• Contacto
  • Barcos
  • Portal del suscriptor
jueves 15 de octubre de 2026   - 03:18 CEST
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio Opinión

El egoísmo de los sistemas gobernantes

Es absurdo que un pueblo cifre sus esperanzas en horizontes inmorales que socaven la identidad natural, así como la dignidad del ser humano y sus libertades fundamentales

Por Víctor Corcoba Herrero
22/06/2025 10:01 CEST
El egoísmo de los sistemas gobernantes
Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Siempre se repite la misma crónica, con su idéntica biografía, de no pensar más que en uno mismo. Aún nos falta aprender a darnos y a donarnos a cambio de nada. Sólo hay que observar, los nefastos gobiernos del mundo, repletos de intereses mundanos, haciendo de la gobernanza un enjambre de perversión dominadora. Ciertamente, somos unos irresponsables al servicio únicamente del poder. Tan sólo de boquilla defendemos a los vulnerables y marginados. Si realmente trabajásemos por la estirpe humana, por el bien de su comunidad, no habría esas tremendas desigualdades, entre la inmensa riqueza concentrada en manos de unos pocos y la multitud de necesitados del mundo. Por desgracia, anteponemos el éxito personal a los caudales recaudados para sí y los nuestros.

A poco que buceemos en nuestra propia historia, nos daremos cuenta que únicamente el egocentrismo y el rencor tienen patria, la fraternidad carece de ella. Practicar el corazón no es lo nuestro. Olvidamos que todos requerimos de todos para vivir y que, el mejor mando, es aquel que nos enseña a servir, no a servirnos de la gente. Quizás tengamos que salir de ese inherente amor propio, miope y destructivo, hacia un amor libre y generoso, que nos reconduzca hacia un espíritu siempre dispuesto, que es lo que injerta espacios armónicos. Claro, sería convertir la política en la mejor poética de latidos verdaderos, cuya ley fundamental es la clemencia de sus moradores. Ojalá dejásemos de alimentar el desenfrenado deseo de placer y ambición, dándonos por completo.

Sea como fuere, caer en la resignación es la mayor torpeza. Es absurdo que un pueblo cifre sus esperanzas en horizontes inmorales que socaven la identidad natural, así como la dignidad del ser humano y sus libertades fundamentales. Nuestra vida personal es única y tiene el más sublime valor, aunque aislados nos extinguimos. La relación de pulsos es lo que nos acrecienta. Por cierto, ahora que se habla de una diplomacia inclusiva, nos conviene también no perder ripio y observar a esas gentes descartadas, a las que ignoramos continuamente con nuestra pasividad. Crear un entorno hostil que disuade a estos ciudadanos de entrar en jurisdicción o de expresar sus opiniones, socavando en última instancia su capacidad de contribuir plenamente a hacer filiación, es otra de nuestras grandes miserias actuales. Está visto que la avaricia nos devora hasta nuestros propios vínculos genealógicos.

Nos merecemos ser escuchados para entrar en diálogo, tampoco hace falta un gobierno perfecto, se requiere uno que aglutine también a sus rivales, desde el respeto. En cualquier caso, hemos de salir de este malvado territorio dominador, afanado egoístamente a una calamidad general, donde el abandono es enfermizo. Sin duda, hoy más que nunca, se requieren personas fieles a sus responsabilidades cívicas, comenzando por decir ¡no!, a un dinero que corrompe en lugar de abastecer. Me quedo, pues, con la estética de la solidaridad desinteresada; lo que conlleva, una vuelta de la economía y de las finanzas, a una ética en favor del ser humano. Por tanto, fuera estilos de vida aprovechados y materialistas, excluyentes a más no poder, que han desarrollado una globalización empedrada.

En efecto, casi sin darnos cuenta, nos volvemos indiferentes ante los clamores de los otros. Ya no compartimos lágrimas, ni mostramos apoyo ante el drama de los demás. Sin embargo, nos interesa hallarnos coaligados. Qué pena de las autoridades que no dan ejemplo y, además con sus malévolos directorios, fragmentan en lugar de unir. Deberíamos crear un equilibrio y un orden social más hogareño. Esto nos obliga a ejemplarizar nuestras actuaciones, para que aminore el cáncer social de la corrupción, profundamente arraigada en los gobiernos, empresarios e instituciones de muchos países. Es cierto que la debilidad humana siempre ha estado ahí, pero aprendamos de las caídas y renazcamos, antes de que la codicia nos enraíce en lo perverso para siempre.

Etiquetas: caídasdebilidad

Contenido relacionado

La visita

La visita

hace 1 día
Habermas tenía claro que Europa debía regenerarse éticamente

Habermas tenía claro que Europa debía regenerarse éticamente

hace 4 días

Sabrina Moh acusa al PP de "jugar con la vivienda"

hace 2 semanas

Rectificación solicitada por Amín Azmani

hace 1 mes
Septiembre

Septiembre

hace 1 mes
Por la prevención de los incendios forestales y una nueva conciencia de país

Por la prevención de los incendios forestales y una nueva conciencia de país

hace 2 meses

Lo más visto

  • La agenda de los Reyes en Melilla: visitarán el Palacio de la Asamblea, el colegio Eduardo Morillas y el Hotel Melilla Puerto

    La agenda de los Reyes en Melilla: visitarán el Palacio de la Asamblea, el colegio Eduardo Morillas y el Hotel Melilla Puerto

    0 compartidos
    Compartir 0 Tuitear 0
  • Galería de fotos de la visita de los Reyes

    0 compartidos
    Compartir 0 Tuitear 0
  • Galería de Fotos de la visita de los Reyes (V)

    0 compartidos
    Compartir 0 Tuitear 0
  • Galería de Fotos de la visita de los Reyes (IV)

    0 compartidos
    Compartir 0 Tuitear 0
  • Los primeros melillenses están ya en la Plaza de España para esperar a los Reyes

    0 compartidos
    Compartir 0 Tuitear 0
  • Medio auditado por   
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Términos de uso
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies

Grupo Faro © 2026

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2026