El parque automovilístico de Melilla afronta un proceso de envejecimiento que se ha acentuado en los últimos años. Los vehículos que circulan y están registrados en la ciudad tienen una antigüedad media de 16,45 años, una cifra que sitúa a Melilla por encima de la media del conjunto de España, que se sitúa en 14,92 años. La diferencia respecto al promedio nacional es, por tanto, de aproximadamente un año y medio.
Los datos proceden de un informe de la Dirección General de Tráfico (DGT) sobre la evolución del parque de vehículos de Melilla entre 2020 y 2025 consultado por este periódico. El documento refleja el elevado grado de antigüedad de los vehículos, así como una evolución en la que los modelos más viejos han ido ganando peso frente a los de incorporación más reciente.
En 2025 había registrados en Melilla 73.465 vehículos, frente a los 72.353 contabilizados cinco años antes. El crecimiento del parque ha sido, por tanto, moderado, de un 1,54%, con 1.112 vehículos más que en 2020. Sin embargo, el aumento del número total ha ido acompañado de un incremento de su antigüedad media, ya que de los 15,17 años de 2020 se ha pasado a 16,45 en 2025.
El informe de la DGT cita que en Melilla hay 23.594 vehículos, el 32,12% del parque, que superan los 25 años de antigüedad. Cinco años antes eran 16.270, el 22,49%. Esto significa que en apenas un lustro se han incorporado al parque móvil más de 7.300 unidades pertenecientes a este tramo, al tiempo que su peso sobre el conjunto ha aumentado en casi diez puntos porcentuales.
Dicho de otra manera, uno de cada tres vehículos registrados en Melilla tiene más de un cuarto de siglo. El porcentaje resulta significativo si se compara con el de los vehículos más nuevos, puesto que los automóviles con menos de cuatro años sumaban 7.072 a finales de 2025, apenas el 9,63% del total. En 2020, este grupo estaba formado por 8.665 y representaba el 11,98% del parque.
El tramo intermedio de autos de entre cuatro y nueve años presenta, por el contrario, una evolución positiva. En 2025 se contabilizaron 10.833, equivalentes al 14,75% del global, frente a los 7.657 del ejercicio 2020, cuando suponían el 10,58%. Son, por tanto, 3.176 unidades más en esta franja de edad. También disminuye el grupo más numeroso, el formado por vehículos de entre diez y 24 años. En 2025 había 31.966 unidades (43,51% del total), por las 39.761 de hace cinco años, cuando representaban el 54,95%.
Los turismos concentran casi dos tercios del parque
El resultado final es que, de los 73.465 vehículos registrados en la ciudad, más de 55.500 tienen al menos diez años y cerca de 23.600 superan los 25. En el extremo contrario, los coches con menos de cuatro años no llegan a 7.100.
Por tipos de vehículo, los turismos son claramente mayoritarios, con 47.643, y representan el 64,85% de todo el parque móvil de Melilla. A continuación, se sitúan las motocicletas, con 10.646 unidades y un peso del 14,49%, y las furgonetas, con 7.925 vehículos, equivalentes al 10,79%. El resto está compuesto por 3.088 camiones, que representan el 4,20% global; 2.706 ciclomotores, el 3,68%; y el epígrafe de otros 1.397 vehículos, el 1,90%. Los autobuses tienen una presencia mucho más reducida, con solo 60 unidades, el 0,08%.
La estructura de titularidad también presenta una característica definida, hasta el punto de que el 95,63% de los vehículos pertenece a personas físicas, mientras que las jurídicas son titulares del 4,37%. La distribución se mantiene prácticamente estable respecto a 2020, según el informe de la DGT.
La gasolina gana terreno al diésel
El análisis del sistema de propulsión muestra que la gasolina es actualmente el combustible predominante, con 40.103 vehículos, el 54,59% del parque de Melilla. El diésel suma 32.369 unidades, el 44,06%. La evolución respecto a 2020 señala que ese año la gasolina representaba el 49,89% y el diésel el 49,06%. Cinco años después, la diferencia entre ambos sistemas se ha ampliado hasta superar los diez puntos porcentuales.
La presencia de vehículos eléctricos continúa siendo, sin embargo, reducida. Hay anotados en la DGT 340 vehículos eléctricos, equivalentes al 0,46% del parque. La cifra supone un incremento de 233 unidades respecto a 2020, cuando se contabilizaban 107, lo que representa un crecimiento del 217,76%. Pese a este fuerte aumento porcentual, su peso en el conjunto sigue siendo inferior al 0,5%. Junto a ellos aparecen otras alternativas de propulsión todavía minoritarias, con 40 vehículos de GLP, seis de GNC y 607 incluidos en el apartado de otros sistemas.
La evolución de los eléctricos pone de manifiesto una tendencia de crecimiento desde una base muy pequeña. El aumento de 107 a 340 unidades en cinco años supone más que triplicar el número de vehículos eléctricos registrados. Sin embargo, la estructura global del parque continúa estando dominada por los motores de combustión, con más de 72.000 vehículos de gasolina o diésel.
Retos para la movilidad
Los datos indican que el principal rasgo del parque automovilístico melillense no es tanto su crecimiento como su envejecimiento. En cinco años apenas ha aumentado el número total de vehículos, pero sí lo ha hecho de forma apreciable su edad media.
La antigüedad del parque tiene además implicaciones que van más allá de la mera renovación de los vehículos, ya que hay que tener en cuenta aspectos relacionados con la movilidad en la ciudad como las emisiones, el consumo de combustible y la seguridad vial. Los automóviles de generaciones más recientes incorporan tecnologías y sistemas destinados a reducir las consecuencias de los accidentes.
En materia medioambiental, la elevada presencia de vehículos de gasolina y diésel refleja también la distancia existente entre la estructura actual del parque y una movilidad basada en tecnologías de menores emisiones.
La combinación de un parque cada vez más antiguo y una implantación todavía reducida de tecnologías alternativas se erige en uno de los principales retos para la movilidad de Melilla. Y la renovación de esas 23.594 unidades que superan los 25 años es otro de los desafíos para mejorar la eficiencia, reducir emisiones y avanzar en seguridad vial.








