• Contacto
  • Barcos
  • Portal del suscriptor
lunes 21 de septiembre de 2026   - 10:17 CEST
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio Opinión

El aislamiento social de las personas mayores nos demanda una sociedad para todas las edades

“Los ancianos, por su estado vivencial, pueden mostrarnos el arco existencial y ayudarnos a reparar nuestras mezquindades de juventud”

Por Víctor Corcoba Herrero
14/06/2024 22:45 CEST
El aislamiento social de las personas mayores nos demanda una sociedad para todas las edades
Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Las dificultades nos acorralan, hasta el extremo que toda la humanidad está siendo puesta a prueba, con un aluvión de amenazas y dejadeces que nos suelen sacrificar con la más tremenda de las desolaciones, afectando de manera desproporcionada a los ascendientes, exacerbando así su vulnerabilidad. Precisamente, el vínculo social y humanitario está ahí, en esa relación de los cuidados que todos requerimos más pronto que tarde, y que no debemos abandonar, si en verdad queremos salvaguardar el espíritu conciliador y no dejar a nadie desatendido. No olvidemos jamás que estamos obligados a crecer unidos, a practicar el abrazo continuo y a cultivar el espíritu fraterno, para poder divisar la luz que se expande, a pesar de las sombras que nos lanzamos los unos sobre los otros. Personalmente, reconozco que sufro cuando veo una ciudadanía pasiva, indiferente, incapaz de pararse y detenerse para dirigir una mirada, una caricia hacia esos antecesores que esperan una sonrisa de nosotros, una palabra de aliento y consuelo. Ellos son la memoria de la humanidad. Los ancianos, por su estado vivencial, pueden mostrarnos el arco existencial y ayudarnos a reparar nuestras mezquindades de juventud.

La población mundial envejece, pero la frialdad es tan acusada, que hoy tenemos necesidad de hogar; y, así, poder compartir el común tesoro de la vida, de soñar juntos restableciendo vínculos y estableciendo la cercanía como valor. Ojalá aprendamos a rectificar. No importa la duración, lo que nos interesa es concienciarnos de que todos, absolutamente todos, somos necesarios e imprescindibles, como agentes que contribuyen al desarrollo. Cada amanecer es necesario ponerse en camino y, mayormente, salir de uno mismo para emprender algo nuevo. Tenemos que darnos vida y la forma de injertarla, es ofreciéndola; poniéndonos en disposición de escucha, mirando a nuestro alrededor. Con demasiada frecuencia, nuestros propios descendientes nos aparcan lejos de sus hábitats con la amarga compañera de la soledad impuesta, fruto envenenado de la confrontación que nunca nos va a reconducir a buen puerto, ya que lo que requerimos es un consorcio para todos los períodos y todos en activo. Y esto, por el bien colectivo, de ellos y de nosotros, también de nuestros hijos. Con razón, se dice y se comenta, que la vejez es un tiempo proyectado hacia el cumplimiento del ser y lo que nos circunda.

Por si fuera poco, la penuria del aislamiento, se prevé además que el número de casos de maltrato a personas mayores aumente habida cuenta del rápido envejecimiento de la población en muchos países y de la posibilidad de que sus necesidades no puedan cuidarse plenamente por falta de recursos. Una población que juega al descarte o que es incapaz de proteger a sus abuelos para que vivan sin temor a ser agredidos, expoliados o desatendidos, debe reconsiderar su propia vocación de familia, lo que supone que en todos ha de permanecer vivo un básico sentimiento de pertenencia. Seguramente, entonces, no necesitemos tantos planes de asistencia, y si proyectos de existencia conjunta. Es cierto que el planeta vive un tiempo de dura prueba, que estas grandes crisis pueden volvernos insensibles a nuestra casa común, pero en nosotros está el cambio, y más en los que han alcanzado la cátedra viviente, llamados a ser artífices de la revolución de la ternura. Tenemos que enternecernos para eternizarnos como caminantes, mediante un ocaso saludable, lo que nos exige fomentar y mantener la capacidad funcional, que no es otra que tener los atributos que permiten a todas las personas ser y hacer lo que para ellas es transcendental.

Esta atmósfera de realización, y no de incomunicación, es lo que realmente nos genera el bienestar en la madurez. En consecuencia, toda la sociedad debe apresurarse en entender y en atender a sus longevos, ¡ellos son nuestro tesoro!, cada vez más numerosos y, por desgracia, en muchas ocasiones desamparados. La inhumanidad es manifiesta en el mundo. Hace unos días, con motivo del Día Internacional del Juego el organismo de la ONU para la infancia, nos pedía poner fin a la violencia contra los niños y promover un cuidado positivo, enriquecedor y lúdico, dado que son criados muchos de ellos, en base a maltratos físicos o verbales. Pues lo mismo sucede con la vejez, no sólo en ocasiones se pierde su dignidad, sino que se pone en duda incluso que merezca continuar. Así, bajo este absurdo manto de contrariedades por el que nos movemos, estamos tentados de esconder hasta nuestra propia edad o enfermedades, porque francamente tememos que sean la antesala de nuestra pérdida de cometidos. Ojalá, de una vez por todas, veamos y vivamos la senectud como un privilegio, no como un tormento. Al fin y al cabo, la añoranza puede ser un malestar, pero con afecto, proximidad y alivio anímico, podemos curarla.

Tags: espíritu conciliadorpersonas mayores

RelacionadoEntradas

Rectificación solicitada por Amín Azmani

hace 2 semanas
Septiembre

Septiembre

hace 3 semanas
Por la prevención de los incendios forestales y una nueva conciencia de país

Por la prevención de los incendios forestales y una nueva conciencia de país

hace 3 semanas
Después del naufrágio

Después del naufrágio

hace 4 semanas
El futuro es ahora: Ceuta y Melilla más allá de la frontera

El futuro es ahora: Ceuta y Melilla más allá de la frontera

hace 1 mes
Melilla tiene mucho que mostrar al mundo

Melilla tiene mucho que mostrar al mundo

hace 1 mes

Lo más visto

  • La Delegación confirma que se trabaja para construir un CATE en Melilla

    La Delegación confirma que se trabaja para construir un CATE en Melilla

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Interior ya busca terrenos en Melilla para la construcción de un nuevo centro para inmigrantes

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • La jornada transcurre sin incidentes en la frontera pese a los mensajes en redes desde Marruecos

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Melilla y La Legión, una simbiosis con 106 años de historia

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Imbroda califica de "completamente disparatado" el plan de Interior para un nuevo centro de inmigrantes

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Medio auditado por   
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Términos de uso
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies

Grupo Faro © 2023

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2023