La Comisión de Presidencia de la Ciudad Autónoma de Melilla aprobó este martes una moción de apoyo y solidaridad con Ceuta, que también reafirma la soberanía española sobre ambas ciudades autónomas y rechaza las declaraciones del ministro de Justicia de Marruecos que la cuestionan. El texto salió adelante con el respaldo del 88% de los diputados representados en la comisión, con el único voto en contra del PSOE, según explicó el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda.
Antes de entrar en materia, quiso mostrar "toda mi solidaridad y apoyo al pueblo de Ceuta y a la figura también de su presidente Juan Vivas", en referencia a las manifestaciones espontáneas que se estaban produciendo a esa misma hora en la ciudad vecina "contra la desidia, contra la inacción, contra la falta de respuestas que están recibiendo los ceutíes".
"Es invivible Ceuta, es insufrible la vida que se está llevando ahí", afirmó el presidente melillense, quien lamentó "la falta y ausencia total de respuestas contundentes que tenían que haber llegado en su tiempo y en su momento" y que, según dijo, "ni han llegado y no sabemos cuándo llegarán".
Moción de la Asamblea
Imbroda quiso detenerse en dos de los apartados de la moción aprobada. El primero recoge que la Asamblea de la Ciudad Autónoma de Melilla "manifiesta su firme apoyo, solidaridad y cercanía con la ciudad autónoma de Ceuta, sus instituciones y todos los ceutíes ante los graves acontecimientos producidos", y expresa su "compromiso inequívoco con la defensa de su seguridad, convivencia, derechos y libertades".
El segundo punto leído por el presidente melillense reafirma "solemnemente la inquebrantable presencia de Ceuta y Melilla en España, sustentada en la historia, el derecho, nuestro orden constitucional y democrático, y de manera inequívoca en la voluntad libre y manifiesta de sus ciudadanos". El texto rechaza además, "de forma rotunda, ordenable, inaceptable y carente de todos los fundamentos", las declaraciones del ministro de Justicia del Reino de Marruecos que cuestionan la soberanía española sobre ambas ciudades, así como "cualquier actuación que, dialécticamente o por la vía de los hechos, pretenda cuestionar o menoscabar la soberanía nacional y la integridad territorial de España". El manifiesto proclama, en este sentido, que Ceuta y Melilla "son partes inseparables de la nación española" y que su soberanía "no se cuestiona, no se negocia y se defiende".
Según detalló Imbroda, el acuerdo fue respaldado por el 88% de los diputados representados en la comisión de presidencia. El PSOE, con tres diputados, fue el único partido que se opuso, mientras que el resto de la corporación, hasta completar los 25 diputados que conforman la Asamblea en su proporción habitual, votó a favor. El texto tendrá que ratificarse posteriormente en el Pleno, donde volverá a someterse a votación.
El presidente de la Ciudad Autónoma no ocultó su malestar por la postura socialista. "Ahora mismo el Partido Socialista se ha descolgado y no ha querido votar estos dos apartados que acabo de leer", señaló, para añadir que, ante un problema "serio, enorme, con respecto a Ceuta y por ende también a Melilla, hay que estar a la altura". "Hay que estar primero con España, con la Constitución, con la soberanía, con la libertad", defendió, antes de calificar de "deleznable, totalmente rechazable" la posición del PSOE melillense.
Imbroda llegó a referirse a los diputados socialistas como "algo cortos de mira, que no levantan un palmo del suelo", en contraste con lo que consideró una amplia mayoría de la Asamblea alineada con el patriotismo que, a su juicio, exige la situación.
Mando único en Ceuta
Preguntado por la reunión del Consejo de Seguridad Nacional y la constitución de un mando único en Ceuta, Imbroda defendió que la situación excepcional vivida en la ciudad vecina requería "medidas excepcionales", en línea con lo reclamado en su momento por el presidente ceutí, Juan Vivas. A su juicio, la decisión ha llegado tarde. "Se ha hecho 26 o 27 días después" de que se produjera el cruce masivo del 30 de julio, un retraso que consideró que ha costado "días fundamentales" en los primeros momentos de la crisis.
El presidente melillense reclamó además cambios legislativos que, según dijo, ahora parecen encaminarse, como la adaptación de la normativa de asilo a la europea y una modificación de la ley de extranjería. Con todo, insistió en que estas medidas llegan "a destiempo" y reclamó actuaciones "rotundas" ante una situación que calificó de insostenible, con cerca de 10.000 personas en una ciudad de entre 80.000 y 82.000 habitantes. Imbroda defendió la expulsión y el retorno a Marruecos de los adultos que cruzaron la frontera de forma irregular, "con la debida garantía" de protección al menor en el caso de los niños, al amparo del acuerdo bilateral firmado con Marruecos en 2013.
El presidente de Melilla concluyó su intervención insistiendo en que España cuenta con "medios más que suficientes" para hacer frente a la crisis migratoria, apelando a su peso económico y a su pertenencia a la Unión Europea y a la OTAN, y lamentó que, hasta el momento, no se haya tenido "vocación, decisión y saber hacerlo" para resolverla.









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