Una treintena de inmigrantes, varios de ellos menores, fueron interceptados la madrugada de este lunes en Melilla cuando intentaban llegar a la península escondidos en los camiones que retiraban las atracciones de feria tras el fin de las fiestas patronales. Según fuentes policiales citadas por EFE, en el marco de la denominada Operación Feriante se localizó a estas personas ocultas en los vehículos hasta aproximadamente las seis y media de la madrugada.
Las mismas fuentes policiales han señalado que este año se ha registrado una presión mayor que en ediciones anteriores, debido al aumento del número de menores extranjeros no acompañados presentes en la ciudad. Este incremento se atribuye en buena medida al repunte migratorio que sufrió Melilla a finales de julio, que superó con creces la capacidad máxima de los centros de acogida disponibles.
Según pudo constatar EFE, el movimiento de inmigrantes fue constante durante toda la madrugada en el recinto ferial, controlado por un dispositivo especial de la Policía Nacional. Por su parte, la Guardia Civil se encargó de la vigilancia en el puerto de la ciudad, donde se realizó una nueva revisión de los camiones antes de su embarque hacia la península.
Los propios feriantes colaboraron con los agentes durante el operativo, avisando a la Policía cuando detectaban a menores escondidos en los camiones o sacándolos ellos mismos de los escondites en los que se ocultaban.
El dispositivo policial contó con unidades de guías caninos, medios aéreos con drones y la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), encargados de las labores de control para evitar que los inmigrantes pusieran en peligro su vida al intentar llegar a la península escondidos en los vehículos y en las propias atracciones. Además del refuerzo desplegado en el recinto ferial, la Policía Nacional acompañó a los feriantes durante todo el trayecto hasta la estación marítima, con el objetivo de impedir que los inmigrantes aprovecharan el recorrido para subirse a los camiones.
En el puerto, la Guardia Civil mantendrá su despliegue por tierra, mar y aire hasta que salga de Melilla la última atracción de feria. El instituto armado ha explicado que el esfuerzo se concentrará en la inspección de camiones, bateas, remolques y atracciones, con un control "exhaustivo e ininterrumpido" desde la llegada de las estructuras a la zona restringida de seguridad del puerto hasta su embarque en los buques con destino a la península, todo ello con el objetivo de "velar por la seguridad e integridad física" de quienes intenten acceder de forma irregular escondidos en los vehículos.
La Operación Feriante se ha consolidado en los últimos años como uno de los dispositivos de seguridad más relevantes del calendario en Melilla. La pasada edición, la de 2025, se cerró con 31 inmigrantes localizados, la cifra más alta registrada hasta entonces, frente a los 26 detectados en 2024 y los 24 de 2023.








