“Las obras de Gaudí han transformado a mucha gente”

Entrevista a José Manuel Almuzara, escritor autor del libro sobre el genial arquitecto

Gaudí, el arquitecto del alma (Rocaeditorial) no es una biografía: es un ensayo, texto en prosa en el que Almuzara comenta, analiza e interpreta el pensamiento de Gaudí y cómo ha tocado el alma de las personas a las que ha difundido su vida y obra. Gaudí atrae, impacta, convierte, sigue fascinando a muchos. El Faro de Melilla entrevista a José Manuel Almuzara, su autor, conocedor de su obra y su figura. Cuenta cómo los grandes hitos de la obra de Gaudí han transformado la vida de tantas personas y lanza la mirada al presente, a quienes hoy día se siguen fascinando.

 -¿Gaudí, el arquitecto del alma  lo ha escrito basándose en su experiencia personal?

-El libro es un viaje por la impronta transformadora que la vida y la obra de Antonio Gaudí han dejado en el mundo. El trabajo de este genio de su tiempo cambió y sigue cambiando día a día las vidas de muchos, y como instrumento en su difusión lo he experimentado y mucho, porque lo he vivido de primera mano. Conocedor de su obra y su figura, cuento cómo los grandes hitos de la obra de Gaudí han transformado la vida de tanta gente y lanza la mirada al presente, a las personas que hoy por hoy lo siguen descubriendo y se siguen fascinando. Un libro que aspira a ser mucho más que una biografía: es un acercamiento casi místico entre el arquitecto del alma y las almas de aquellos a los que no deja de inspirar.

-Este libro es “un viaje por la impronta transformadora que la vida y la obra de Antonio Gaudí han dejado en el mundo”. Vida y obra en Gaudí se funden ¿Podría ahondar en esta idea ?

-Creo que Gaudí es consecuente con lo que piensa, y vive teniendo en cuenta esos

pensamientos: personales, sociales, culturales, religiosos, y poniendo en práctica los dones recibidos, sintiéndose un instrumento, un colaborador en la creación divina.

En realidad, un hombre que consagró su vida y su obra a la exaltación de la fe, que dio ejemplo en el día a día de su vida y que dejó impronta de eternidad en sus obras, merece ser expuesto a los fieles como ejemplo y a los no fieles como tema de reflexión. Gaudí era un enamorado de su trabajo, con una exigencia personal creciente que transmite a sus colaboradores, busca la perfección, la belleza, la originalidad de volver al origen, en una palabra, la gloria de Dios. Gaudí practicaba y defendía el sacrificio: “La vida es amor y el amor es sacrificio. El sacrificio es lo único realmente fructífero. La causa del avance espiritual y material de las órdenes religiosas, de los hogares, es que se sacrifican todos sus miembros en bien del conjunto”.

Gaudí practicaba las virtudes y la vida de piedad: “La vida es una batalla, para combatir se necesita fuerza y la fuerza es la virtud, que sólo se sostiene y aumenta con el cultivo espiritual, esto es, con las prácticas religiosas”. Por tanto, como conocedor de esta realidad frecuenta los

sacramentos, tiene dirección espiritual, reza el rosario, lee el Evangelio, visita a los enfermos, da limosna, se somete a severas penitencias. Fruto de este crecimiento exterior (mayor experiencia profesional, mayor conocimiento de la técnica y de los materiales) y del crecimiento interior (mayor relación personal con Dios) imprime en sus obras un carácter especial, llamativo, que ha atraído y atrae la atención de muchos, une arquitectura y simbolismo, arte y fe.

-El trabajo de este genio de su tiempo cambió y sigue cambiando las vidas de muchas personas que hoy por hoy lo siguen descubriendo ¿Podría poner algún ejemplo?

-Con fecha 19 de marzo de 1998 recibí una carta del señor Yun Young-Joo directivo de la Cámara de Comercio e Industria de Pusan, Corea del Sur, manifestando:

“No puedo olvidar el impacto religioso que me causó la visita a Barcelona para preparar la exposición de Gaudí. Estuve en el Templo de la Sagrada Familia, como parte de mi recorrido de las obras de Gaudí alrededor de Barcelona. Me es imposible describir la huella que dejó en mi corazón. No pude menos que inclinar mi cabeza ante la solemnidad, la santidad y la grandeza del edificio. Un sentimiento profundo embargó mi corazón. A través de las obras de Gaudí, y del toque divino que tienen, me convencí de la existencia de Dios”.

-Gaudí sigue fascinando...

Gaudí atrae, impacta, convierte, sigue fascinando a muchos. A todo tipo de personas y condición, de raza y religión, hace un trabajo que te lleve a la Belleza, “resplandor de la Verdad, y como el arte es Belleza, sin Verdad no hay arte” y sigue Gaudí: “toda obra de arte debe ser seductora (en esto reside la universalidad, ya que atrae a todos, entendidos y profanos); cuando por una rebuscada originalidad se pierde la cualidad de la seducción, no se produce obra de arte”.

Un testimonio siempre actual es el de la arquitecta Lorena Nolte que en 2005 escribía y publicaba en el periódico El Comercio de Perú: “Los arquitectos debemos hacer arquitectura eficiente. Somos parte de la creación, de ese gran sistema que viene funcionando perfectamente durante millones de años. Entender la naturaleza, admirarla sin luchar contra ella ni retarla, prepararnos con humildad tal como hizo

Gaudí, nos llevará no sólo a redescubrir lo que nos rodea, sino a reconciliarnos con ella. El arquitecto se convierte entonces en un servidor inteligente y lo suficientemente creativo para satisfacer la demanda del cliente y del planeta”.

-¿A quién recomendaría este libro?

-Recomendaría el libro a todos aquellos que con capacidad de asombro, quieran conocer más al arquitecto y hombre que nos ayuda a descubrir la belleza, lo esencial, lo que merece la pena.

Una amiga que ha terminado la lectura del libro y, antes de su publicación, quise conocer su opinión como profesional de la literatura, comenta: “Más allá del genio y de la arquitectura, en tus páginas se percibe con claridad el convencimiento profundo de alguien que ha dedicado una vida entera a comprender, recorrer y compartir el pensamiento y la obra de Gaudí. Tus viajes, tu experiencia como divulgador y la manera en que abordas incluso el proceso de santificación construyen un relato coherente, sostenido por una fidelidad constante a ese propósito. La lectura me ha abierto reflexiones y me ha ayudado a profundizar en cuestiones que considero esenciales: la relación entre belleza, interioridad y sentido; la obra entendida no sólo como resultado, sino como camino”.

 

 

Compartir

Artículos recientes

Melilla inaugura en la Plaza de las Culturas la escultura ‘Nuevo Mundo’

La Plaza de las Culturas ha acogido este viernes, a las 12:00 horas, la inauguración…

1 hora hace

El Gobierno local renueva su convenio con Activas para impulsar el emprendimiento femenino

En la mañana de este viernes, la Consejería de Fomento ha acogido la firma de…

2 horas hace

Juventudes Socialistas acusan a Acedo de “alimentar el miedo” sobre migración

Las Juventudes Socialistas de Melilla (JSME) han acusado a la diputada del Partido Popular, Sofía…

3 horas hace

Ya son seis los detenidos en la operación antiyihadista en Melilla

La Policía Nacional ha detenido ya a seis personas en una operación contra el terrorismo…

4 horas hace

El Sagrado Corazón organiza un taller infantil para acercar el cirio pascual a los más pequeños

La Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús quiere hacer un llamado a todos los pequeños artistas…

4 horas hace

La Administración General del Estado aplica la jornada laboral de 35 horas semanales

La Administración General del Estado (AGE) ha comenzado a aplicar la jornada laboral de 35…

4 horas hace