La melillense María Soledad Florensa Fathallah se proclama Miss Teen Universal Spain 2026, la competición que presume de ser “el certamen de belleza para adolescentes más importante de España”. Entre los días 10 y 14 de febrero, jóvenes talentosas de entre 13 y 21 años disputaron este título en Madrid, pero fue la melillense quien se llevó la majestuosa corona hasta su ciudad natal. Con diseños del reconocido modisto Joaquín Callejón, la concursante ha dado lo mejor de sí sobre el escenario con pruebas variadas en las que se valoran las habilidades, el aspecto físico o la personalidad de las concursantes.
Con tan solo 17 años, la miss ha participado ya en tres certámenes de belleza. La primera vez fue el verano pasado. Después, quedó de entre las diez favoritas en el concurso internacional Miss Teen Continents. Como a la tercera va la vencida, conquistó al jurado y público de la edición madrileña hasta obtener su victoria. “Este mundo me encanta, la verdad. La motivación que he tenido es poder superarme y dar voz a las niñas que aún dudan de su voz, porque el mundo las ha hecho dudar”, añade la concursante.
Talento joven
La joven ganadora tiene una amplia formación en música e idiomas. En el Conservatorio toca dos instrumentos: hace una década empezó con la viola, y desde hace siete años estudia saxofón. María Soledad Florensa pasó una temporada en Los Ángeles para perfeccionar su inglés en una escuela de idiomas internacional.
Actualmente, forma parte de la organización FAMA Academy, un centro referente en la formación y promoción de nuevos talentos en el modelaje profesional. En esta academia, el alumnado aprende distintas técnicas de pasarela y posado; potencian además su desarrollo y marca personal, un criterio determinante en los concursos. En su futuro profesional, quiere seguir formando parte del mundo de la belleza, aunque buscaría completar su formación con estudios de negocios.
Certámenes de belleza
Los concursos de belleza son exigentes, no cabe duda. El jurado tiene en cuenta aspectos como “la oratoria, la pasarela, el carácter, la dedicación, la disciplina, el vestuario o el estilismo”. Las concursantes deben demostrar ante el jurado que son competentes y habilidosas; no es solo un desfile de bellezas, como muchos piensan. La joven asegura que, tras ser nombrada Miss Teen Universal Spain, no pudo contener las lágrimas de emoción. “Temblando estaba. Y ver a mi madre que también lloraba y gritaba, me emocionó mucho”.
Con respecto a sus compañeras de concurso, María Soledad destaca que “no había competencia mala, era una competencia muy sana y todas las chicas se alegraron”. Añade que “era mucha presión, porque al final todas vamos por lo mismo”. El premio no es económico, pero ofrece un reconocimiento que impulsa a las participantes en su carrera profesional.
La melillense vivirá en agosto una nueva semana de competición. En este caso, le tocará viajar a Perú para luchar por la corona internacional. Representa a España pero lleva con ella la bandera melillense. Agradece a la organización la oportunidad y, junto a su madre, reclaman el apoyo de los representantes de la ciudad autónoma. Están muy orgullosas de dar a conocer Melilla al resto del mundo, una ciudad que a veces pasa inadvertida pero que tiene mucho que ofrecer.








