Este sábado 7 de junio, la comunidad musulmana de Melilla celebrará su festividad más especial. Un Eid al-Adha que se anticipa muy diferente este año. Y es que una parte de los melillenses musulmanes han decidido no sacrificar el borrego de la Pascua.
Los motivos, difieren según cada familia, los elevados precios de cada animal, así como el edicto emitido por el rey Mohamed VI de no hacer sacrificio este año en el país vecino han hecho que las ventas de borregos de la Pascua se hayan reducido en nuestra ciudad.
Este año han llegado a Melilla un total de 2.350 borregos y 15 cabritos. Esto supone aproximadamente la mitad de lo que ha llegado en años anteriores a nuestra ciudad. Y es que las ganaderías de Melilla han traído en un primer momento una menor cantidad de corderos, pues la cantidad de ciudadanos indecisos ante que hacer por la Fiesta podría anticipar una caída en las ventas.
Unas cifras inferiores en el número de borregos que, sin embargo, no han parado las ventas en las explotaciones ganaderas de nuestra ciudad.
En la Ganadería Dina, situada en la carretera de Farhana, este año han traído más de mil borregos, una cifra en torno al 50 % menos de lo que llega otros años. Sin embargo, la indecisión de muchos ciudadanos ha hecho que muchos de ellos se hayan quedado sin borrego.
Una situación similar se ha dado en la Ganadería Ayadi, junto a la Granja Tramonti. Allí el responsable, Mohamed, ha traído este año 400 borregos. Los animales llegaron a esta explotación el pasado 20 de mayo y las ventas han sido constantes, aunque según dijo el responsable, se han desarrollado de manera más lenta que en otros años.
"La gente ha seguido viniendo, pero las ventas han ido poco a poco, entre 4 y 8 corderos por día".
El caso de Melilla contrasta con el que se ha producido en la ciudad hermana de Ceuta, donde debido a la llegada de un número menor de cabezas de ganado, en torno a unas 3.000, así como el aumento de las ventas de última hora ha ocasionado que ya no haya corderos disponibles en la ciudad caballa.
Por parte de la Comisión Islámica de Melilla (CIM), se decidió no dar directrices a la comunidad sobre cómo actuar en la Fiesta del Sacrificio. Desde esta entidad, se señaló que cada ciudadano es libre de decidir si realiza o no dicho sacrificio o no.
Y es que pese a que la problemática existente en Marruecos respecto a los borregos no se está dando en la ciudad autónoma, la entidad denunció que en los últimos años se viene experimentando una constante subida en los precios de los corderos de la Pascua. Un escenario que afecta a muchas familias melillenses.
En este sentido, recalcaron que el Islam exime de adquirir un borrego a la familia que no pueda permitírselo.
Respecto a los precios, ambas ganaderías ofrecen un amplio abanico de precios a las cabezas que tienen a la venta. Siempre depende de los kilos que pese el animal. En el caso de la Ganadería Dina, los precios van desde 270 para corderos de menos de 20 kilos hasta 480 euros para los borregos de 40.
Para la Ganadería Ayadi, los precios van desde los 270 euros a los 350, "dependiendo del tamaño, porque nosotros además compramos por kilos, no por cabeza", insiste Mohamed.
En estas explotaciones ganaderas, el origen de las cabezas ovinas coincide mayoritariamente en Andalucía. En este sentido, el responsable de la Ganadería Ayadi ha querido destacar la calidad que ofrece su explotación con razas como la de los corderos procedentes de Loja, en Granada. Unos animales finos de los que calificó como una raza buena y limpia.
Los buenos datos, sin embargo, se están dando en las carnicerías, donde este año mucha gente compra la carne de cordero directamente.
En la carnicería Dina 2, ubicada en el barrio de Las Palmeras, el responsable del negocio, Nayim, manifestó a este medio que la afluencia de clientes buscando carne para la Pascua Grande ha sido notable.
"Este año se nota que la gente no sacrifica, porque está comprando directamente en la carnicería. La tenemos a 17 euros el kilo, es un muy buen precio".
De hecho, en la Ganadería Dina manifestaron que son muchos los ciudadanos que acuden a adquirir un borrego al haberse quedado sin carne en las carnicerías.
En cuanto al origen de los animales, nuestra ciudad ha recibido este año 2.350 borregos y 15 cabritos procedentes de la península, una vez que desde que cerró la frontera no ha vuelto a darse importación de corderos procedentes del país vecino. Sin contar con las prohibiciones en años anteriores al cierre por la fiebre aftosa en Marruecos, que tantas protestas ocasionaron en nuestra ciudad.
Sin embargo, ante la prohibición del sacrificio de este año la importación de cabezas de ganado ovino desde el país vecino también se habría hecho este 2025 una cuestión imposible.
La situación actual contrasta sobremanera con la de antes de la pandemia, cuando cada año se establecía una orden específica para una época concreta como era la Pascua Grande e incluso se habilitaban Puntos de Inspección Sanitaria (PIS) donde se examinaban los borregos que entraban a Melilla.
La tradicional ceremonia del sacrificio de los borregos no se celebrará este año en Marruecos, según se estableció en un comunicado del rey Mohamed VI debido a la sequía que azota al país vecino, así como a la difícil situación económica que atraviesan muchas familias.
En Marruecos, el Eid al-Adha es un evento de gran relevancia cultural y económica. Para muchas familias, el sacrificio del cordero es un acto sagrado, pero también representa un gasto significativo. El precio del ganado suele aumentar en los días previos, y no todas las familias pueden permitirse comprar un animal, lo que en años de crisis genera tensiones económicas.
La última vez que Marruecos anuló la Fiesta del Cordero fue en 1996, cuando el difunto rey Hasán II tomó una decisión similar debido a la fuerte sequía que sufría el país en aquel momento.
El anuncio del rey Mohamed VI de suspender el sacrificio este año es una medida excepcional, motivada por la grave sequía y el impacto en la cabaña ganadera. Sin embargo, la celebración de la festividad se mantiene con oraciones, limosnas y actos de caridad, preservando su esencia espiritual.
El edicto de Mohamed VI ha traído consigo un buen número de controles en el país vecino, así como severas sanciones para los ciudadanos que hayan adquirido un borrego para su sacrificio.
El sacrificio del borrego es una de las partes más representativas de la Pascua Grande. El cabeza de familia debe encargarse de llevar a cabo esta acción, la cual debe seguir una serie de normas para que sea halal.
Al finalizar el sacrificio, la familia se reúne para un almuerzo colectivo, cuyo plato principal son los pinchitos de hígado de cordero, seguido de los correspondientes acompañantes y platos.
La carne de este animal se aprovecha en los días posteriores, manteniéndose los encuentros familiares y vecinales.
El Eid al-Adha, también llamado la Fiesta del Sacrificio o Fiesta del Cordero, es una de las festividades más importantes del Islam, junto con el Eid al-Fitr, que marca el fin del mes de Ramadán. Se celebra en el décimo día del mes islámico de Dhul-Hijjah, coincidiendo con la peregrinación a La Meca (Hajj), un pilar fundamental del Islam.
La festividad conmemora el relato coránico en el que el profeta Ibrahim (Abraham) estuvo dispuesto a sacrificar a su hijo Ismael como acto de obediencia a Dios. En el último momento, Dios intervino y reemplazó al niño por un carnero, estableciendo así la tradición del sacrificio.
La celebración del Eid al-Adha tiene un profundo significado religioso y social. Tradicionalmente, las familias musulmanas sacrifican un cordero, cabra, vaca o camello, y la carne se divide en tres partes: una para la familia, que la consume en los días siguientes; otra para amigos y vecinos, fomentándose así la comunidad; y una tercera para las personas necesitadas, reforzándose el espíritu de solidaridad y caridad islámica.
Antes del sacrificio, los fieles musulmanes asisten a una oración especial en la mezquita, donde se recitan versículos del Corán y se recuerda el significado de la festividad. Además, es costumbre estrenar ropa nueva, compartir comidas especiales y realizar visitas familiares.
En varios países del África musulmana, tales como Malí, Níger, Senegal o Benín, dan el nombre de Tabaski a esta fiesta, y una parte de los amazigh en África del Norte la nombran Tafaska. En muchos lugares de habla hispana es conocida como Fiesta del Cordero o también como Fiesta del Borrego.
Esta festividad, cuya fecha no es fija con respecto al calendario gregoriano o a las estaciones, tiene lugar el décimo día del mes de Du al-Híyah (duodécimo y último mes del calendario musulmán Hichrí, también llamado Di al-Hach), lo que sucede setenta días después del Aid al-Fitr. El Aid al-Adha es parte del Hajj, la gran peregrinación a La Meca, que debe realizarse por lo menos una vez en la vida durante este mes.
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