El 31 de agosto se anunció la subida de la bonificación del 50 al 75 % en cotizaciones a la Seguridad Social en las ciudades autónomas para blindar la economía y el empleo local ante la crisis migratoria. Un cambio que quedó reflejado en el Real Decreto-ley 22/2026, de 1 de septiembre, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Pero la medida levantó algunas dudas con los contratos que se firmaron antes del 1 de septiembre de 2023.
Ahora, Pymes Melilla, después de presentar un escrito el 10 de septiembre dirigido a la Tesorería General de la Seguridad Social, ha conseguido que el nuevo descuento tenga carácter permanente. Preocupaba, especialmente, porque algunos puestos formaban parte de Planes Integrales de empleo asociados al 50 % o directamente sin bonificación. Caducaban, además, a finales de año, quedando en una especie de “limbo” legal.
El escrito se formalizó con cierta urgencia, puesto que a nivel informático, la nueva bonificación se haría oficial para la semana del 28 de septiembre. El criterio restrictivo venía recogido en el Boletín RED 11/2026 de 8 de septiembre, el documento técnico que fijaba la operativa de cotización, pero no coincidía con el Real Decreto. El nuevo régimen recae sobre las cotizaciones de los trabajadores por cuenta ajena de los sectores incluidos y sobre las cuotas de autónomos, más de 4.000 en Melilla.
La postura que defendía la federación era la siguiente: “El artículo 31 del Real Decreto-ley 1/2023, en la redacción dada por el artículo 37 del RDL 22/2026, concede la bonificación a las empresas que tengan personas trabajadoras con contratos indefinidos o de sustitución por IT en vigor, durante la vigencia de los contratos: sin condición alguna de fecha de firma. Una instrucción técnica no es superior a un Real Decreto: las disposiciones administrativas no pueden vulnerar la Constitución ni las leyes, las normas solo producen efectos jurídicos con su publicación oficial y la Constitución garantiza la jerarquía normativa y la seguridad jurídica”.
La federación movilizó a los asociados y al equipo jurídico a nivel nacional para obtener respuestas lo antes posible. No entendían “que el criterio fuera por encima de la norma del Real Decreto, y eso era lo que alegábamos en el escrito”. Esta diferencia para los trabajadores según la fecha de contrato creaba una competencia desleal entre empresarios en Melilla, con una notable pérdida económica, explica Francis Serón, presidenta de la patronal.
Tras doce días, la Tesorería General ha respondido al escrito, y en el informe de la Dirección General de Trabajo publicado en el Boletín RED 12/2026 el pasado 21 de septiembre, se resuelve que el 75 % se aplica “a las cuotas devengadas a partir del 1 de septiembre de 2026, con independencia de que el contrato se hubiera celebrado con anterioridad a dicha fecha”.
El cálculo es automático, sin trámites de afiliación. Cerca del 40 % de los contratos vigentes son anteriores a esa fecha, unos 10.511 en Melilla, por lo que el ahorro para las empresas ronda los 1,12 millones de euros al mes, que son 13,4 millones al año. El doble hasta la fecha para ambas ciudades autónomas.
El avance más importante es el de la permanencia de la medida. Agradecen a la Administración su celeridad, y que con este nuevo régimen, el coste laboral es menor y la seguridad se ha reforzado, permitiendo a las empresas planificar “con mayor proyección y tranquilidad”. Están convencidos de que el ahorro se invertirá en contratación de personal, lo que se traduce en más empleo, actividad y oportunidades para la sociedad melillense.
La ausencia de cabos sueltos supone un impulso para el tejido empresarial local, porque la estabilidad empuja al empresario a seguir invirtiendo y trabajando. “Esa reducción de costes siempre llega a lo que llega, al ciudadano. Porque al tener menos costes al final se invierte, y la mayoría de la inversión siempre es para contratar recursos humanos”. Serón cree que era algo “injusto” para las empresas, ya que en la ciudad, la mayoría se encarga de prestar servicios a los ciudadanos. “Estamos trabajando para la ciudad, para que crezca la economía”.
Pymes Melilla considera que el reconocimiento por mantener la empresa, el empleo y generar riqueza debe ser económico. “Más del 99% de las empresas son micropymes, autónomos y pequeñas y medianas empresas. Es que somos los que estamos moviendo la economía, no de Melilla, ya de España, e incluso de Europa”. Reivindican su presencia en mesas de negociación a todos los niveles. La subida al 75 % ha sido “un respiro”, pero era un paso necesario por la “economía especial” en la que se enmarcan Ceuta y Melilla.
La patronal reafirma que “Melilla es una ciudad con un capital increíble de personas, de talento y de calidad de vida, con todos los servicios en 12 kilómetros cuadrados y con unas comunicaciones muy buenas a pesar de los fallos”. La rápida actuación de Pymes Melilla ha permitido subsanar el error, y miles de personas se beneficiarán de las nuevas circunstancias en los territorios emplazados en el norte de África.








