El Puente de Mayo vuelve a ser uno de esos momentos del año en los que Melilla se mueve más de lo normal. Y no solo hablamos de la gente que se va, sino también de la que llega. Las agencias de viaje aseguran que durante esos días que están próximos a llegar, habrá doble dirección, salida y entrada, y todo bastante animado.
Por un lado, están los melillenses que aprovechan estos tres días para hacer una escapada rápida. Nada de viajes largos ni cosas complicadas. Aquí la clave es la cercanía. Muchos optan por cruzar a Marruecos, que lo tienen a un paso, o tirar hacia la península, sobre todo Andalucía, que sigue siendo un clásico de siempre. Sevilla, Málaga, Granada… destinos que encajan bien cuando solo tienes unos días y no quieres pasarte más tiempo en el transporte que en el sitio.
Y luego están los que hacen el viaje contrario. Gente de la península que decide venir a Melilla a pasar el puente. Algunos vienen porque tienen familia aquí y aprovechan para visitar a los suyos, y otros directamente vienen a conocer la ciudad. En estos casos hay de todo un poco. Desde visitas rápidas de tres días hasta gente que se queda toda la semana y lo vive con calma.
Según cuentan desde las agencias, sí se nota más movimiento que en semanas normales. No es un “lleno total” constante, pero sí un sube y baja de maletas bastante evidente. Aeropuerto, puerto, hoteles. Todo con más actividad de lo habitual.
En cuanto a la forma de organizar los viajes, hay dos perfiles bastante claros. Por un lado, los que reservan con tiempo, buscando ofertas y ajustando precios. Y por otro, los más improvisados, que esperan a última hora porque no pueden cuadrar vacaciones antes o porque simplemente deciden sobre la marcha. Al final, cada uno se adapta como puede.
Eso sí, en lo que casi todos coinciden es en que los precios han subido. Se nota la inflación y eso hace que este año haya algo menos de movimiento que en el anterior. La gente sigue viajando, pero con más cabeza, mirando mucho más el bolsillo y recortando en lo que se puede. No es que la gente deje de viajar, pero sí se nota más cálculo antes de decidir.
En cuanto a destinos, depende mucho del tipo de viaje. Para escapadas cortas, lo de siempre. Cercanía, playa si el tiempo acompaña o ciudad si apetece pasear y desconectar. Mayo es un mes raro, porque puede salirte un fin de semana de calor o uno más fresco, así que la elección no siempre es fácil.
Pero si hablamos de destinos que están pegando fuerte este año entre los melillenses, hay dos que destacan bastante. Por un lado Egipto, que ha subido mucho en demanda. Viajes más organizados, con cultura, turismo y ese punto exótico que llama la atención. Y por otro lado Turquía, que ya venía fuerte de antes y sigue siendo uno de los favoritos.
También hay algo curioso que comentan las agencias. La gente que viene a Melilla suele repetir. Muchos llegan sin saber muy bien qué esperar y se llevan una sorpresa. No se imaginan la ciudad como la encuentran. Les sorprende el ambiente, la mezcla cultural, la gastronomía y el hecho de que en un espacio relativamente pequeño haya tantas cosas distintas. Y eso hace que bastantes visitantes vuelvan más adelante o recomienden la experiencia.
Sobre dónde se alojan los que vienen, hay un poco de todo. Hay quien se queda con familia, aprovechando que tiene a alguien en la ciudad. Pero también hay muchos que prefieren hotel, aunque tengan conocidos aquí. La razón es sencilla. Quieren más independencia, comodidad y su propio espacio. Al final se reparte bastante, más o menos mitad y mitad.
En general, el Puente de Mayo en Melilla no es de esos momentos de turismo masivo, pero sí es de los que se notan. Maletas que salen, maletas que entran, familias que se reencuentran, viajeros que descubren la ciudad por primera vez y otros que repiten porque les ha sorprendido.
Y todo eso en apenas unos días, porque al final el puente es corto, pero da para bastante movimiento.








