El Cuerpo de Bomberos de Melilla ha remitido una carta abierta al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, en la que expresa su malestar por la gestión del Gobierno local y anuncia el inicio de movilizaciones para reclamar mejoras laborales y el cumplimiento de los acuerdos alcanzados. El escrito recoge duras críticas al Ejecutivo tras tres años de mandato.
En la misiva, los bomberos aseguran estar “decepcionados, hartos y particularmente cabreados” por una gestión que consideran negativa para el servicio. El colectivo reprocha al presidente que sus demandas hayan recibido durante este tiempo promesas y declaraciones públicas que, según sostienen, no se han traducido en cambios reales.
Una de las principales quejas se centra en la productividad de jubilación y en las compensaciones vinculadas a los años de servicio. Los bomberos afirman que Imbroda se comprometió a buscar una solución, pero denuncian que la situación no solo no se ha resuelto, sino que, a su juicio, ha limitado sus opciones de reclamación ante los tribunales.
El colectivo también recuerda que hace dos años se alcanzó un acuerdo de subida salarial basado en la Relación de Puestos de Trabajo, que todavía no se ha aplicado. En la carta critican que el presidente llegara a asegurar que esa mejora estaría vigente en abril y cuestionan que, pese al compromiso, siga pendiente.
Otro de los puntos señalados es el aumento del personal diario en los servicios mínimos. Según los bomberos, hace cuatro meses se pactó reforzar esa presencia, una medida que consideran esencial para su seguridad y para la de la ciudadanía, pero aseguran que tampoco se ha materializado.
A estas reclamaciones se suma el impago de las horas extraordinarias realizadas en 2025. El colectivo sostiene que esa retribución les corresponde por derecho y subraya que sus demandas no son solicitudes, sino reclamaciones laborales pendientes de cumplimiento.
La carta también dirige críticas a la Consejería de Administración Pública y a su equipo técnico, al que acusa de dificultar la gestión de los asuntos que afectan al cuerpo. Los bomberos concluyen que la situación responde a una cuestión de prioridades políticas y advierten de que iniciarán acciones para visibilizar la importancia de su trabajo y reclamar respeto institucional hacia un servicio que consideran esencial para todos los melillenses en cada jornada.
En resumen, el colectivo de bomberos reclama al Gobierno local que haya respuestas concretas y cumplimiento efectivo de los acuerdos asumidos por Imbroda.