Melilla ha experimentado una bajada del 0,3% en el Índice de Precios de Consumo (IPC) durante el mes de mayo, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este descenso convierte a la ciudad autónoma en una de las pocas regiones del país donde los precios han caído, en contraste con la tendencia general de ligera subida observada en otras comunidades autónomas.
El informe mensual difundido este jueves detalla que, junto con Melilla, comunidades como Asturias (-0,2%), Navarra, Cantabria y Canarias (-0,1%) también registraron retrocesos en sus precios. En otras regiones, como Ceuta (+0,4%), Andalucía, Castilla y León, Murcia y País Vasco (+0,2%), se produjeron incrementos superiores a la media nacional, que fue del 0,1%. Otras comunidades, como Madrid, La Rioja, Baleares o Aragón, mostraron estabilidad, con un 0,0% mensual.
Esta bajada de precios en Melilla representa un giro significativo respecto al inicio del año, cuando El Faro informaba de un aumento del IPC que afectaba al bolsillo de los consumidores. En enero, el alza de precios fue uno de los temas que marcaron el comienzo de 2025, con especial incidencia en productos básicos y servicios esenciales. Desde entonces, la evolución ha sido desigual.
Entre enero y mayo, la inflación acumulada en la ciudad alcanza el 1,3%, un dato que la sitúa en la media nacional. Este porcentaje es inferior al registrado en otras regiones como Extremadura (1,8%), Baleares y la Comunidad Valenciana (1,6%), e incluso Ceuta (2,4%), que encabeza la tabla. Por el contrario, comunidades como La Rioja y Canarias presentan una acumulada del 1,0%, y Cantabria se sitúa como la más baja con un 0,8%.
En términos interanuales, es decir, comparando con mayo de 2024, los precios en Melilla han subido un 1,8%. Esta cifra está por debajo del promedio nacional del 2,0% y lejos de las más altas, como Baleares y País Vasco (2,4%). Murcia, con un 1,3%, presenta la menor inflación anual registrada.
El comportamiento del IPC en Melilla responde a una combinación de factores económicos tanto locales como nacionales. Durante el primer trimestre del año, el incremento de costes energéticos y de alimentos impactó directamente en el índice. Sectores como el transporte, la alimentación y la vivienda fueron determinantes en las subidas iniciales. Sin embargo, el retroceso registrado en mayo podría indicar una moderación en la demanda o ajustes de mercado, aunque los analistas coinciden en que será necesario observar los próximos meses para confirmar una tendencia.
El contexto general de la economía española presenta una evolución contenida de la inflación respecto a los picos de años anteriores. Aunque la media nacional se mantiene en el entorno del 2 %, existen importantes diferencias territoriales. Ceuta lidera tanto en inflación mensual como anual, mientras que territorios como La Rioja, Canarias o Melilla se sitúan en rangos más bajos.
Para los consumidores melillenses, el dato de mayo supone un alivio temporal en el coste de la vida, aunque la subida interanual del 1,8 % continúa reflejando una presión sobre el poder adquisitivo. La reducción del 0,3% mensual puede deberse a descensos en productos estacionales o a políticas de contención de precios en algunos sectores. Sin embargo, la estabilidad o el descenso de la inflación no siempre se traduce en una bajada directa del gasto de los hogares, especialmente si los ingresos no evolucionan en paralelo.
A medida que avance el año, el seguimiento del IPC será clave para evaluar el impacto de las políticas fiscales y económicas aplicadas tanto a nivel nacional como en la ciudad autónoma. La evolución de la inflación influirá en decisiones sobre salarios, pensiones y otras medidas de apoyo económico.








