española a la hora de planificar visitas Reales a ambas ciudades autónomas, el director del Observatorio ha lamentado como siempre ha existido una "tradicional sumisión" a lo que el país vecino pudiera pensar o hacer, cuando la política interior y exterior de un Estado corresponde precisamente a ese propio Estado.
Por ello, Echeverría ha manifestado que la crisis de Ceuta, a la que califica de "invasión" ha contribuido a tomar más en serio el presente y el futuro de las relaciones con Marruecos.
"Tenemos que empezar a hacernos mayores de una vez".
El director del Observatorio ha recordado que esta organización lleva años reclamando una mayor presencia institucional en Melilla y Ceuta. Y es que Echeverría ha señalado que las visitas de representantes del Estado a Melilla y Ceuta han estado tradicionalmente vinculadas a circunstancias excepcionales, como ocurrió tras la crisis migratoria de mayo de 2021 en Ceuta. A su juicio, después de esos episodios las ciudades volvían a quedar fuera de la agenda institucional.
"Es como si fuera un pecado poner un pie en un rincón de España como es Melilla, que es igual de español que Asturias o cualquier sitio".
Posible reacción de Marruecos
Respecto a la posible reacción de Marruecos ante la visita, Echeverría ha evitado hacer pronósticos, considerando que cualquier análisis debe partir del contexto actual, aunque reconociendo que Marruecos dispone de distintas herramientas para ejercer presión sobre España y Europa.
Entre ellas, ha apuntado a posibles movimientos relacionados con los flujos migratorios, aunque considera que no necesariamente tiene que producirse una medida de gran envergadura. También ha mencionado la utilización de determinados actores, como el Comité de Liberación de Ceuta y Melilla o los medios de comunicación "controlados" del país vecino para generar presión en torno a la visita.
Echeverría ha advertido, no obstante, que no debe interpretarse cualquier posible reacción como una razón para condicionar la agenda española. Precisamente, ha insistido en que la cuestión fundamental es evitar que el debate se centre permanentemente en qué puede hacer Marruecos ante cada decisión española.
En este sentido, considera que España debe abordar la relación con el país vecino desde una posición de normalidad y con unas reglas de comportamiento diferentes, aunque también ha destacado que existen numerosos ámbitos en los que España y Marruecos pueden mantener intereses compartidos.
"Entre Marruecos y España hay y puede seguir habiendo muchos intereses compartidos, pero con unas reglas de comportamiento, por su parte, totalmente diferentes. Tiene que renunciar a esa exigencia territorial inapropiada e inamistosa".








