El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, ha anunciado este miércoles que el Gobierno local trabaja para que la finca de Villa Pilar, adquirida por la administración autonómica recientemente, recupere el carácter agrario y agropecuario que tuvo la ciudad a comienzos del siglo XX. Imbroda ha explicado que ya existe presupuesto para vallar el terreno y que, antes de que finalice la presente legislatura, estará sobre la mesa el anteproyecto de actuación, con el objetivo de ejecutar las obras en un plazo de entre uno y un año y medio.
Villa Pilar es una finca de unas diez hectáreas, unos 100.000 metros cuadrados según las cifras aportadas por el presidente, situada en la zona alta de la ciudad. Imbroda ha destacado que su adquisición supone una "reserva de suelo" para Melilla, al evitar que el terreno terminara con un uso irregular, como almacenes, lo que hubiera supuesto una pérdida definitiva de naturaleza. El presidente ha recordado que la compra no contó con el respaldo unánime de la Asamblea.
Según ha explicado Imbroda, ya se ha hablado con la empresa encargada de redactar el anteproyecto y solo restan algunos trámites administrativos para que se presente formalmente. La Ciudad, ha añadido, ya dispone de presupuesto para acometer el vallado del terreno, un paso previo pensado para preservarlo mientras avanza la planificación.
El objetivo declarado del proyecto es que Villa Pilar se convierta en un reflejo de lo que fue la Melilla agraria y agropecuaria de comienzos del siglo pasado, una época en la que, según ha señalado el presidente, buena parte del actual entramado urbano estaba ocupado por fincas y huertas, incluida la zona donde hoy se sitúa la pista del aeropuerto. Imbroda ha subrayado que la finca conserva todavía el sistema de riego original, aunque en mal estado, lo que se plantea como parte del valor histórico a preservar.
El presidente ha vinculado esta actuación con los huertos urbanos que la Ciudad ya gestiona actualmente, destinados fundamentalmente a personas jubiladas, y que ha descrito como una recuperación "a pequeña escala" de aquella tradición agraria. En Villa Pilar, ha adelantado, la actuación tendrá una dimensión "mucho más explosiva".
Imbroda ha fijado como horizonte que el anteproyecto de Villa Pilar esté redactado y las obras hayan comenzado antes de que concluya la presente legislatura, con una ejecución que calcula en un plazo de entre un año y año y medio. "Eso sería una gozosa realidad para todos los melillenses", ha afirmado el presidente.
Estas declaraciones se producen después de que, en octubre de 2025, el consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, informara de que su departamento preparaba ya el anteproyecto de la finca a través de Tragsa, y avanzara la intención de instalar allí huertos sociales. En aquella ocasión, la Ciudad situó la superficie de la finca en 92.000 metros cuadrados. Posteriormente, en diciembre de 2025, Imbroda confirmó la formalización de la compra por 1.800.000 euros, defendiéndola como una "magnífica operación" frente a las críticas del grupo Somos Melilla, que había denunciado falta de transparencia en el proceso de adquisición.
Por último, Juan José Imbroda ha aprovechado su comparecencia, realizada junto al Museo de Ciencias Naturales, en el entorno del parque Juan Carlos I, para plantear también la ampliación de este equipamiento. El presidente ha señalado que el museo, concebido inicialmente con una "pretensión modesta", ha registrado un éxito "extraordinario", con miles de visitas de centros escolares por su carácter didáctico y pedagógico.
Según ha explicado, la ampliación se iba a ejecutar inicialmente en el espacio donde finalmente se ha decidido construir el cementerio de mascotas, por lo que ahora se plantea llevarla a cabo en la plaza principal contigua, donde, ha dicho, hay espacio para duplicar el museo. Imbroda ha reclamado que esta actuación "habría que hacerla ya", concluyó.








