Melilla suma un nuevo motivo de orgullo a su patrimonio cultural con la reciente emisión de un sello dedicado al rape a la Rusadir, considerado el plato típico de la ciudad. La iniciativa forma parte de la serie filatélica “Gastronomía: España en 19 platos”, impulsada por Correos, que busca rendir homenaje a la diversidad culinaria de las distintas regiones del país.
El nuevo sello ha sido emitido en formato de hoja bloque, con un valor postal de 4,60 euros y una tirada limitada de 70.000 unidades. Se ha impreso mediante procedimiento offset sobre papel estucado, engomado y fosforescente, y presenta un diseño horizontal con un tamaño de 57,6 x 40,9 mm para el sello y 150,6 x 86,4 mm para la hoja bloque.
La elección del rape a la Rusadir no es casual. Este guiso marinero, elaborado a base de rape y una salsa rica en matices, representa la fusión de sabores que definen la cocina melillense. En él conviven influencias andalusíes, bereberes, sefardíes y mediterráneas, reflejo del mestizaje cultural que caracteriza a la ciudad.
El plato toma su nombre de Rusadir, la antigua ciudad fenicia que dio origen a Melilla. Su inclusión en esta serie filatélica no solo pone en valor la tradición gastronómica local, sino que también contribuye a la difusión de su historia e identidad a través de la filatelia.
Según consta en el archivo del cronista oficial de Melilla, Antonio Bravo, la receta del rape a la Rusadir fue incluida en un folleto turístico de los años 90 dedicado a la gastronomía local. El documento se publicó durante el mandato del entonces alcalde Ignacio Velázquez (PP), quien gobernó la ciudad entre 1991 y 1998.
Hay quienes apuntan que en aquella época se impulsaron iniciativas para reforzar la identidad melillense, lo que dio pie a la creación y oficialización de símbolos como el traje típico y el plato tradicional. En ese contexto, el rape a la Rusadir fue adoptado como parte del imaginario colectivo de la ciudad.
Receta con historia y sabor
La preparación tradicional del rape a la Rusadir se basa en una combinación de productos del mar y elementos de la cocina casera del norte de África. El rape, pescado blanco de textura firme y sabor delicado, se cocina lentamente en una salsa espesa elaborada con tomate maduro, pimientos verdes y rojos, almendras, ajo, cebolla y pan frito, todo ello triturado hasta formar una base densa y sabrosa.
A esta mezcla se le añaden especias como el pimentón, la pimienta negra y el laurel, además de un toque de azafrán o cúrcuma, que aportan color y aroma. La cocción lenta permite que el pescado absorba todos los sabores, y el resultado final es un guiso potente, de sabor profundo y aroma inconfundible.
Aunque no existe una única versión oficial, muchos cocineros melillenses coinciden en que el secreto del plato está en el punto del sofrito y la calidad del rape. Tradicionalmente, se servía acompañado de pan de pueblo o arroz blanco, ideal para absorber la salsa.
Durante décadas, este plato fue habitual en los hogares melillenses y también en algunos restaurantes que apostaban por una cocina con raíces locales. Sin embargo, con el paso del tiempo y la desaparición de la flota pesquera, su presencia fue disminuyendo.
A pesar de ello, el reconocimiento que brinda ahora Correos a esta receta representa una oportunidad para su recuperación y para recordar el valor de la cocina melillense como elemento de cohesión cultural.
El sello puede adquirirse en todas las oficinas de Correos, a través de Correos Market, o contactando con el Servicio Filatélico en el correo electrónico at*****************@co*****.com o en el teléfono 915 197 197.








