Tenía 86 años y desde hacía algún tiempo se había apartado del foco público, aunque su figura nunca fue olvidada. Nos ha dejado Gregorio Hernández, el gran referente de la aventura en Melilla, el hombre que abrió el camino a cientos de melillenses para vivir la pasión de adentrarse en los bosques marroquíes, sus playas e incluso el desierto. HIzo realidad el sueño de muchas personas, mayores y menores, que pretendían ampliar sus horizontes con nuevos paisajes, vivencias y convivencia en campamentos que siempre tuvieron un sello: el Club Scorpio, la entidad que fundó hace 41 años y que rápidamente caló entre todos los aventureros como la mejor forma de hacer realidad su afición.
Hernández tuvo también un acentuado carácter solidario. Muestra de ello fue la caravana que organizó desde el Club Scorpio para llevar ayuda a los habitantes de la región de Alhucemas en Marruecos, que quedó muy dañada por el gran terremoto de 2004 o el apoyo a aquellos primeros inmigrantes subsaharianos que llegaban a la ciudad allá por la década de los 90 del siglo pasado.
El trabajo y las aportaciones del Club Scorpio al conjunto de los melillenses, traducidos en convenios para poner en marcha una incipiente industria turística en Melilla ofertando rutas de interés por el territorio marroquí que tan bien conocía, llevaron a que la Ciudad Autónoma reconociera su trayectoria con el máximo galardón que puede conceder de forma oficial: la Medalla de Oro en 2017.
Era Gregorio Hernández un hombre fundamentalmente bueno y así será recordado en la ciudad. Y si importante fue el paso que dio con la creación del Club Scorpio, no lo fue menos la huella que dejó en las decenas de generaciones de niños que pasaron por su gimnasio; sigue siendo considerado el "padre del judo" en Melilla y aún algunos de sus alumnos continúan con esta disciplina deportiva enseñando aquello que aprendieron de la mano de este extraordinario ser humano.
De físico imponente y voz potente, Gregorio Hernández se ganó el cariño de todos los que tuvieron la fortuna de conocerlo en mayor o menor medida. Persona inquieta por naturaleza, también tuvo su faceta política. Fue miembro del primer Gobierno autonómico en la historia de Melilla y formó parte del equipo encabezado por Ignacio Velázquez (PP) en calidad de viceconsejero de Deportes y también como responsable de Seguridad Ciudadana.
Son muchos los que lloran la pérdida de este gran melillense, que ha dejado un importantísimo legado a sus vecinos, tanto en forma de colaboración en el movimiento asociativo y deportivo como en su enorme humanidad. Descansa en paz.








