Tragsatec ha convocado al comité de huelga de CGT en el centro de menores La Purísima para una reunión que se celebrará este miércoles 26 de agosto a las 10:00 horas, con el objetivo de debatir los puntos de la convocatoria de los paros que arrancarán el 3 de septiembre.
La representación de CGT acudirá acompañada de su asesor, Miguel Montenegro, secretario de Organización de CGT Andalucía, Ceuta y Melilla. Según el sindicato, la delegación asistirá con la mejor disposición de avanzar y profundizará en las materias de la convocatoria, con la intención de alcanzar un acuerdo que beneficie tanto a la plantilla como a los menores acogidos en el centro.
La huelga está convocada del 3 al 6 de septiembre. Se iniciará con el último turno previo a las 0:00 horas del 3 de septiembre y se extenderá hasta la finalización del último turno que arranque antes de las 24:00 horas del domingo 6 de septiembre.
Entre los motivos, CGT alude a la falta de personal y de garantías sobre el nivel de empleo, así como a sobrecargas de trabajo que, según denuncia, ponen en riesgo a los trabajadores y comprometen la calidad del servicio. El sindicato señala también la inestabilidad laboral y la precariedad crónica en los puestos de trabajo.
CGT acusa además a Tragsatec de incumplir el pliego de prescripciones técnicas de la concesión y de no aplicar el V Convenio Estatal de Reforma, lo que se traduce en cantidades adeudadas a la plantilla de las anualidades 2025 y 2026. A ello suma una desigualdad de trato de la Ciudad Autónoma hacia La Purísima respecto al centro Gota de Leche, y denuncia deficiencias en seguridad, salud e higiene para trabajadores y menores.
El sindicato lamenta que la reunión no incluya a los responsables públicos de la Ciudad Autónoma, a quienes acusa de no tomarse en serio la situación de la plantilla y de los menores del centro.
Pese a ello, CGT mantiene la esperanza de que la Administración se sume al encuentro con Tragsatec para acordar medidas urgentes que eviten el conflicto laboral. El sindicato insiste en que la plantilla no desea llegar a la huelga, aunque advierte de que no dudará en activarla si persiste la desidia de la Ciudad Autónoma y de la empresa concesionaria.
Este capítulo se produce después de que el comité de empresa anunciara, el pasado 13 de agosto, movilizaciones ante la falta de diálogo con la Administración y una situación que ya calificaba de colapso en el centro.