Poio: Elena, Debora Lavrador, Ale de Paz, Martita, Carolina Pedreira, Yanira, Candela Soria, Elia Gullí, Carmen, Noe Montoro, Carolina Bravo, Zaide y Rafa Pato
Torreblanca: María Arcas, Ana Luiza, Amandinha, Irene Samper, Emilly, Laura Uña, Lydia, Silvina, Nega y Bia Souza.
Goles: 0-1 Min 1 Irene Samper y 0-2 Min 17 Silvina
Árbitros: Dirigieron la contienda los colegiados Lidia Crespo y Roberto Segundo. Amarilla a las locales Carolina Pedreira y Debora y por parte melillense a Bia Souza y Nega.
Incidencias: partido correspondiente a la Primera División del fútbol sala femenino nacional que se disputó en un abarrotado pabellón municipal de la localidad gallega de Poio.
El duelo por el liderato no defraudó. Intensidad, tensión competitiva y un ritmo alto marcaron un partido que terminó decantándose del lado del Melilla CD Torreblanca, que supo imponer su eficacia ofensiva para superar al Poio Pescamar y recuperar el liderato en solitario de la clasificación.
El conjunto dirigido por Gustavo Bravo mostró personalidad desde el inicio y golpeó pronto en un encuentro que enfrentaba a dos aspirantes directos a lo más alto de la tabla. El Melilla CD Torreblanca arrancó el partido con autoridad y determinación. Apenas habían transcurrido dos minutos cuando llegó el primer golpe. Una rápida y precisa triangulación ofensiva culminó con un pase de Emilly Marcondes hacia Irene Samper, que desde la frontal cruzó el balón para superar a Elena y poner el 0-1 en el marcador. El tanto permitió a las visitantes asentarse sobre la pista y marcar el ritmo en los primeros compases. El Poio Pescamar tardó en encontrar sensaciones, viéndose superado por la movilidad y la circulación rápida del balón del conjunto melillense. Con el paso de los minutos, el equipo dirigido por Luis López-Tulla logró equilibrar el desarrollo del juego. Las rojillas comenzaron a cerrar mejor los espacios y a frenar las vías ofensivas del Torreblanca, reduciendo las ocasiones claras.
El partido entró en una fase de mayor control táctico, con pocas oportunidades francas y mucha disputa en la zona media. Sin embargo, cuando parecía que el choque se encaminaba al descanso con la mínima ventaja visitante, el Torreblanca volvió a golpear. En el tramo final del primer período, la argentina Silvina Nava aprovechó un robo en primera línea de presión para lanzar la transición. Tras asistencia de Bía Souza, Silvina definió para establecer el 0-2, ampliando la renta melillense y castigando al Poio en un momento clave.
El gol fue un reflejo del plan de partido del equipo de Gustavo Bravo: presión alta, recuperación rápida y contundencia en la finalización. La segunda mitad comenzó con un Poio Pescamar más intenso y decidido a revertir la situación. Las locales aumentaron la presión y buscaron intercambios rápidos de llegadas, intentando encerrar al Torreblanca en su campo. Las de López-Tulla lograron poner cerco sobre la portería defendida por Marías Arcas, pero el con-junto melillense respondió con solidez defensiva, orden y sacrificio colectivo.
El partido se convirtió en un intercambio constante de esfuerzos, con el Poio intentando reducir distancias y el Torreblanca gestionando su ventaja con inteligencia. Ante la falta de acierto y con el tiempo corriendo en su contra, el Poio Pescamar apostó por el juego de cinco a seis minutos del final. Una estrategia que elevó aún más la tensión del encuentro. Las ocasiones llegaron para las locales, especialmente en los intentos de Chuli y Ale de Paz, pero ninguno encontró el camino del gol. El Torreblanca se mostró firme en defensa, cerrando líneas de pase y protegiendo su ventaja con disciplina táctica. El marcador ya no se movería.
El 0-2 final confirmó el triunfo del Melilla CD Torreblanca en uno de los escenarios más exigentes y ante un rival directo. Con esta victoria, el equipo de Gustavo Bravo recupera el liderato en solitario, enviando un mensaje claro en la lucha por la parte alta de la clasificación. Más allá del resultado, el triunfo reafirma el crecimiento competitivo del conjunto melillense, que supo manejar los tiempos del partido y aprovechar sus momentos. El partidazo por el liderato cumplió con las expectativas y dejó claro que el Melilla CD Torreblanca atraviesa un momento de solidez y madurez en la temporada. La eficacia en los momentos clave y la consistencia defensiva marcaron la diferencia en un duelo que pudo cambiar con cualquier detalle.








