El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, ha asegurado en una entrevista concedida a Antena 3 que la situación vivida recientemente en materia migratoria no ha tenido el mismo impacto en Melilla que en otros puntos de la frontera española, al tiempo que ha defendido la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y ha reclamado al Gobierno de la Nación la adopción de medidas extraordinarias para responder a escenarios de crisis.
Durante la entrevista, Imbroda sostuvo que Marruecos también ha visto afectada su imagen por los acontecimientos y consideró que las autoridades marroquíes no podían permitirse un nuevo episodio que proyectara una imagen negativa a nivel internacional. En este sentido, afirmó que confiaba en que el país vecino hubiera "aprendido la lección" y hubiera actuado para impedir una nueva situación de descontrol en la frontera.
El presidente melillense manifestó, no obstante, que continúa existiendo preocupación por la posibilidad de que se produzca una entrada masiva de inmigrantes, una inquietud que, según indicó, comparte con la ciudad de Ceuta.
Imbroda explicó que la configuración de la frontera melillense presenta características diferentes a las de Ceuta, lo que, a su juicio, hace más difícil una situación de las mismas dimensiones. En ese contexto, señaló que la geografía fronteriza de Melilla es "mucho más impermeable" y subrayó que la ciudad no ha vivido el mismo escenario que se ha registrado en la ciudad autónoma ceutí.
El presidente de la Ciudad destacó además el trabajo realizado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante esta situación. Según indicó, la actuación desarrollada por los efectivos ha sido "excelente" y también ha existido colaboración exterior para afrontar el contexto generado.
Durante su intervención también se refirió a las declaraciones realizadas por el ministro de Justicia. Imbroda sostuvo que el responsable ministerial improvisó un discurso con el objetivo de "tapar las vergüenzas de Marruecos", al considerar que las autoridades marroquíes estaban viendo cómo numerosos jóvenes abandonaban el país.
Asimismo, rechazó cualquier vinculación entre la soberanía de Ceuta y Melilla y Marruecos. El presidente afirmó que ambas ciudades no guardan relación con el país vecino "desde el punto de vista histórico, en derecho internacional, en nada", reiterando así su posición sobre el estatus jurídico de las dos ciudades autónomas.
En otro momento de la entrevista, Imbroda insistió en que la situación vivida constituye un episodio excepcional y defendió que este tipo de circunstancias requiere respuestas igualmente extraordinarias por parte de las administraciones públicas.
A su juicio, no es posible afrontar una crisis de estas características recurriendo únicamente a los mecanismos ordinarios de actuación. En este sentido, señaló que las administraciones deben adaptar su respuesta a la magnitud de los acontecimientos cuando se producen situaciones que exceden la normalidad.
El presidente puso como ejemplo la situación que, según afirmó, continúa registrándose en Ceuta, donde aseguró que permanecen unas 10.000 personas, una circunstancia que, en su opinión, está alterando la vida cotidiana de la ciudad.
Por ello, reclamó una actuación del Gobierno nacional basada en medidas excepcionales que permitan responder a una situación que calificó igualmente de excepcional. Imbroda defendió que las decisiones adoptadas deben estar a la altura del contexto existente y reiteró que las respuestas habituales no resultan suficientes cuando se afrontan episodios de esta naturaleza.








