El líder de Vox Melilla, José Miguel Tasende, ha denunciado que la disputa entre el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) está impidiendo la inauguración del nuevo Hospital Universitario de la ciudad. Tasende califica este enfrentamiento como una "escenificación" de diferencias inexistentes y acusa a ambos partidos de anteponer sus intereses políticos a la salud de los melillenses.
El nuevo Hospital Universitario de Melilla es una infraestructura largamente esperada por la ciudadanía. Su construcción se prometió en 2006 bajo el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Las obras se iniciaron en 2009, pero sufrieron múltiples paralizaciones, primero en 2012 y posteriormente en años sucesivos. En 2018 se retomaron los trabajos con el objetivo de inaugurar el hospital en 2023, una meta que no se cumplió. A día de hoy, en 2025, la instalación sigue sin estar operativa.
Tasende ha criticado que mientras PP y PSOE colaboran en otros ámbitos, como el reparto de cargos en instituciones nacionales y europeas, en Melilla se muestran incapaces de sentarse a dialogar para encontrar una solución a los problemas que impiden la apertura del hospital. "Pactan el Constitucional, el Consejo General del Poder Judicial, la Junta Electoral Central, el reparto de menas, gobiernan juntos en Europa, pero en Melilla no quieren reunirse para agilizar la puesta en marcha de una infraestructura vital para la salud de los melillenses", denunció.
El portavoz del Grupo Mixto ha insistido en que la disputa entre ambas formaciones no es más que un ejemplo de la ineficiencia del bipartidismo. "El PP dice lo que dice VOX, pero hace lo que dice el PSOE", añadió Tasende, quien no comprende por qué la Delegación del Gobierno y la Ciudad Autónoma intercambian reproches a través de redes sociales y medios de comunicación en lugar de convocar reuniones para resolver las deficiencias detectadas en las obras del hospital.
Cruce de acusaciones
El retraso en la apertura del hospital ha provocado un enfrentamiento público entre la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, y el consejero de Fomento de la Ciudad Autónoma, Miguel Marín. La delegada del Gobierno ha manifestado su disposición a colaborar con el Ejecutivo local para poner en funcionamiento el hospital "lo antes posible". Para ello, ha planteado la posibilidad de otorgar una licencia provisional por fases, lo que permitiría ir habilitando distintos servicios del hospital mientras se resuelven los problemas técnicos pendientes.
Sin embargo, Miguel Marín ha rechazado esta propuesta y ha acusado a Moh de "incompetencia" y "negligencia" en la gestión del proyecto. Según el consejero, la delegada ha tardado más de dos años en interesarse por las licencias necesarias para el hospital y su propuesta de diálogo es, en su opinión, una estrategia política para ocultar su inacción. "La delegada ha mentido desde 2022 sobre la situación del hospital y ahora pretende lavarse las manos con un diálogo que llega tarde", declaró Marín.
Por su parte, Vox insiste en que este enfrentamiento entre PP y PSOE es una muestra más de la política de confrontación que perjudica a los ciudadanos. Según Tasende, "este tira y afloja es una seña de identidad del bipartidismo", y es una de las razones por las que su formación está ganando apoyo entre los votantes descontentos. "Cuando se trata de nombramientos, PP y PSOE siempre se ponen de acuerdo. Pero cuando lo que está sobre la mesa es el bienestar y la prosperidad de la ciudadanía, ninguno da su brazo a torcer", sentenció el líder de VOX en Melilla.
Sin fecha de apertura
El nuevo Hospital Universitario de Melilla ha sido presentado en varias ocasiones como una de las infraestructuras sanitarias más importantes para la ciudad. Se espera que cuente con 250 camas, unidades especializadas y tecnología médica de última generación. Sin embargo, las deficiencias en la obra y la falta de consenso político han impedido hasta ahora su inauguración.
Desde la Delegación del Gobierno se insiste en que la infraestructura está prácticamente terminada y solo falta la concesión de los permisos necesarios para su puesta en funcionamiento. Pero desde la Ciudad Autónoma argumentan que las deficiencias estructurales y de equipamiento deben resolverse antes de proceder a su apertura, ya que de lo contrario se pondría en riesgo la calidad del servicio sanitario.
Mientras tanto, la ciudadanía sigue esperando una solución que permita la puesta en marcha de un hospital que debería estar operativo desde hace más de un año. Los pacientes melillenses continúan dependiendo de las instalaciones del actual hospital, que según denuncian los profesionales sanitarios, presenta problemas de saturación y falta de recursos.
Estrategia electoralista
Para Vox, el retraso en la apertura del hospital responde a una estrategia electoralista de los grandes partidos. "Nos parece terrible que la inauguración del nuevo hospital se esté reservando para una precampaña electoral. No se puede jugar así con la salud de los melillenses", criticó Tasende. Asegura que tanto PP como PSOE utilizan la infraestructura como arma política sin preocuparse realmente por el bienestar de la ciudadanía.
Por ello, el partido ha exigido que ambas administraciones dejen de lado sus diferencias y se sienten a negociar una solución inmediata. "No se puede pedir en Madrid mejores servicios sanitarios para Melilla y no buscar una solución que facilite la apertura en condiciones del hospital en la ciudad", afirmó el líder de Vox.
Mientras la tensión política continúa, los melillenses siguen sin una fecha concreta para la apertura de un hospital que debería haber estado en funcionamiento hace más de un año. El debate sigue abierto y las acusaciones cruzadas no parecen acercar una solución inmediata para una de las infraestructuras más esperadas por la ciudadanía.