La consejera de Políticas Sociales y Salud Pública de Melilla, Randa Mohamed, confirmó este lunes que la ciudad acoge actualmente a 360 menores extranjeros no acompañados, una cifra superior a la habitual en estas fechas y que atribuyó al buen tiempo, que favorece las entradas a nado durante el verano. La consejera aseguró que la situación está controlada, pero admitió que la Ciudad Autónoma no recibe partidas presupuestarias del Estado para hacer frente a la atención de los menores y que Melilla no estaría preparada ante una llegada masiva similar a la registrada en Ceuta.
Las declaraciones se produjeron después de que se conociera la petición de la Ciudad Autónoma para que se reúna con carácter urgente la Junta Local de Seguridad, con el objetivo de abordar posibles intentos de entrada desde Marruecos. Mohamed indicó que, por parte de su consejería, "no hay ningún problema" en que se convoque ese órgano y que "toda colaboración es más que bienvenida".
Preguntada por si se prevén más llegadas, la consejera reconoció que no puede anticiparlo. "Hasta que sigamos teniendo buen tiempo o no llegue la lluvia, no se puede saber cuántos menores van a seguir entrando", explicó, aunque matizó que el patrón se repite "como todos los veranos".
La consejera precisó que, actualmente, no existe contacto con el Ministerio en relación con la atención a los menores. "Nos estamos haciendo cargo de absolutamente todo", afirmó, en coordinación con la Delegación del Gobierno para la gestión de las contingencias. Preguntada por si llega alguna partida presupuestaria estatal, fue tajante: "nada, absolutamente nada".
Mohamed recordó que en un consejo interterritorial reciente se aprobó una partida presupuestaria para la Ciudad Autónoma de Ceuta, pero no así para Melilla, donde no se prevé ningún aumento de presupuesto anual para los menores inmigrantes. Según explicó, el procedimiento con los menas que llegan a la ciudad se mantiene igual desde la aprobación del Real Decreto que regula estas contingencias: se les abre un expediente que permanece activo hasta que el Gobierno central resuelve sobre su situación.
Sobre un escenario de llegada masiva, la consejera fue clara. "Ninguna ciudad está preparada para eso", señaló, en referencia a lo ocurrido en Ceuta, y reclamó una respuesta por parte del Gobierno central. "No tenemos ninguna bola de cristal para saber cuántas camas harían falta, cuántos colchones harían falta o qué instalaciones harían falta realmente", admitió.
En cuanto a la situación laboral en el centro de menores de La Purísima, Mohamed confirmó que los trabajadores desconvocaron la huelga tras haber sido informados de los pasos que la Ciudad Autónoma lleva dando en los últimos meses. La principal reivindicación del personal es de carácter salarial y la consejera reiteró que ese aumento no podrá producirse hasta que no se apruebe el presupuesto del Estado. Según indicó, todas las propuestas planteadas por el comité de empresa "se han ido cumpliendo", por lo que no existe ningún otro acuerdo adicional. La consejera aprovechó además para agradecer el esfuerzo del personal de los centros de menores durante este verano.
Respecto a la reforma del centro de La Purísima, cuyo contrato de obras quedó desierto, Mohamed explicó que se intentó sacar de nuevo a licitación, pero que al tratarse de un edificio catalogado como patrimonio, es necesaria una autorización del Ministerio de Cultura, a la espera de respuesta.
Por último, en relación con el traslado de la Consejería de Políticas Sociales, Mohamed indicó que se están estudiando las opciones disponibles. El expediente ya se ha trasladado a la Consejería de Fomento, tras aprobarse una modificación presupuestaria para financiar la reforma del edificio. La Ciudad Autónoma ya dispone de la retención de crédito (RC) correspondiente, aunque Mohamed no pudo avanzar más detalles hasta que Fomento complete su parte del proceso.








