En la madrugada del domingo al lunes, a las 4:00 horas, las luces de la Feria se apagaron para no volver a encenderse hasta el año que viene. Instantes después, y como viene siendo habitual cada vez que finalizan las fiestas patronales, la plaza de San Lorenzo se convirtió en un continuo vaivén de inmigrantes buscando un momento de despiste para subir a alguno de los camiones que horas después zarparían en barco rumbo a la península y de agentes de Policía Nacional afanándose en impedirlo. La Operación Feriante de 2012 acababa de comenzar.
Las asociaciones humanitarias locales y fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado consultadas por este periódico ya lo advirtieron a El Faro el pasado domingo: La Operación Feriante iba a ser muy intensa este año. Durante los primeros compases de la madrugada reinó una tensa calma en la plaza de San Lorenzo. Los feriantes trabajaban a contrarreloj para desmontar a tiempo las atracciones y los agentes de Policía peinaban la zona, a pie o en coche, con el objetivo de encontrar a inmigrantes ocultos y disuadir a los que comenzaban a acercarse tímidamente a los camiones.
Según pudo comprobar El Faro, hubo sobre todo movimientos de menores de origen magrebí. Algunos afirmaron, en un rudimentario francés, haber cruzado la frontera hace pocos días con el único objetivo de colarse como polizones en los barcos con destino a la península. No obstante, también abundaban grupos de mayores de edad e incluso de subsaharianos. En lo que respecta a este último colectivo, no se detuvo a nadie en el Real de la Feria, aunque este periódico fue testigo de cómo varias personas intentaban subir a los camiones, siendo disuadidos por los agentes de Policía Nacional que patrullaban la zona y huyendo ante su presencia para evitar ser arrestados.
Conforme avanzó la madrugada, la actividad se incrementó y los traslados de inmigrantes a la Jefatura Superior de Policía, situada a escasos metros del Real de la Feria, se convirtieron en una constante. Los intentos de colarse en los camiones de las atracciones eran cada vez más descarados, al sentir los inmigrantes que el amanecer se acercaba y sus oportunidades comenzaban a escasear.
El operativo de la Policía Nacional se saldó con 43 intervenciones, de resultas de las cuales diez menores acogidos en el Centro de la Purísima fueron puestos a disposición de sus educadores, diez adultos de origen magrebí resultaron detenidos y el resto, marroquíes en su totalidad con documentos identificativos, trasladados a la frontera.
Es de destacar que uno de los interceptados por los agentes de la Policía Nacional fue rescatado de los ejes de transmisión de un camión, donde podría haber muerto al ponerse el vehículo en marcha, según informó la Delegación del Gobierno.
Por su parte, la Policía Local detectó a un total de 27 personas escondidas en la maquinaria, carcasas o instalaciones de atracciones del recinto ferial que ya se encontraban desmontadas y en preparación para su traslado hasta la zona portuaria.
Actividad en el puerto
A las 7:00 horas, aproximadamente, el grueso de la Operación Feriante se trasladó al puerto, donde se realizaron minuciosas inspecciones de los camiones antes de que embarcaran. No obstante, desde las 22:00 horas, los agentes de Guardia Civil habían estrechado el control sobre los accesos al puerto, las escolleras y Melilla La Vieja. El resultado de esta vigilancia fue la detección de 26 personas, dos de las cuales fueron interceptadas de madrugada cuando intentaban alcanzar a nado los barcos.
Para buscar seres humanos dentro de los camiones, la Benemérita utilizó un detector de latidos de corazón. Un instrumento “muy útil y eficaz”, según los propios agentes, que este año restó protagonismo a los servicios cinológicos de la Guardia Civil, que no fueron empleados hasta el tercer embarque de vehículos, en el que iba el grueso de atracciones de Feria.
En el primer y segundo buque de la mañana, con destino Motril y Almería, respectivamente, no se detectaron inmigrantes ocultos a la hora del embarque, según pudo comprobar El Faro in situ. Cuando la labor de la Benemérita parecía que iba a vivir un momento de respiro hasta que zarpara el tercer barco de la mañana, se dio el aviso de que había un camión aparcado en la antigua estación marítima en el que se había detectado una elevada presencia de personas en su interior.
Se trataba del vehículo que transportaba ‘la olla’, una de las atracciones más populares de las fiestas patronales. Los agentes de la Benemérita sacaron de entre sus hierros a un total de quince inmigrantes, entre los que había algunos menores de edad.
En el tercer embarque de la mañana, el correspondiente al buque con destino a Málaga, sí se interceptó a un elevado número de inmigrantes. En esta ocasión, fueron los propios feriantes los que ayudados por la Benemérita y la Policía Portuaria se afanaron en inspeccionar a fondo los camiones, sacando de algunos a grupos de hasta seis inmigrantes.
En definitiva, durante la primera jornada de la Operación Feriante, que se mantendrá activa hasta mañana, se interceptó a un total de 96 personas, 43 por parte de la Policía Nacional y 27 por la de la Policía Local en el recinto ferial, así como otras 24 por los agentes de Guardia Civil en el puerto y sus alrededores.
Hay que recordar que el primer día de la Operación Feriante del año pasado concluyó con un total de 95 personas interceptadas, una menos que en esta ocasión. El dispositivo se mantendrá activo hasta hoy, según estimó Delegación.
Delegación afirma que no hubo “incidentes dignos de mención”.
Según afirmó en la jornada de ayer la Delegación del Gobierno en nota de prensa, la Operación Feriante se está desarrollando “sin incidencias especiales dignas de mención”, gracias al dispositivo coordinado en el que han participado, además de los turnos previstos para la última noche de Feria, un refuerzo de 20 agentes de Policía Nacional y seis de la Policía Local, con auxilio de la unidad canina del mismo cuerpo.
Además, la Guardia Civil ha desplegado con carácter extraordinario un total de 50 agentes en el puertos y sus alrededores. Se estima que la operación concluirá mañana, cuando zarpe rumbo a la península el último de los camiones de Feria.
Desde Delegación recordaron que los inmigrantes interceptados se someten a la aplicación de la Ley de Extranjería si son adultos y, en el caso de que sean menores, son conducidos a los Centros de Menores No Acompañados de la ciudad en el caso de que ya estuvieran albergados en los mismos. En el supuesto de que no sea así, se les pone bajo custodia del Grupo de Menores de la Policía Local.
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