La Audiencia de Málaga con sede en Melilla ha condenado a nueve años y medio de prisión a un policía nacional por un delito de violación y otro de corrupción de menores contra una joven de 17 años, con la que contactó a través de un anuncio de empleo falso en el que buscaba una niñera, según ha informado EFE tras acceder a la sentencia.
El agente, de 32 años, tenía publicados varios anuncios en una conocida plataforma de compraventa por internet bajo un nombre de usuario distinto al suyo real. Uno de ellos decía "se necesita niñera, solo gente seria, más detalles al privado", un reclamo que, según el tribunal de la Sala Séptima de la Audiencia, era en realidad "un pretexto que ocultaba otras intenciones".
El condenado pidió el número de teléfono de la menor para hablar sobre el supuesto empleo a través de una aplicación de mensajería, usando una tarjeta SIM de la que no era titular para evitar ser identificado y de la que se deshizo tras cometer la agresión.
Según el fallo, la intención del agente "no era la de contratar a la chica sino la de tener relaciones sexuales con ella". Pese a saber que era menor, le ofreció dinero por estar con él y le advirtió de que "este hecho no debía ser conocido por terceras personas".
Las conversaciones tenían "marcado carácter erótico" y en ellas el procesado "no dejaba de insinuar la posibilidad de estar juntos", llegando a ofrecerle 30 euros por pasar con él 40 minutos al margen del trabajo de niñera, propuestas a las que la menor respondía "con evasivas".
La agresión
"Con la excusa del trabajo de niñera" concertaron una cita. El hombre la recogió en su coche y la llevó a un descampado, donde primero le puso la mano en el muslo "con ánimo libidinoso"; ella la apartó y guardó silencio "ante el temor que le provocaba la situación", un rechazo que repitió cuando él intentó besarla.
Finalmente, la agredió sexualmente "pese a la negativa de la chica". Después condujo hasta un cajero automático, sacó 70 euros y le dio 20 "como pago por el 'servicio'", la dejó cerca de su domicilio y se deshizo de la tarjeta SIM.
La joven, que ha renunciado a cualquier indemnización, ha mantenido la misma versión desde que comunicó los hechos a la orientadora de su instituto al día siguiente y tras su posterior paso por el hospital y la Policía. El condenado, por el contrario, sostuvo versiones diferentes y durante el juicio justificó parte de sus comentarios en el consumo de alcohol.
La Audiencia ha condenado al agente por los delitos de violación y de corrupción de menores a nueve años y medio de prisión por el delito de violación [PENDIENTE: pena concreta impuesta por el delito de corrupción de menores]. El fallo incluye además la prohibición de acercarse a la víctima a menos de 200 metros y de comunicarse con ella durante 16 años, 24 años de inhabilitación para trabajos relacionados con menores y 8 años de libertad vigilada.
La sentencia, contra la que cabe recurso, impone también al condenado el pago de las costas judiciales y decreta el decomiso del vehículo en el que cometió la agresión sexual.








