La Consejería de Medio Ambiente ha denunciado una nueva actuación vandálica tras la quema, durante la pasada madrugada, de todos los contenedores de residuos situados en la calle Cabo de Agua, en Melilla. Según ha informado el departamento autonómico, el incendio provocó la destrucción completa de estos recipientes destinados a la recogida de basura, lo que afecta directamente al servicio de limpieza urbana y a los vecinos de la zona.
Desde la Consejería se ha señalado que los contenedores quedaron totalmente inutilizados a consecuencia de las llamas, por lo que será necesario proceder a su retirada y posterior reposición para restablecer el servicio con normalidad. El área responsable de Medio Ambiente ha denunciado el perjuicio que este tipo de comportamientos genera tanto en el funcionamiento del sistema de recogida de residuos como en el conjunto de la ciudadanía.
La administración autonómica ha recordado que la quema de contenedores implica la destrucción de infraestructuras públicas destinadas al uso común. Este tipo de actos obliga a realizar nuevas inversiones para reponer el material dañado, además de generar alteraciones temporales en el servicio mientras se sustituyen los recipientes afectados.
Sin embargo, el incendio registrado en la calle Cabo de Agua no fue el único incidente ocurrido durante la madrugada. Según han trasladado fuentes de la Consejería de Seguridad Ciudadana, la noche del jueves fue “movida” debido al número de incidencias registradas en diferentes puntos de la ciudad.
De acuerdo con estas fuentes, además del fuego en los contenedores de Cabo de Agua, también se produjeron incendios en la calle Pedro de Valdivia, en el barrio de Cabrerizas, y en la zona de Las Palmeras. A estos episodios se sumó igualmente un incendio en una vivienda de la Cañada perteneciente a un individuo afectado por el síndrome de Diógenes.
A pesar de la sucesión de incidentes registrados durante la noche, las autoridades han confirmado que no se han producido daños personales ni materiales de consideración más allá de los propios contenedores de basura afectados por el fuego.
Las mismas fuentes de Seguridad Ciudadana han indicado que el incendio registrado en la zona de Las Palmeras habría sido provocado con la intención de atraer a los servicios de emergencia para posteriormente apedrear a los efectivos desplazados. Este tipo de actuaciones consisten en provocar un fuego para forzar la intervención de bomberos y policías, que se convierten después en objetivo de ataques.
Ante esta situación, agentes de la Policía Local y de la Policía Nacional mantienen desplegado un dispositivo con el objetivo de investigar lo ocurrido e identificar a los posibles responsables de estos actos.
Desde los servicios de emergencia se reconoce que este tipo de intervenciones se ha vuelto habitual. Según las mismas fuentes, los bomberos tienen ya “asumido” que deben salir entre una y tres veces cada noche para sofocar incendios provocados en distintos puntos de la ciudad.
Además, ante la posibilidad de que algunos avisos de incendio puedan responder a intentos de emboscada contra los servicios de emergencia, ya se ha establecido un protocolo específico para las intervenciones en zonas situadas en la periferia de Melilla.
Este nuevo episodio se produce en un contexto en el que recientemente ya se han registrado incidentes similares relacionados con la quema de contenedores en la ciudad. De hecho, en fechas recientes se produjo la detención del presunto autor del incendio de un contenedor en la carretera de la Alcazaba.
Al mismo tiempo, la Consejería de Medio Ambiente está desarrollando distintas actuaciones destinadas a mejorar el sistema de recogida de residuos en Melilla. Entre estas medidas se encuentra la renovación progresiva de contenedores en varios barrios, un proceso que comenzó en el barrio del Real con el objetivo de modernizar las infraestructuras y optimizar la prestación del servicio.
Desde el departamento autonómico se ha insistido en denunciar públicamente este tipo de comportamientos, recordando que la destrucción del mobiliario urbano perjudica al conjunto de la ciudad al obligar a destinar recursos públicos a la reposición de equipamientos que forman parte de los servicios básicos. Asimismo, se ha subrayado la importancia de preservar estas infraestructuras para garantizar el correcto funcionamiento de la limpieza y la gestión de residuos en los distintos barrios de Melilla.