La Luz de la Paz de Belén llegará a Melilla el 19 de diciembre como símbolo de esperanza

Una llama encendida en Tierra Santa viaja por el mundo para trasladar, de forma simbólica y espiritual, un mensaje universal que comienza en el interior de cada persona

Desde la cuna del cristianismo hasta el extremo sur de Europa, una pequeña llama iniciará su viaje para recorrer miles de kilómetros y llegar, como cada Navidad, hasta los hogares y corazones de miles de personas. Se trata de la Luz de la Paz de Belén, una tradición internacional que conecta a comunidades de todo el mundo en torno a un mensaje universal: el de la paz, la fraternidad y la esperanza compartida. Este año, también Melilla volverá a recibirla, con una ceremonia que busca no solo custodiar una llama física, sino también renovar el compromiso interior con la construcción de un mundo más humano.

La historia de esta luz comienza en Belén, concretamente en la gruta de la Basílica de la Natividad, lugar que la tradición cristiana sitúa del nacimiento de Jesús. Allí, cada año desde 1986, un niño o niña scout de Austria enciende una llama que simboliza el espíritu de la Navidad y la paz entre los pueblos. El gesto se ha convertido en un proyecto internacional que trasciende creencias, idiomas y fronteras. No se trata solo de un acto litúrgico, sino de un testimonio de unidad global en tiempos donde muchas veces prevalecen la división y el conflicto.

Una vez encendida en Belén, la llama es transportada con extremo cuidado hasta Linz, en Austria. Allí tiene lugar una ceremonia ecuménica de gran simbolismo, en la que representantes de distintas confesiones cristianas se reúnen para recibir la Luz de la Paz. Es un momento de encuentro y respeto mutuo, que cada año reúne a delegaciones scout de numerosos países europeos y de otros continentes. En ese acto, la llama se multiplica, pasando de mano en mano para continuar su camino en direcciones diversas, siempre con el mismo propósito: llevar su luz allí donde haga falta, rescatando la luz sobre la oscuridad —en forma de guerra, soledad o sufrimiento— que todavía persiste.

En España, el recorrido comenzará oficialmente el 14 de diciembre, con una ceremonia que tendrá lugar en la Catedral de San Salvador de Oviedo. Allí se celebrará una eucaristía que marca el inicio del reparto nacional. Delegaciones scouts de distintas comunidades autónomas acudirán a este encuentro para recoger la llama y llevarla de vuelta a sus territorios, acompañadas por el lema de este año: “Uniendo corazones, iluminando el mundo”. Un lema que recoge la esencia del mensaje: más allá del gesto simbólico, cada persona puede ser portadora de paz a través de sus acciones cotidianas.

A partir de ahí, la luz emprenderá diversos trayectos por todo el país. Uno de ellos tiene como destino Melilla. El grupo de Scouts de Málaga será el encargado de recoger la llama el 17 de diciembre en Almería, donde será entregada en un acto organizado para continuar su viaje hacia el sur. Desde la ciudad andaluza, será la agrupación Vélez-Málaga–Melilla MSC quien custodiará la luz y la trasladará a la Ciudad Autónoma, completando un trayecto que une pueblos, territorios y sentimientos bajo un mismo símbolo.

Melilla se prepara para recibir la llama en un acto especial que tendrá lugar en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús. La ceremonia comenzará con una Santa Misa. Allí, el vicario episcopal Eduardo Resa recibirá a la delegación scout responsable del traslado. Durante el acto, se ofrecerá la posibilidad de llevarse la luz a casa en farolillos propios, como ocurre cada año, para mantener encendida en los hogares esa pequeña llama que nació en la gruta de Belén.

La luz no se traslada de forma improvisada. Para evitar que se apague durante su viaje, se mantiene en faroles especiales con cera líquida y se protege dentro de cajas diseñadas para conservar la llama viva. No es una luz cualquiera: es una llama continua, que se mantiene encendida desde su origen y que solo se apaga al final de su ciclo anual. Su presencia en los hogares y parroquias no solo ilumina espacios físicos, sino que invita a una reflexión personal sobre el verdadero significado de la paz.

Tras la misa, como ya es tradición en Melilla, se celebrará una procesión en la que la llama será conducida hasta el Belén instalado en el Foso del Hornabeque. Allí será depositada como gesto simbólico que cierra el recorrido y da la bienvenida a una nueva Navidad. Este acto también es una invitación a compartir, a reunir a familias, vecinos, jóvenes y mayores en torno a una luz que no tiene dueño, pero que todos pueden hacer suya.

Más allá de los rituales, lo que hace especial a esta tradición es su capacidad para conectar lo espiritual con lo cotidiano. En cada ciudad, parroquia, colegio, residencia, hospital o centro penitenciario que recibe la luz, se reproduce el mismo mensaje: que la paz no es solo una palabra, sino una actitud que se construye con cada gesto, con cada encuentro, con cada compromiso. Por eso, la Luz de Belén no se queda en los templos: sale al mundo, como una invitación a encender lo mejor de cada uno.

En un mundo que muchas veces parece dominado por las malas noticias, la Luz de la Paz de Belén representa una excepción luminosa. No se trata de un espectáculo, ni de una gran producción, ni de algo masivo. Es una llama sencilla, silenciosa, pero firme. Una llama que ha cruzado territorios marcados por conflictos, crisis o desigualdades, y que ha sido acogida con el mismo respeto en grandes capitales como en pequeños pueblos.

Compartir

Artículos recientes

Los primeros melillenses están ya en la Plaza de España para esperar a los Reyes

La Plaza de España ha comenzado a recibir este miércoles a los primeros melillenses que…

1 hora hace

Melilla recibe a los Reyes en una jornada histórica

Melilla vive este miércoles una jornada histórica. La visita de Sus Majestades Felipe VI y…

3 horas hace

El Tiempo | Miércoles 14 de octubre

Para hoy, miércoles 14 de octubre, se esperan intervalos nubosos de nubes bajas, con probables…

4 horas hace

El creador de contenido Karim Hallal dice que la desinformación "va a peor" al haber más vías de difusión

El Centro Asociado de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) Melilla ha acogido en…

14 horas hace