Melilla es una ciudad con lugares de esparcimiento muy concretos y limitados, donde en ocasiones, como ocurre con el Parque Juan Carlos I –antigua Granja Agrícola- está prohibida la entrada de mascotas, caso concreto de los perros. Sin duda, un signo de civilización y de hermanamiento con la naturaleza pasa por el buen trato a los canes, reconocidos como los mejores amigos del hombre y animales absolutamente dependientes de sus amos.
El consejero de Medio Ambiente, Ramón Gavilán, lleva años comprometiéndose a acotar una zona de la playa donde sea posible llevar a los perros tanto en verano como en invierno. Los propietarios de canes siguen esperando que se cumpla el compromiso. El calor lo sufrimos todos y nuestras mascotas también.
Un remolcador de Salvamento Marítimo que trabaja en el mar de Alborán ha estado estos…
La Universidad de Granada (UGR) forma parte del consorcio internacional de CEREBRA-AI, un proyecto europeo…
¿A quién no le ha pasado? Te pegas una paliza el sábado por la mañana,…
La entrega de la Llave de Oro de Melilla al Rey Felipe VI el pasado…
Los melillenses hablan. El Faro salió a las calles a preguntar a los habitantes si…
El sábado será una jornada cambiante. Empezará con un cielo casi despejado, que irá cubriéndose…