El Melilla Ciudad del Deporte afronta este domingo uno de los compromisos más exigentes de la temporada. A partir de las 19:30 horas, el Pabellón Javier Imbroda será escenario de un auténtico partidazo correspondiente a la jornada 21, en el que los melillenses recibirán al Monbus Obradoiro, actual segundo clasificado de la competición.
El conjunto gallego llega a la cita con un balance de 16 victorias y 3 derrotas, consolidado en la segunda posición y acechando al líder de la categoría. Un rival que no concede margen y que se ha mostrado como uno de los equipos más sólidos y regulares del campeonato. Frente a ellos estará un Melilla Ciudad del Deporte en crecimiento, que continúa ajustando piezas tras los últimos movimientos en la plantilla y que viene de competir a gran nivel tanto ante Fibwi Mallorca, donde el encuentro se escapó en el último cuarto, como en su reciente desplazamiento a Alicante, donde ofreció una versión muy competitiva el pasado miércoles.
Un Obradoiro de enorme talento y equilibrio
Dirigidos por Diego Epifanio, el conjunto compostelano cuenta con una plantilla profunda, equilibrada y con talento en todas sus líneas. En la dirección del juego destaca el base francés Leo Westermann, auténtico cerebro del equipo y extensión del técnico sobre la pista. El francés promedia 10,5 puntos, 5,2 asistencias y 1,2 recuperaciones, alcanzando los 12,2 créditos de valoración. Su capacidad para controlar el ritmo y tomar decisiones en momentos clave será uno de los aspectos a vigilar por la defensa melillense. Junto a él aparece uno de los jugadores más determinantes de la liga: el escolta estadounidense Alex Barcello, MVP del conjunto gallego.
Con una facilidad anotadora notable desde cualquier posición, Barcello promedia 14 puntos por partido, con un destacado 44% en triples (33 de 75 intentos), además de 3 asistencias y 1,7 recuperaciones, que le permiten firmar 17,6 créditos de valoración. Su capacidad para desequilibrar partidos lo convierte en una amenaza constante. En la pintura sobresale la figura del ex del Melilla Baloncesto, el pívot brasileño Felipe Do Sanjos, una torre de 2,18 metros que ya resultó decisiva en el partido de ida. Con un 75% de acierto en tiros de dos y 4,6 rebotes por encuentro, alcanza los 15,5 puntos de valoración, siendo un referente interior tanto en ataque como en defensa.
Versatilidad exterior y poder interior
El talento exterior del Monbus Obradoiro se completa con el alero estadounidense Yunio Barrueta, jugador de rápido armado de tiro y gran capacidad para castigar desde el perímetro. Sus 11,4 puntos por partido lo convierten en otro foco ofensivo importante. Junto a él, el escolta Sergio Quintela aporta consistencia en la rotación exterior, formando entre ambos una dupla que ronda los 20 puntos de media conjunta. En el juego interior también destaca el pívot serbio Dejan Kravic, jugador de 210 centímetros con buena movilidad y presencia en la pintura. Su capacidad para hacerse fuerte cerca del aro obliga a un trabajo intenso de los hombres interiores melillenses. La profundidad de plantilla gallega se completa con jugadores como Diogo Da Sousa, perfil versátil con aportación ofensiva y buen trabajo sin balón, además de los ala-pívots Álex Galán y Roland Andersson, o el base estadounidense Micah Speight, piezas que aportan rotación y equilibrio al conjunto dirigido por Epifanio.
Un Melilla que sigue creciendo
El Melilla Ciudad del Deporte afronta el encuentro con confianza en su evolución reciente. El equipo dirigido por Rafa Sanz ha mostrado una mejora progresiva en su juego, compitiendo de tú a tú ante rivales de entidad y ajustando su estructura tras los últimos refuerzos incorporados a la plantilla. El duelo ante Fibwi Mallorca dejó buenas sensaciones pese a la derrota en el tramo final, mientras que la visita a Alicante confirmó la capacidad del equipo para competir lejos de casa. Ahora, el reto pasa por trasladar ese crecimiento al Javier Imbroda y ofrecer una versión sólida durante los 40 minutos ante uno de los grandes favoritos al ascenso. El factor cancha puede resultar determinante. La afición melillense ha acompañado al equipo jornada tras jornada, mostrando su respaldo tanto en los momentos favorables como en los más exigentes. Este domingo, ante un rival de la entidad del Monbus Obradoiro, el apoyo desde la grada volverá a ser un elemento clave. El encuentro enfrenta a un aspirante claro al liderato frente a un equipo que continúa construyendo su mejor versión. El ritmo de partido, el control del rebote y la capacidad para frenar el acierto exterior gallego serán factores determinantes. El Javier Imbroda se prepara para vivir una tarde de gran baloncesto. El segundo clasificado visita Melilla con la intención de seguir sumando, pero el Melilla Ciudad del Deporte buscará imponer su carácter.








