Carmela Ríos, Anna Bosch, Cristóbal Gázquez y David Jiménez se reunirán este jueves, 24 de septiembre, en Melilla para hablar de periodismo, redes sociales y nuevos hábitos informativos. Será a las 20:30 horas en La Librería, dentro del encuentro ‘Tertulias: ¿Información o espectáculo?’, organizado por el Clúster de Emprendimiento Melilla.
La cita busca abrir una conversación sobre cómo ha cambiado la forma de producir y consumir noticias. También sobre esa frontera cada vez más difícil de distinguir entre informar y entretener. Cuatro profesionales con trayectorias muy distintas pondrán sus experiencias sobre la mesa.
Gabriel Gonzálvez, presidente del Clúster de Emprendimiento Melilla, explica que la iniciativa lleva tiempo gestándose. La organización ha desarrollado en los últimos meses distintas actividades relacionadas con los creadores de contenido y los influencers y decidió aprovechar septiembre para plantear un debate más amplio.
“Gente que ha estado trabajando allí y que sabe del periodismo de primera mano” será la encargada, según Gonzálvez, de contar al público cuál es la realidad del oficio, la desinformación y los cambios que atraviesa el sector. Y después llegará el turno de los asistentes. La idea es que la tertulia termine también con preguntas y participación del público.
Entre los nombres de la mesa está Carmela Ríos, periodista especializada en redes sociales y desinformación, columnista de El País y vinculada a la transformación digital. Su trayectoria incluye años de trabajo en televisión y el Premio Ortega y Gasset de Periodismo Digital por su cobertura del 15-M a través de Twitter.
Ríos considera especialmente necesarias este tipo de conversaciones. “Nunca hemos tenido tanta información como tenemos ahora, ni en tantos canales”, señala. Pero tener más contenidos al alcance no significa necesariamente estar mejor informado. “La información que tenemos, que la tenemos en cantidades industriales”, advierte, no siempre es de calidad ni suficiente para comprender lo que ocurre.
Uno de los asuntos centrales será precisamente la transformación de la información en espectáculo. Ríos explica que durante la última década algunos programas informativos han incorporado formas de presentación y tonos propios del entretenimiento. Una tendencia que, según apunta, también se ha extendido fuera de España.
Y las redes han añadido una nueva pieza al tablero. El algoritmo puede condicionar qué contenidos recibe un periodista, pero también cómo decide comunicarse. Ríos señala que las plataformas premian especialmente “la conversación más extrema, la conversación más emocional” y los mensajes más subidos de tono.
Para la periodista, la relación entre profesionales de la información y algoritmos es “un poco peligrosa”. Puede ofrecer oportunidades profesionales, pero también afectar a la credibilidad cuando algunos periodistas adoptan una identidad ideológica muy marcada para ganar presencia en las conversaciones digitales.
Otro de los debates será el creciente papel de los creadores de contenido. Ríos no tiene nada en contra de ellos. Al contrario. Pero establece una diferencia con el periodismo. Un creador de contenido no tiene, por definición, las mismas obligaciones de rigor, verificación y contraste de fuentes que un periodista.
Eso no significa que ambos mundos no puedan encontrarse. Hay creadores que hacen reporterismo, acuden al terreno y trabajan con material periodístico. “Eso me parece maravilloso”, afirma Ríos.
También estará Anna Bosch, una de las periodistas españolas con mayor experiencia en información internacional. Tras 36 años en RTVE y más de cuatro décadas de profesión, se jubiló este verano. Fue corresponsal en Moscú, Washington y Londres y participó en los primeros años de Euronews.
David Jiménez, reportero, escritor y exdirector de El Mundo, completará la mesa junto a Cristóbal Gázquez, abogado especializado en derecho digital y derechos humanos y presidente de la Unión Española de Creadores. Jiménez ha desarrollado buena parte de su carrera en información internacional y Gázquez aporta la perspectiva jurídica sobre libertad de expresión, desinformación y nuevas plataformas.
El debate llega además en un momento en el que cada vez más jóvenes recurren a TikTok y otras redes para informarse. Para Ríos, ahí aparece uno de los grandes riesgos. “Vivimos en un ecosistema de la información fragmentada, dividida y mezclada con desinformación”.
Un vídeo corto puede informar. Pero no necesariamente basta para comprender un asunto. La periodista considera que recibir muchos impactos en distintas redes puede generar “una apariencia de estar informado” sin que exista una comprensión profunda de lo ocurrido.
La tertulia quiere precisamente detenerse ahí. En cómo se construye hoy la opinión, qué papel juegan los medios tradicionales, las redes y los creadores y qué queda de la función clásica del periodismo en un entorno donde captar la atención se ha convertido también en parte de la batalla informativa.








