El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, ha respaldado la concentración de funcionarios celebrada el pasado miérvcoles para denunciar un episodio de coacción sufrido por un director general, presuntamente por parte de un ciudadano que exigía ser contratado “donde fuera”.
Imbroda, que no pudo asistir a la protesta al encontrarse de viaje y llegó a la ciudad ese mismo día por la tarde, aseguró que los trabajadores públicos “llevan razón” y expresó su apoyo a los directores generales que participaron en la movilización. El presidente enmarcó los hechos en una situación de presión indebida hacia un cargo público en el ejercicio de sus funciones.
Según explicó, el incidente se produjo cuando un individuo acudió a un despacho exigiendo una contratación de manera directa, tratando de imponer su voluntad al margen de los procedimientos administrativos. Imbroda subrayó que el director general afectado no podía acceder a esa petición, ya que este tipo de decisiones deben ajustarse estrictamente a la legalidad y a los mecanismos establecidos en la administración.
El presidente calificó estos comportamientos como actos de “bravuconería” y “chulería”, insistiendo en que ningún ciudadano puede exigir resoluciones fuera del marco normativo ni presionar a un funcionario para alterar el curso de un procedimiento. En este sentido, defendió la necesidad de respetar los tiempos y los criterios técnicos que rigen la gestión pública.
Asimismo, alertó de la gravedad de lo ocurrido, señalando que el episodio estuvo cerca de derivar en una agresión contra el director general. “¿Ustedes creen que eso es posible?”, planteó, para recalcar que este tipo de situaciones no tienen cabida en la ciudad.
El Gobierno de la Ciudad Autónoma ha mostrado su intención de implicarse en el caso y estudiar posibles acciones legales. Imbroda indicó que el Ejecutivo intentará “hacer nuestro ese problema” desde el punto de vista jurídico, valorando acompañar el caso ante los tribunales o adoptar las medidas que correspondan para defender a los empleados públicos.
Además, se ha reforzado la seguridad en los accesos a las dependencias de la Ciudad Autónoma. El presidente explicó que esta medida busca prevenir nuevos incidentes y garantizar que los funcionarios puedan desarrollar su labor con normalidad, sin verse sometidos a presiones o intimidaciones.
Durante su intervención, Imbroda insistió en que los funcionarios deben trabajar “en libertad” y con arreglo a la ley, recordando que muchas decisiones administrativas requieren la intervención de distintos departamentos y el cumplimiento de requisitos técnicos. Como ejemplo, aludió a procedimientos complejos que no pueden resolverse de forma inmediata ni por imposición.
Finalmente, el presidente lanzó un mensaje firme contra este tipo de comportamientos, asegurando que actitudes violentas o intimidatorias “sobran” en Melilla. En este sentido, defendió la necesidad de actuar con contundencia para proteger el funcionamiento de la administración y el respeto a las instituciones.









Cuando una persona hace uuna cosa así es porque esta harta de tocar muchas puertas. sin solucion. ..un día, otro, al siguiente....
En cualquiier caso., la violencia no es justificable. Pienso que estas cosas pasan por dar esperanzas que luego no se pueden cumplir sobre todo en periodo electoral.
No se puede hacer leña del árbol caído
Solidaridad mutua