Los pescaderos del Mercado Central dicen que no levantan cabeza. Ni siquiera en estas fechas, en las que había muchas expectativas depositadas por la proximidad de cenas como la de Nochebuena o la de Navidad. Según aseguraron los trabajadores a El Faro, los tres últimos meses han sido especialmente “negros” debido a los continuos cierres fronterizos. “Hemos estado trabajando la mitad de los días porque el pescado venía muy tarde o, directamente, no llegaba”, señalaron. Tenían la esperanza de poder remontar en estas fiestas, pero, según afirmaron, están vendiendo la mitad que hace un año.
Lo cierto es que este año el precio del marisco, que es lo que más se suele vender en estas fechas, está algo más barato que hace un año, según aseguraron los propios pescaderos del Mercado Central. “Se nota que estas Navidades la gente está optando más por comprar el marisco de los supermercados, donde lo venden congelado y a precios bastante más bajos porque el pescado no es fresco”, manifestaron los trabajadores.
100 euros por familia
Durante la jornada de ayer, el marisco se vendió por un precio un 30% más caro del habitual en los puestos del Mercado Central. El kilo de langostinos, por ejemplo, rondaba los 30 euros, mientras que las cigalas estaban a 50 euros el kilo y las gambas a unos 35 euros. Los pescaderos apuntaron que, en estas fechas, también se suelen vender pescados para cocinarlo al horno, como el pargo o la dorada. Y prácticamente por el mismo coste que en el resto del año. Los compradores gastaron una media de unos 100 euros por familia, según estimaron los vendedores.
Los trabajadores lamentaron que, a estas alturas, poco más van a poder remontar. “La Nochevieja suele ser muy floja en lo que a venta de pescado se refiere”, señalaron. “La verdad es que nos hemos llevado un chasco porque muchos esperábamos poder compensar estos días las pérdidas de los últimos meses, pero la venta está siendo bastante flojilla”, comentaron.
Un año complicado
Los trabajadores del Mercado Central protagonizaron en los primeros meses de este año protestas para frenar la venta ilícita de pescado que tiene lugar en las calles del Rastro. “No sólo no ha desaparecido este problema, sino que nos hemos encontrado con otros igual de graves, como los cierres en las fronteras”, sostuvieron. “Este ha sido un año especialmente complicado para nosostros, esperamos que en 2018 las autoridades trabajen para acabar con la competencia desleal y para que la mercancía llegue a nuestros puestos de trabajo”, desearon los pescaderos.
Los vendedores del mercado no creen que la venta ambulante que tiene lugar a escasos metros de sus puestos vaya a desaparecer a través de la imposición de sanciones a los compradores, como señaló que estudiaría el consejero de Seguridad Ciudadana, Isidoro González. “Es una medida que no tiene mucho sentido”, valoraron. “Creemos que sería mucho más fácil y más ético atajar el problema desde el origen, que es perfectamente conocido por las autoridades”, subrayaron.
Según incidieron los pescaderos, para que la venta ilícita se erradique sólo hace falta algo de voluntad. “Nosotros llevamos mucho tiempo lidiando solos con este problema, pero mira qué rápido han acabado con la venta ambulante de fruta y pescado que había junto al centro comercial”, pusieron de manifiesto los trabajadores.
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