El Club Melilla Baloncesto ha cerrado el fichaje del base Ismael Corraliza, que defenderá la camiseta del Melilla Ciudad del Deporte durante la temporada 2026/27. De esta forma, el director de juego andaluz volverá a ponerse a las órdenes de Rafa Sanz, técnico con el que ya coincidió la pasada campaña en Huesca hasta la incorporación del entrenador cordobés al banquillo del Javier Imbroda. Con 26 años y 1,92 metros de altura, Corraliza es un base con una excelente lectura del juego, talento, capacidad de dirección y una gran fiabilidad en ambos lados de la pista.
Se trata de un jugador de la máxima confianza de Rafa Sanz que llega procedente del Lobe Huesca La Magia, donde ha completado una notable temporada promediando 10,3 puntos por encuentro, con un 38,3 % en tiros de dos, un destacado 40 % en triples y un 64,1 % en tiros libres. Además, aportó 4 rebotes, 4 asistencias y 1,7 recuperaciones por partido, alcanzando una valoración media de 13 créditos en los 21 encuentros disputados. Formado en las categorías inferiores del Colegio Maristas de Córdoba, dio el salto con apenas 16 años a la cantera del UCAM Murcia, donde compaginó el equipo júnior con el filial de Liga EBA. Su progresión le permitió incorporarse en el verano de 2020 a la dinámica del primer equipo murciano, llegando a debutar en la Liga Endesa. Su primera experiencia en LEB Plata llegó en la temporada 2020/21 con La Roda.
Un año después fichó por el CB Benicarló, aunque regresó a La Roda en la campaña 2022/23 para continuar su crecimiento deportivo. En la temporada 2023/24 defendió los colores de Algeciras y, tras su paso por el conjunto gaditano, recaló en Lobe Huesca La Magia, donde ha disputado la última temporada. Todo ello le permite acumular una sólida experiencia de cinco campañas en la categoría. Corraliza destaca por su físico, su capacidad para jugar a un alto ritmo y su versatilidad, ya que puede desenvolverse tanto en la posición de base como en la de escolta.
Su explosividad en el primer paso le permite superar a sus defensores con facilidad, mientras que su capacidad de tiro desde distintas posiciones del campo lo convierte en una amenaza constante en ataque. En el apartado defensivo sobresale por su intensidad, energía y capacidad para generar recuperaciones.








