El sindicato SATE-STEs ha lanzado una crítica directa y contundente al acuerdo alcanzado entre el Gobierno central y dos sindicatos generalistas en materia de retribuciones para empleados públicos. Según denuncia esta organización, el pacto firmado supondrá que el profesorado continúe perdiendo poder adquisitivo hasta al menos el año 2028. A juicio del sindicato, el incremento salarial del 11,4% previsto para los próximos cuatro años resulta claramente insuficiente para compensar la pérdida del 24% acumulada desde 2010.
En un comunicado hecho público este viernes, SATE-STEs denuncia que esta subida consolidará una situación de empobrecimiento del profesorado, a pesar de que se pretende presentar como una mejora. Para el sindicato, este pacto no repara la pérdida real que han sufrido los trabajadores públicos y, en especial, los docentes, que llevan casi quince años arrastrando recortes y congelaciones salariales. Según sus cálculos, para comenzar a corregir esta situación sería necesario un incremento del 16,1% anual, algo que ni se plantea en el escenario acordado por las partes firmantes.
Además del rechazo a los porcentajes propuestos, SATE-STEs recuerda que aún no se ha devuelto la totalidad de la paga extraordinaria suprimida en 2010. Calculan que esa pérdida, mantenida en el tiempo, puede haber supuesto ya un impacto acumulado superior a los 18.000 euros brutos por persona, lo que se añade a la brecha entre el IPC y la evolución real de los salarios. Para la organización sindical, se trata de una injusticia que sigue sin repararse y que afecta de manera directa a la dignidad económica del profesorado.
SATE-STEs reclama con firmeza que las retribuciones de los docentes se vinculen de manera automática al IPC, como ya ocurre con las pensiones. Denuncian que no es de recibo que quienes sostienen el sistema educativo público sigan quedando rezagados año tras año frente al aumento del coste de la vida. Aseguran que las subidas pactadas no solo no recuperan lo perdido, sino que en la mayoría de los años de aplicación del acuerdo los sueldos seguirán perdiendo valor real.
La organización denuncia que los docentes han sido sistemáticamente excluidos de acuerdos retributivos verdaderamente justos y consideran que, con este nuevo pacto, vuelven a quedar relegados. Critican que se haya negociado sin tener en cuenta sus necesidades reales y sin escuchar las propuestas de sindicatos representativos del ámbito educativo.
En este sentido, SATE-STEs recuerda que ya en el pasado había solicitado la apertura de un proceso serio de negociación que permitiera revisar y actualizar de forma estructural los salarios del profesorado, adaptándolos a la realidad económica del país y reconociendo el valor de su labor.
En declaraciones anteriores, el sindicato ya había advertido de que desde 2010 el IPC ha subido más del 36%, mientras que los sueldos docentes apenas han aumentado un 14,5%. Esa diferencia, señalan, ha supuesto una pérdida salarial media de más de 58.000 euros para muchos profesionales, una cifra que puede alcanzar hasta 80.000 euros en los casos de mayor antigüedad.
SATE-STEs considera que esta situación afecta no solo al poder adquisitivo de los docentes, sino también a la calidad del sistema educativo, ya que dificulta la estabilidad, la motivación y el compromiso profesional. El sindicato alerta de que se está deteriorando el reconocimiento social y económico de la función docente y que se corre el riesgo de agravar la desmotivación del colectivo si no se toman medidas urgentes.
Por todo ello, la organización considera que ha llegado el momento de tomar acciones. Reclama un acuerdo retributivo real que repare lo perdido, que iguale los complementos específicos en todo el Estado y que garantice la revalorización anual de los salarios en función del IPC. Insisten en que no aceptarán maquillajes ni medidas parciales y avisan de que, si no hay respuestas claras y valientes por parte del Gobierno, impulsarán movilizaciones para exigir lo que consideran una deuda histórica con el profesorado.
SATE-STEs concluye que el pacto anunciado no es una mejora, sino una consolidación de los recortes. Y afirma que ha llegado la hora de decir basta.