Los resultados de la jornada de este fin de semana no acompañaron a los intereses del conjunto melillense ya que, de los siete primeros clasificados, solo perdieron el Linense y el San Roque.
El conjunto de Óscar Cano sigue en la línea marcada en el primer partido de la segunda vuelta ante el Betis B, tras la semana de reflexión después del empate en feudo unionista ante el ya retirado Sporting Villanueva.
Los azulinos afrontaron el choque ante Linense siendo conocedores de las dificultades que plantearía el rival y de lo complicado que resultaría salir victoriosos de un campo en el que los de Rafa Escobar solo habían perdido ante el líder indiscutible del Grupo IV: el Cádiz CF.
El partido, con un gran ambiente en unas gradas muy chillonas, resultó intenso aunque falto de buen fútbol. Ante una Balona en su línea en cuanto a juego, muy vertical y con desborde en las bandas, el Melilla respondió con un gran orden defensivo y a 'verlas' venir para, a las primeras de cambio, enviar un balonazo a seguir para que un 'grandísimo' Edgar hiciera el desgaste en las escasas incursiones en el área local que propició el cuadro azulino. De hecho, el gol unionista llegó de este modo. Balón a seguir al que llegó el tinerfeño que, bien cerrado en su primer intento de adentrarse en el área, salió de esta, pisó el cuero, levantó la cabeza y, como estaba más solo que la una, y, tras mirar al 'tendido', decidió aventurarse en el área albinegra zafándose de sus dos marcadores pero cayendo derribado por uno de ellos. Penalti y expulsión, por doble amarilla del defensor Francis, que dejó a su equipo en inferioridad numérica y propició que Javi Moyano anotase el 0-1 en el marcador y deshaciendo el 'maleficio' que los norteafricanos tenían esta temporada desde los once metros.
La ventaja en el electrónico y la superioridad numérica hicieron que el Melilla se asentase con más empaque sobre el sintético del municipal linense y controlara desde esos momentos algo más el juego y, ahora sí, generaran contraataques más elaborados con los que metieron en más de una ocasión el miedo en un conjunto que se volcó en intentar igualar la contienda pero que dejó muchos más espacios libres a sus espaldas.
Todos coinciden, incluso el entrenador unionista, que el empate hubiera sido lo más justo pero, cabe recordar, como también expresó Cano, que en el fútbol la justicia no existe y buena prueba de ello la ha padecido el Melilla que parece aunar a la gran efectividad mostrada ante el Betis B, la seriedad defensiva en la retaguardia y en el centro del campo, aunque eso merme la creatividad, mostrada ante un equipo del potencial de la Balona que ocupa el segundo lugar por méritos propios y ante el que se ha dado un auténtico golpe de autoridad.
Ahora, el próximo domingo, ante uno de los equipos más en forma del Grupo como es el Cacereño, el Melilla tiene que volver a enseñar sus bazas y sacar la casta y el genio mostrado en tierras del Campo de Gibraltar para cortar de raíz la magnífica racha que atraviesan los de Pedro Braojos y convertir el Álvarez Claro en lo que siempre ha sido: un fortín prácticamente inexpugnable. Porque, si la UD Melilla logra asentarse en los partidos de casa, y, de seguir en la línea que lleva lejos de ella, el objetivo estaría casi asegurado.
El resto de la jornada deparó una serie de resultados en los que se demuestra que los equipos que están arriba no quieren salir de esos puestos y los que los acechan tampoco quieren quedarse atrás. El Puertollano se impuso a un mermado San Roque que contó hasta con seis bajas y sigue a tiro de piedra de los puestos de liguilla. En cambio los leperos, con la derrota, vuelven a salir de los puestos nobles en favor de un Lucena que rompió su nefasta espiral negativa de siete jornadas sin ganar ante un Roquetas que mereció algo más.
El Écija no cumplió con el dicho de 'a entrenador nuevo, victoria segura', ya que el ex técnico azulino Miguel Rivera debutó con derrota en tierras murcianas ante La Unión.
El Jaén no pudo desnivelar el empate inicial ante un Villanovense que se defendió con orden y el escándalo de la jornada vino dado por el partido disputado en el Santo Domingo ejidense entre un Polideportivo Ejido que ha tocado fondo y un Lorca Atlético que se aprovechó del desaguisado celeste para maquillar de forma sonrojante sus guarismos. Los de Benigno Sánchez, que hasta minutos antes del partido eran uno de los equipos menos goleadores del Grupo, pasan ahora a convertirse en el cuarto conjunto más realizador con 33 goles, después del 0-14 cosechado en tierras del Poniente almeriense. La competición queda, de esta forma, manipulada y la RFEF tendrá que tomar cartas en el asunto para que esto no vuelva a ocurrir.






