El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha vuelto a alzar la voz ante lo que considera un “abandono institucional” del Gobierno central hacia los agentes destinados en Melilla. Su secretario general en la ciudad autónoma, Jesús Ruíz Barranco, ha denunciado con firmeza el estado precario de las actuales instalaciones policiales, la falta de efectivos, la ausencia de incentivos para cubrir vacantes en verano y la parálisis en la construcción de una nueva Jefatura Superior de Policía, promesa que lleva una década sin cumplirse.
“No sabemos dónde está el dinero que se prometió para la nueva jefatura. Hace cuatro años se habló de una partida de 4,5 millones de euros, pero nadie nos ha sabido decir qué ha pasado con esos fondos”, lamentó a preguntas de El Faro.
La situación de la actual Jefatura Superior, ubicada en la Explanada de San Lorenzo, es descrita por el SUP como insostenible. Según su responsable sindical, el edificio cuenta con instalaciones que superan los 40 años de antigüedad y que apenas han sido reformadas.
“El edificio no se estira. Dentro se tiran tabiques, donde había unos lavabos se ha hecho una oficina. Incluso la vivienda del jefe superior se va a reconvertir para ganar espacio. Todo se hace a base de parches. Estamos hablando de una jefatura con instalaciones de hace más de cuarenta años, con cableados y fontanería que ya no se corresponden con las necesidades actuales”, explicó.
Además, señaló que las dependencias policiales situadas en las naves del polígono SEPES, donde se encuentran los departamentos de automoción, armamento, vestuario y los propios sindicatos, están “en estado calamitoso”.
Promesas que no llegan
El SUP recuerda que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se comprometió durante su última visita a la ciudad a impulsar la construcción de una nueva jefatura, pero desde entonces no se han producido avances. “Pedimos explicaciones a la Delegación del Gobierno y a los responsables policiales. La única respuesta que recibimos es que no hay dinero. Y cuando ya te dicen eso, te cierran la puerta a cualquier mejora”, denunció el representante sindical.
Ruíz Barranco insistió en que la lucha del SUP por una nueva jefatura viene de lejos: “Llevo diez años reclamando esta infraestructura. Desde 2015 no hemos dejado de pedirla, pero no hay forma de que quieran invertir en Melilla”.
La situación en la frontera, especialmente en el puesto de Beni Enzar, tampoco escapa a las críticas del sindicato. El SUP denuncia que, pese a que en verano se intensifica la presión por la Operación Paso del Estrecho (OPE), muchas vacantes no se cubren por falta de incentivos.
“Salieron 20 plazas para el refuerzo de verano y solo se cubrieron cuatro. El año pasado fueron dos y el anterior ninguna. Los compañeros no quieren venir aquí a perder dinero. La Dirección General de la Policía no quiere pagar dietas, y eso hace que nadie quiera desplazarse”, indicó Ruíz Barranco.
Según sus datos, muchos de los agentes que sí aceptan venir a Melilla durante el verano lo hacen porque tienen vínculos familiares en la ciudad, lo que les permite evitar gastos adicionales. “Los que no tienen familia aquí, simplemente no vienen. Es un fracaso total de la Administración. Lo hemos denunciado muchas veces, pero siguen sin escuchar”.
Además, el SUP alerta de que esta falta de efectivos genera una sobrecarga para los agentes destinados permanentemente en la frontera, que deben cubrir todos los turnos sin posibilidad real de descanso. “Si se tienen que cubrir ocho puestos, hay ocho policías. Están sin descansar ante jornadas de trabajo intensas. Esto crea malestar y desgaste físico y psicológico”, advierte.
El sindicato no solo denuncia la falta de inversiones e incentivos, sino que también plantea propuestas para mejorar el servicio y las condiciones laborales. Una de ellas es la especialización de los puestos fronterizos y la inclusión de Melilla como destino específico en los concursos de traslado, algo que, según Ruíz Barranco, facilitaría la cobertura de vacantes.
“Queremos que los puestos fronterizos sean destinos independientes dentro del concurso de traslados, que los policías puedan elegir Melilla con criterios claros, y que haya una formación adecuada y un complemento específico que reconozca su labor. Solo así podremos garantizar un servicio de calidad a la ciudadanía”, argumenta.
Asimismo, el SUP continúa reivindicando la equiparación salarial con las policías autonómicas y locales, y una jubilación digna. “Seguimos agrandando otra vez las diferencias salariales. Queremos una jubilación justa. El Ministerio no nos quiere equiparar, y eso va en detrimento de nuestros sueldos cuando nos retiramos. No vamos a dejar de luchar hasta que alguien nos escuche”, sentenció.
OPE debilitada y presión constante
El descontento del SUP se produce en un contexto especialmente sensible para Melilla. Tal como informó recientemente El Faro de Melilla, la Operación Paso del Estrecho ha perdido fuerza este 2025 debido a la reducción de barcos procedentes de la península, lo que ha tenido un impacto negativo sobre el Puerto de Melilla y ha alterado el flujo migratorio en la frontera terrestre.
Esta disminución del tráfico marítimo ha derivado en un incremento de usuarios que optan por cruzar directamente desde la ciudad autónoma a Marruecos, ejerciendo más presión sobre los puestos fronterizos, donde, según el SUP, la situación es ya crítica por falta de personal.
En este escenario, las denuncias del sindicato cobran aún más peso, al poner de manifiesto que no solo se trata de problemas laborales internos, sino de deficiencias estructurales que afectan directamente a la seguridad y la atención a la ciudadanía.








