El presidente y diputado de Somos Melilla, Amín Azmani, ha condenado con rotundidad las recientes declaraciones de miembros del Gobierno de Marruecos sobre la soberanía de Ceuta y Melilla, después de que el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, reivindicara "derechos históricos y geográficos" sobre ambas ciudades y planteara su "retorno" a Marruecos. Azmani ha calificado estas manifestaciones de "inadmisibles" y ha reclamado al Ejecutivo español una reacción firme.
Azmani ha calificado las palabras de Ouahbi como "inadmisibles, irresponsables y absolutamente incompatibles con una relación seria de buena vecindad" y ha defendido que la españolidad de Melilla y Ceuta "no está sometida a discusión, negociación ni comisión bilateral alguna". "Melilla no tiene que volver a ningún sitio. Sus ciudadanos son españoles y su soberanía no es una cuestión pendiente que Marruecos pueda poner sobre una mesa de negociación", ha afirmado.
El dirigente considera preocupante que las palabras de Ouahbi no sean un episodio aislado. Días después, el ministro marroquí de Asuntos Islámicos, Ahmed Toufiq, hizo durante una ceremonia religiosa presidida por Mohamed VI referencias a las "ciudades ocupadas" y a la "liberación", en alusión a Ceuta y Melilla, según recogió este periódico. Para Azmani, esta sucesión de declaraciones obliga a España a no relativizar lo ocurrido.
Somos Melilla defiende mantener con Marruecos relaciones de cooperación estables, aunque Azmani insiste en que "cooperar no significa aceptar silenciosamente que se cuestione nuestra soberanía". "Marruecos es nuestro vecino y estamos condenados a entendernos, pero la amistad solo puede construirse desde el respeto mutuo", ha subrayado.
El presidente de Somos Melilla ha reclamado al Gobierno de España una respuesta "clara, firme y proporcional" y ha considerado insuficiente reiterar de forma rutinaria que Ceuta y Melilla son españolas cada vez que Marruecos cuestiona su soberanía. Ha defendido que esta cuestión debe abordarse desde la unidad institucional, "sin utilización partidista", y ha reclamado que Melilla tenga voz propia en estos episodios.
Azmani ha distinguido entre las declaraciones de responsables marroquíes y las relaciones humanas entre ambas sociedades, subrayando que su postura "no es un enfrentamiento contra el pueblo marroquí". Finalmente, ha advertido de que los melillenses "no pueden acostumbrarse" a que se cuestione periódicamente el futuro de su ciudad: "Melilla es la casa de casi 90.000 españoles y su futuro lo construyen sus ciudadanos dentro de España y de Europa. Sobre eso no hay nada que negociar", ha concluido.








