El Gobierno de Melilla saldrá al encuentro de las empresas nacionales para intentar captar nuevas inversiones y favorecer la implantación de actividades económicas en el territorio. Para ello, ha contratado un servicio especializado que se encargará de diseñar, promocionar, organizar y ejecutar tres jornadas presenciales en otras tantas ciudades españolas.
El objetivo es utilizar estos encuentros como escaparate para dar a conocer entre empresarios y potenciales inversores las condiciones que ofrece Melilla para establecer nuevas actividades, al tiempo que se pretende facilitar un contacto directo entre las compañías interesadas y la Administración local. La actuación se enmarca en la estrategia de la Ciudad para diversificar el tejido productivo, atraer inversión privada y generar nuevas oportunidades de actividad económica y empleo.
Las jornadas estarán dirigidas de forma prioritaria a sociedades y agentes económicos que puedan estar interesados en instalarse en Melilla, aunque el programa tendrá un carácter abierto a cualquier compañía que quiera conocer las posibilidades que ofrece la ciudad. Entre los sectores que se consideran especialmente estratégicos se encuentran las empresas de atención al cliente, los servicios empresariales avanzados, la formación online y las actividades vinculadas a las operaciones triangulares.
El Gobierno melillense también pretende despertar el interés de compañías relacionadas con la economía digital, como empresas de servicios digitales, centros de programación, plataformas de comercio electrónico o centros de atención al cliente multilingües.
La iniciativa contempla la celebración de tres jornadas en ciudades del territorio nacional consideradas relevantes por su actividad empresarial y tecnológica. Entre las posibles sedes que figuran en la documentación se encuentran Sevilla, Santiago de Compostela, Barcelona y Valencia, aunque la elección definitiva corresponderá a la Administración en función de criterios estratégicos.
La selección tendrá en cuenta factores como la existencia de ecosistemas empresariales dinámicos, la concentración de compañías digitales o industriales y las oportunidades que puedan ofrecer los distintos mercados para captar empresas interesadas en trasladar parte de su actividad.
Condiciones atractivas para las compañías
Cada encuentro tendrá una doble vertiente. Por un lado, servirá para presentar las ventajas competitivas de Melilla y explicar las condiciones que pueden resultar atractivas para una empresa que valore instalarse en la ciudad. Por otro, se plantea como un espacio de relación directa entre representantes de la Administración y empresarios, con el objetivo de identificar oportunidades de inversión.
El programa deberá incluir presentaciones institucionales centradas en las ventajas fiscales, así como ponencias especializadas sobre fiscalidad empresarial y desarrollo económico. También se organizarán mesas de debate con expertos y representantes del sector empresarial y espacios específicos de networking, concebidos para favorecer el intercambio de información y el establecimiento de contactos profesionales.
La estrategia parte de una premisa que reconoce expresamente el propio Gobierno local, como es que las ventajas de Melilla no son suficientemente conocidas fuera de la ciudad. De ahí que considere necesario reforzar la promoción exterior y pasar de una estrategia basada únicamente en la disponibilidad de incentivos a otra que busque activamente a las empresas potencialmente interesadas.
Entre los argumentos que la Ciudad pretende poner sobre la mesa figuran las características de su régimen económico y fiscal. Así, la documentación destaca la bonificación del 50% en el Impuesto sobre Sociedades para las entidades que desarrollen actividad en el territorio, así como la del 50% en el IRPF para los residentes. También se señalan las deducciones existentes en las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social y el régimen fiscal especial de la ciudad.
Situación geográfica del territorio
A estos factores se suman, según la Administración, unos costes laborales competitivos y la posibilidad de desarrollar en Melilla centros de servicios empresariales relacionados con la economía digital y los servicios avanzados. El Gobierno local pretende presentar este conjunto de características como una combinación capaz de reducir costes y mejorar la competitividad de determinadas actividades.
Otro de los argumentos que se trasladarán a las empresas será la posición geográfica de Melilla. La Ciudad quiere aprovechar su ubicación entre Europa y el norte de África para presentarse como un enclave con posibilidades para empresas que tengan una dimensión internacional o que desarrollen actividades relacionadas con ambos mercados.
La iniciativa tiene también una dimensión estratégica para el futuro económico local. La dependencia de determinados sectores y las limitaciones derivadas de su condición territorial han situado desde hace años la diversificación económica entre los principales retos de la ciudad. La búsqueda de empresas capaces de generar actividad y empleo pretende contribuir a ampliar la base productiva y reducir esa dependencia.
El Gobierno local considera que la promoción exterior debe convertirse en una herramienta para mejorar el posicionamiento de Melilla como destino de inversión. Las tres jornadas permitirán concentrar en distintos puntos del territorio nacional la presentación de las ventajas de la ciudad y, sobre todo, generar encuentros directos con empresarios que puedan valorar la posibilidad de instalarse o desarrollar alguna actividad en Melilla.
La eficacia de la iniciativa, sin embargo, dependerá en última instancia de su capacidad para convertir la promoción en proyectos reales. El reto es identificar empresas con necesidades concretas y acompañarlas posteriormente en el proceso de implantación. En este sentido, los espacios de networking y el contacto directo con la Administración serán una de las piezas centrales del programa.
Con una inversión de algo más de 79.000 euros, la Ciudad busca llevar su oferta empresarial fuera de Melilla y competir por atraer nuevas actividades en un mercado en el que otros territorios también utilizan incentivos fiscales, tecnológicos y económicos para captar empresas, nuevas inversiones, actividad económica y empleo.








