El Observatorio de Ceuta y Melilla ha señalado como la incertidumbre presente en las ciudades autónomas ante la difusión de nuevos mensajes en redes sociales que apuntan a un posible intento de entrada masiva este sábado 15 de agosto se enmarcan dentro de las estrategias propias de guerra híbrida.
Miles de ceutíes salieron ayer domingo a las calles en una multitudinaria manifestación convocada por las comunidades religiosas junto a la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos de Ceuta para reclamar una respuesta ante la grave situación que atraviesa la ciudad hermana tras la entrada masiva de migrantes el pasado 30 de julio y lanzar un mensaje que resonó durante toda la tarde: “Basta ya. Ceuta no se rinde”.
En declaraciones a El Faro, el director del Observatorio y profesor de Relaciones Internacionales de la UNED, Carlos Echeverría, ha señalado a Marruecos como parte responsable de que la vecindad "no esté normalizada ni sea tranquila".
Y es que, según ha manifestado el presidente del Observatorio, esta situación hace que Marruecos "pase la pelota" a España para que analice y valore lo ocurrido.
"Incluso hemos tenido una situación tan chocante como algunas interpretaciones que hablan de la participación de Argelia en todo esto. Es decir, en lo que podría ser, dentro de una guerra híbrida, operaciones de falsa bandera o de diseminar la idea de que es otro el que ha conspirado. Aquí está muy claro de dónde han venido estas personas y la naturaleza autoritaria del Estado marroquí, lo cual obviamente se refleja en que controlan su territorio y manejan las herramientas. Eso es así, para bien o para mal, en este caso para mal en términos de vecindad".
Respuesta de los ceutíes
Por otro lado, el Observatorio se ha congratulado por la respuesta de la ciudadanía ceutí. Una respuesta que demuestra, según dijo Echeverría, como ambas ciudades autónomas son territorios democráticos y españoles en suelo africano.
"La mejor plasmación de que esto es así es que la ciudadanía se manifieste, porque si no nos centramos nada más que declaraciones de las autoridades o de si van a una ciudad u otra. Lo importante son los compatriotas que están sufriendo en su piel esta situación".
En este sentido, ha recordado como los ceutíes llevan más de una semana viviendo una situación verdaderamente complicada, a la par que frustrante.
"Quienes no están sobre el terreno creen que la crisis ha pasado y que la inmensa mayoría de los que entraron ilegalmente se han ido. Muchos lo han hecho, pero otros muchos permanecen ahí. Los ceutíes no pueden ejercer sus derechos como ciudadanos españoles y ciudadanos comunitarios, ni siquiera para ir a la compra con tranquilidad".
Visita de los Reyes
Echeverría ha explicado que el objetivo de la entidad es "zarandear" el debate, en el sentido de impulsar un cambio en una situación que, a su juicio, responde más a inercias políticas. En este sentido, ha recordado que es el Gobierno quien determina la conveniencia y el momento de una eventual visita de Su Majestad el Rey Felipe VI a Melilla y Ceuta. No obstante, ha considerado que España debe afrontar este tipo de decisiones "sin complejos", especialmente tras el "último órdago" enviado por Marruecos.
"Todos estamos en la idea de que tenemos que madurar, que no podemos seguir esperando al siguiente, que tiene que haber un antes y un después. Que la Jefatura del Estado visite hasta la última pulgada del territorio nacional tiene que ser algo que se haga con normalidad".
Asimismo, el presidente del Observatorio ha defendido que esa normalidad debe extenderse también al presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez y al resto de autoridades del Estado.
Según ha asegurado Echeverría, Marruecos trata de impedir que altos cargos españoles visiten Melilla y Ceuta, con el objetivo de reforzar el relato de que se trata de ciudades olvidadas por las instituciones. "A Marruecos siempre le escuece", dijo.
En este sentido, ha recordado la visita que el realizó la ministra de Defensa, Margarita Robles, a las islas Chafarinas y a los Peñones. Una decisión que el Observatorio aplaudió, aunque ha considerado que este tipo de desplazamientos no deben convertirse en hechos aislados, sino formar parte de la actividad habitual de las autoridades españolas.








