MELILLA, 23/02/2026.- El director del Centro UNED de Melilla, Juan Luis Ramos, durante la entrevista con EFE en Melilla. øPodrÌa alguien utilizar desde China, Canad· o SudamÈrica un pequeÒo brazo robÛtico ubicado en un pequeÒo laboratorio en ¡frica? La respuesta, afirmativa, es parte de un proyecto europeo que revoluciona la enseÒanza a distancia y permite que la periferia reivindique tambiÈn su lugar en el futuro tecnolÛgico. El director del Centro UNED de Melilla, Juan Luis Ramos, lleva cuatro aÒos trabajando en una de las patas de ese proyecto, de nombre ëDecentraLabsí, buscando la manera de que ese intercambio de enseÒanzas y logÌstica universitaria se pueda desarrollar utilizando la tecnologÌa 'blockchain', conocida por la moneda Bitcoin. EFE/ Jose Manuel Giner Gutierrez
El director de la UNED en Melilla lleva cuatro años trabajando en el proyecto
¿Podría alguien utilizar desde China, Canadá o Sudamérica un pequeño brazo robótico ubicado en un pequeño laboratorio en África? La respuesta, afirmativa, es parte de un proyecto europeo que revoluciona la enseñanza a distancia y permite que la periferia reivindique también su lugar en el futuro tecnológico.
El director del Centro UNED de Melilla, Juan Luis Ramos, lleva cuatro años trabajando en una de las patas de ese proyecto, de nombre ‘DecentraLabs’, buscando la manera de que ese intercambio de enseñanzas y logística universitaria se pueda desarrollar utilizando la tecnología 'blockchain', conocida por la moneda Bitcoin.
“Pero sirve para muchísimas más cosas”, explica Ramos en una entrevista con EFE en vísperas de que este proyecto, ya internacional, se presente este martes en Transfiere, un importante foro profesional y multisectorial europeo para la transferencia de conocimiento y tecnología que se celebra desde este martes en Málaga.
La idea es que la tecnología blockchain permita a las universidades compartir sus laboratorios y monetizar ese uso en remoto, lo que no solo supone un ahorro logístico para quienes no disponen de esos medios y un rendimiento para aquellas que sí los tienen, sino también abrir caminos de intercambio de conocimientos.
Revolución en la enseñanza a distancia
“Fíjate qué capacidad si hay una universidad que tiene un departamento o un grupo de investigación puntero en un determinado tema, y que desde aquí o desde cualquier sitio del mundo uno pueda utilizar ese laboratorio, que a lo mejor es referencia en ese sector. Es muy interesante, se abren muchísimas posibilidades”, subraya Ramos.
Sobre todo, para las universidades dedicadas a la enseñanza a distancia, como es el caso de la UNED, que en España tiene 62 centros asociados. “Con que solo hubiera un laboratorio en cada uno de esos centros y se compartiera solo con la UNED a nivel nacional sería ya una prestación muy importante. Y si se amplía a nivel mundial, aún más”, apunta.
Mientras lo explica, muestra el pequeño brazo robótico instalado en el Centro UNED de Melilla, que gracias a este proyecto podría ser reservado y manejado de forma remota por cualquiera durante un espacio de tiempo casi como si lo tuviera delante gracias a una webcam y su programa informático.
La idea es que las universidades puedan hacer eso mismo con sus laboratorios, que son costosos y complejos y que no todas pueden permitirse. Democratizar su acceso, en definitiva, sobre todo, los que facilitan su uso compartido, como aquellos dedicados a tecnologías de la información, robótica, ciencias de datos o ingenierías, e incluso los llamados laboratorios en línea 100 %, que son simulaciones de ordenador.
Con el proyecto DecentraLabs y el uso de la tecnología blockchain, las universidades podrían incluso monetizar ese ‘alquiler’ remoto de sus laboratorios gracias a esa investigación en la que el director de la UNED de Melilla lleva trabajando desde 2022, primero como un trabajo de fin de máster y después como su tesis doctoral, que aún no ha finalizado.
El objetivo final es que este camino no acabe cuando Juan Luis Ramos exponga su tesis, sino que se abra una línea de investigación en el Centro UNED de Melilla que se pueda complementar con otras de otros estudiantes que quieran participar en temas de innovación.
Este innovador proyecto ya ha alcanzado un ámbito mundial, pues además de lograr financiación europea, participan en él universidades como la de Huelva, la British Columbia o una de Wuhan, la ciudad china de la que surgió la COVID-19, además de otra irlandesa y una sudamericana.
De este modo, además de resolver un problema logístico en las universidades, la periferia demuestra que la innovación tecnológica no tiene por qué concentrarse en los grandes polos urbanos.
La Plaza de las Culturas ha acogido este viernes, a las 12:00 horas, la inauguración…
En la mañana de este viernes, la Consejería de Fomento ha acogido la firma de…
Las Juventudes Socialistas de Melilla (JSME) han acusado a la diputada del Partido Popular, Sofía…
La Policía Nacional ha detenido ya a seis personas en una operación contra el terrorismo…
La Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús quiere hacer un llamado a todos los pequeños artistas…
La Administración General del Estado (AGE) ha comenzado a aplicar la jornada laboral de 35…