Somos Melilla ha expresado su rechazo al proyecto del Ministerio del Interior para habilitar en Melilla un nuevo Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), previsto inicialmente con una capacidad de unas 800 plazas. El presidente de la formación y diputado de la Asamblea, Amín Azmani, ha señalado que su partido se opondrá a un modelo que, según ha manifestado, concentra cada vez más capacidad migratoria en Ceuta y Melilla.
“No vamos a permitir que conviertan Melilla en un muro de contención migratorio para España y para Europa”, ha afirmado Azmani.
La Delegación del Gobierno confirmó este lunes que el Ministerio del Interior estudia desde hace tiempo habilitar en Melilla un espacio destinado a tramitar la documentación de las personas que accedan de manera irregular a la ciudad, con vistas a su retorno.
A raíz de esta información, el dirigente de Somos Melilla ha recordado que buena parte de las medidas extraordinarias anunciadas por Interior para Ceuta y Melilla se producen después de la crisis migratoria registrada en Ceuta a finales de julio.
Azmani considera que una situación excepcional no debería traducirse automáticamente en la creación de nuevas infraestructuras permanentes en ambas ciudades sin que previamente se explique su necesidad. “Una emergencia requiere medios para responder a una emergencia. Lo que no puede ocurrir es que cada nueva crisis deje como herencia una nueva infraestructura migratoria permanente en Melilla. Nos están diciendo que este va a ser el pan nuestro de cada día a partir de ahora. No lo vamos a permitir”, ha señalado.
El debate sobre los retornos
Somos Melilla también ha cuestionado que un incremento de la capacidad de identificación y triaje vaya acompañado necesariamente de una mayor agilidad en los retornos.
Azmani ha señalado que el propio Gobierno ha reconocido dificultades jurídicas y procedimentales en esta materia al reclamar cambios destinados a acelerar los procedimientos de retorno. “Si el propio ministro Marlaska reconoce que hacen falta cambios jurídicos para agilizar las devoluciones, entonces el Gobierno sabe que el problema no se soluciona simplemente construyendo más edificios en Melilla”, ha manifestado.
Ante esta situación, la formación reclama que la política migratoria priorice la prevención de las entradas irregulares, el refuerzo y la modernización de la frontera y de sus efectivos, la cooperación con Marruecos y otros países de origen y tránsito, la lucha contra las redes de tráfico de personas y unos procedimientos de retorno ágiles dentro de las garantías legales.
El presidente de Somos Melilla ha situado además el proyecto en un debate más amplio sobre el papel que el Estado y la Unión Europea quieren reservar a Ceuta y Melilla dentro de su política migratoria.
“Somos frontera sur de Europa, pero eso no significa que tengamos que convertirnos en el lugar donde se concentren permanentemente las consecuencias de la presión migratoria. Ceuta y Melilla no pueden ser el tapón migratorio para que el resto de España y Europa se desentiendan del problema”, ha afirmado.
Azmani ha defendido que las situaciones extraordinarias deben afrontarse desde la corresponsabilidad nacional y europea y no mediante una acumulación progresiva de infraestructuras migratorias en ambas ciudades, a las que ha definido como territorios con una superficie y unas circunstancias geográficas particulares.
“Melilla necesita seguridad, prevención, cooperación internacional, retornos eficaces y solidaridad del conjunto de España y de Europa. Lo que no necesita es que la solución a cada crisis sea mandarnos dinero para que nos busquemos la vida aquí”, ha declarado.
Por último, Somos Melilla ha reclamado al Ministerio del Interior que haga pública la memoria técnica del proyecto, así como la previsión utilizada para establecer sus 800 plazas, el coste de construcción y mantenimiento y los terrenos que se están estudiando para su posible ubicación.








