Las organizaciones sindicales que integran la Junta de Personal Docente No Universitario de Melilla han trasladado públicamente su apoyo y solidaridad a la comunidad educativa de Ceuta ante el inicio del curso escolar, previsto para el próximo 1 de septiembre, que se afronta marcado por la incertidumbre derivada de la situación excepcional que atraviesa la ciudad autónoma desde el pasado 31 de julio.
En un comunicado conjunto, los sindicatos melillenses aseguran sentir como propias la preocupación, la incertidumbre y el temor que viven sus compañeros ceutíes ante un comienzo de curso que califican de "diferente y especialmente difícil". "No estáis solos", subrayan en el texto, en el que insisten en el vínculo entre "ciudades hermanas" que, según defienden, comparten circunstancias específicas por su condición fronteriza.
Las organizaciones exigen al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, como administración competente en Ceuta, que adopte "todas las medidas necesarias" para garantizar la seguridad e integridad de docentes, alumnado y familias, y que estas medidas no se limiten a los primeros días de curso, sino que se mantengan mientras persista la situación excepcional. Reclaman además que los centros educativos cuenten con los medios, recursos y protocolos necesarios para desarrollar su actividad con garantías.
El comunicado reclama también al Ministerio el cumplimiento de los compromisos trasladados públicamente por el secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, en relación con el derecho del alumnado ceutí a una educación en condiciones adecuadas de seguridad, protección y salubridad.
Los sindicatos piden, asimismo, la puesta en marcha de un Plan de Acompañamiento y Atención Psicosocial dirigido a toda la comunidad educativa de Ceuta, que incluya no solo al alumnado y sus familias, sino también al profesorado y al resto de profesionales de los centros.
Según argumentan, el regreso a las aulas en un "contexto extraordinario" puede generar ansiedad, preocupación, miedo e incertidumbre entre los docentes, con impacto directo sobre su bienestar emocional y su labor profesional. Por ello, solicitan que se pongan a disposición de los centros profesionales especializados y recursos suficientes de atención psicológica, con carácter preventivo y durante el tiempo que sea necesario.
Los sindicatos melillenses cierran su comunicado con un mensaje de "unidad, solidaridad y fraternidad" hacia Ceuta y piden a las administraciones competentes que "estén a la altura de las circunstancias", de forma que ningún docente, alumno o familia afronte el inicio de curso "sintiéndose desprotegido".








