Categorías: NoticiasSanidad

La mayoría de los melillenses acuden al dentista solo cuando hay dolor

Las caries y la periodontitis son los principales problemas bucodentales en la ciudad autónoma

La sonrisa es la carta de presentación de cualquier persona y, en Melilla, la población parece tenerlo en cuenta aunque todavía queda camino por recorrer. Cuidar la sonrisa es mucho más que una cuestión de estética. Detrás de unos dientes sanos y encías firmes se encuentra no solo la imagen personal, sino también un reflejo directo de la salud general. En Melilla la salud bucodental ha avanzado en los últimos años, pero todavía persiste una tendencia que preocupa a los especialistas. Muchos ciudadanos solo acuden al dentista cuando el dolor aparece y ya es tarde para la prevención.

Así lo asegura Javier Cara, odontólogo melillense con años de experiencia en consulta. “Los melillenses se cuidan la dentadura más o menos bien, hay de todo un poco”, explica en conversación con este medio. Según su visión, la población ha mejorado hábitos, aunque todavía se aprecia la necesidad de reforzar la educación sanitaria en lo relativo a la boca.

Distintas actitudes

Una de las primeras diferencias que destaca Cara se da entre generaciones. Los jóvenes parecen estar más concienciados que sus padres y abuelos. “Los jóvenes se vienen cuidando mejor la boca”, confirma. Esto puede estar relacionado con el acceso a campañas educativas en colegios, la influencia de la estética en las redes sociales y el mayor acceso a tratamientos de ortodoncia en la adolescencia.

En cambio, en la población adulta y sobre todo en los mayores de 60 años, persisten rutinas menos constantes. En muchos casos se trata de generaciones que crecieron con menor acceso a servicios odontológicos o que priorizaron otros aspectos de la salud. Las consecuencias son claras: prótesis, pérdida de piezas o enfermedades periodontales avanzadas.

En la comparación entre géneros, el odontólogo no duda: “Se cuidan mejor las mujeres”. Según Cara, las mujeres suelen acudir con mayor frecuencia a revisiones y mantienen más estrictamente las rutinas de higiene. También están más dispuestas a realizar tratamientos de prevención y estética.

Los hombres, por el contrario, siguen mostrando cierta tendencia a postergar la visita hasta que aparece dolor o incomodidad. Un patrón cultural que todavía necesita revertirse, especialmente teniendo en cuenta que los tratamientos más complejos y costosos suelen derivarse precisamente de esa falta de revisiones.

Las sociedades odontológicas recomiendan acudir al dentista al menos una vez al año, incluso en ausencia de dolor. Cara insiste en ello: “Mínimo una". Sin embargo, reconoce que la práctica real en Melilla está lejos de esa recomendación. “La mayor parte viene más cuando le molesta algo”, lamenta.

Ese retraso puede ser fatal para la pieza dental y para la salud del paciente. Lo que en un primer momento podría resolverse con un empaste sencillo o una limpieza profesional puede convertirse, en cuestión de meses, en un tratamiento de conducto, una extracción o incluso la colocación de implantes.

Caries y periodontitis: los enemigos más frecuentes

En la consulta de Cara, los dos problemas más habituales son las caries y la periodontitis. La primera, producida por bacterias que destruyen progresivamente el esmalte, es la enfermedad dental más común a nivel mundial y sigue siendo un reto incluso en sociedades desarrolladas.

La segunda, la periodontitis, es más grave y menos conocida. El odontólogo lo explica con claridad. “Es una enfermedad que afecta a la encía y al tejido que sostiene los dientes. Se produce una inflamación, producto de pequeñas infecciones bacterianas, y se va perdiendo encía y el hueso que sostiene los dientes”.

Si no se detecta a tiempo, la periodontitis puede conducir a la pérdida irreversible de piezas y a complicaciones sistémicas, pues se ha demostrado que existe relación entre esta enfermedad y problemas cardiovasculares, diabetes o complicaciones en el embarazo.

¿Influye la economía en Melilla?

El acceso a la odontología es, en general, un obstáculo para muchas familias en España. Sin embargo, Cara no cree que en Melilla este sea el principal problema.

A su juicio, pesa más la falta de hábito preventivo que el coste de los tratamientos. Y es que, en muchos casos, esperar demasiado tiempo no solo pone en riesgo la salud, sino que además encarece la factura: una limpieza anual es mucho más asequible que un implante dental.

El auge de la estética

Más allá de la salud, los melillenses también empiezan a demandar tratamientos estéticos. Cara observa una tendencia creciente en este campo. “Viene mucha gente para ponerse carillas de cerámica, ortodoncia para poner los dientes más derechos, blanqueamientos…”.

El deseo de mejorar la apariencia de la sonrisa se ha multiplicado en los últimos años, influenciado por los cánones de belleza que circulan en televisión e internet. A esto se suman los avances tecnológicos, que permiten resultados más naturales y tratamientos menos invasivos.

Consejos para una sonrisa sana

El mensaje del odontólogo es sencillo pero contundente: la clave está en la prevención. Cara recomienda tres pilares básicos. Visitas regulares al odontólogo al menos una vez al año, incluso sin dolor; higiene diaria en casa con un cepillado mínimo tres veces al día, uso de hilo dental y enjuague cuando sea necesario y atender los problemas a tiempo para no dejar que una pequeña molestia se convierta en una urgencia.

Además, recuerda que una dieta equilibrada, baja en azúcares y rica en frutas y verduras, también ayuda a mantener los dientes fuertes y las encías saludables.

Aunque aún queda mucho por mejorar, el balance general es positivo. Los jóvenes están cada vez más atentos a su salud bucodental, las mujeres continúan marcando la diferencia en la prevención y la estética se ha convertido en una puerta de entrada para cuidar mejor la boca.

El reto, según Cara, es que toda la población incorpore la visita anual al dentista como una costumbre básica, al nivel de otros chequeos médicos rutinarios. “Tener buenos hábitos en casa y no dejar que cualquier problema pase demasiado tiempo hasta acudir al odontólogo”, concluye.

La sonrisa, más que un gesto, es un indicador de salud. Y Melilla, poco a poco, parece empezar a tomárselo en serio.

Compartir

Artículos recientes

El Gobierno local renueva su convenio con Activas para impulsar el emprendimiento femenino

En la mañana de este viernes, la Consejería de Fomento ha acogido la firma de…

46 minutos hace

Juventudes Socialistas acusan a Acedo de “alimentar el miedo” sobre migración

Las Juventudes Socialistas de Melilla (JSME) han acusado a la diputada del Partido Popular, Sofía…

2 horas hace

Ya son seis los detenidos en la operación antiyihadista en Melilla

La Policía Nacional ha detenido ya a seis personas en una operación contra el terrorismo…

2 horas hace

El Sagrado Corazón organiza un taller infantil para acercar el cirio pascual a los más pequeños

La Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús quiere hacer un llamado a todos los pequeños artistas…

2 horas hace

La Administración General del Estado aplica la jornada laboral de 35 horas semanales

La Administración General del Estado (AGE) ha comenzado a aplicar la jornada laboral de 35…

2 horas hace

Acedo señala un “varapalo” del Constitucional al Gobierno por bloquear leyes

La diputada nacional del Partido Popular por Melilla, Sofía Acedo, ha valorado la reciente sentencia…

2 horas hace