Editorial

Nos quedamos sin tiempo: urge atajar los contagios

Melilla tiene el ocupadas el 53 por ciento de las camas UCI por Covid-19 en el hospital Comarcal. El aumento de la presión hospitalaria es evidente en las últimas semanas, los casos de coronavirus han crecido exponencialmente durante esta tercera ola y los efectos de las fiestas navideñas se están haciendo notar. Parece evidente que relajar las medidas sanitarias durante las celebraciones ha tenido un impacto negativo en la lucha contra el virus. La ciudad ya suma 667 casos activos y el número de personas curadas sigue siendo muy inferior al de nuevos contagios, lo que deja muy lejos la posibilidad de doblar la curva de propagación del Covid-19. Es cierto que la incidencia acumulada en 14 días es ligeramente inferior a la media nacional, pero hemos dejado ya muy lejos el umbral de los 500 casos por cada 100.000 habitantes que marca el Ministerio de Sanidad como de riesgo extremo.

Mientras, en la calle muchos siguen comportándose como si nada pasara. Se siguen produciendo contactos innecesarios a diario y se quebrantan las normas referentes al uso de las mascarilla y el distanciamiento social día si y otro también. No existe una conciencia real sobre el peligro en el que seguimos y la relajación es palpable.

Hoy, se reúnen Gobierno y Comunidades Autónomas para decidir si se endurecen algunas de las medidas que actualmente están en vigor. Melilla está a favor de ello y aspira a una ampliación del horario del toque de queda. La situación es límite y urge que se tomen las medidas pertinentes, por duras que sean, si queremos reducir la escalada de contagios en la que nos encontramos. Si finalmente se aplican nuevas restricciones todos pagaremos por los excesos que algunos realizaron el pasado mes y que no permiten que salgamos del pozo en el que nos encontramos desde marzo del año pasado. Diez meses durante los que se han decretado medidas restrictivas que al poco tiempo eran levantadas, para ser luego de nuevo impuestas, y así sucesivamente sin que logremos levantar cabeza. Diez meses en los que se ha permitido a demasiada gente que su insolidaridad perjudique gravemente la salud y la economía de Melilla. Diez meses que, si no se da un golpe de timón a la política de contención del coronavirus, pueden convertirse en muchos más.

Compartir

Artículos recientes

Los empresarios de Melilla van todos a una: las ventajas fiscales no se tocan

Hace escasos días, se abrió un nuevo debate que vuelve a poner en el centro…

3 horas hace

Melilla se presenta en Madrid como un destino turístico por descubrir

El encuentro ‘Melilla, un destino por descubrir’ sirvió este viernes para presentar en Madrid los…

4 horas hace

Melilla acoge la LXXIII Asamblea de la CECEL con conferencias y visitas a su patrimonio

Melilla acoge del 25 al 27 de septiembre la LXXIII Asamblea de la Confederación Española…

4 horas hace

Un libro, unos versos y una puerta abierta al teatro para Ahmed Ouaamari

Entre las naserias del rastro de la Yutia, entre objetos de segunda mano, libros y…

5 horas hace

La AECC acerca a Melilla la importancia de la investigación contra el cáncer

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha desarrollado en Melilla distintas actividades de divulgación…

6 horas hace

Vox reclama medidas permanentes para reforzar la seguridad de Melilla

Vox Melilla ha reclamado medidas permanentes para reforzar la seguridad, mejorar los servicios públicos y…

6 horas hace