El presidente de Melilla afirmó que el Gobierno de España no escucha las peticiones que se le formulan desde la Ciudad Autónoma
El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, ha afirmado que la recuperación económica de la ciudad habría avanzado con mayor rapidez si hubiera contado con un apoyo más decidido por parte del Gobierno central. En una valoración realizada seis años después del inicio de la pandemia de COVID-19 y tras años de el cierre de la aduana comercial con Marruecos, el dirigente melillense expuso su visión sobre la evolución económica de la ciudad y las dificultades que, a su juicio, han marcado este periodo.
Durante su intervención, Imbroda situó el origen de muchos de los problemas económicos actuales en el cierre de la frontera con Marruecos, una situación que, según recordó, se produjo en agosto de 2018. El presidente subrayó que en aquel momento todavía no existía la pandemia, por lo que considera que la clausura de la actividad comercial no estuvo relacionada con la crisis sanitaria.
El dirigente melillense aseguró que el cierre supuso el final de un modelo económico que había marcado durante décadas la actividad comercial de la ciudad. Según explicó, gran parte del tejido empresarial local estaba vinculado a la relación comercial con el país vecino, por lo que la interrupción de ese flujo tuvo consecuencias directas en la economía local.
Imbroda sostuvo que con la desaparición de ese sistema comercial se produjo un cambio profundo en la estructura económica de la ciudad. “Se ha cargado todo el sector comercial que había con respecto a Marruecos”, afirmó durante su valoración. En su opinión, los distintos sectores vinculados a esa actividad han desaparecido, lo que obligó a replantear el modelo económico que había funcionado históricamente en Melilla.
Ante esa situación, el presidente defendió que el Gobierno de la Ciudad Autónoma ha tenido que buscar nuevas alternativas para impulsar la economía local. Según explicó, el Ejecutivo melillense ha apostado por fomentar otros ejes de desarrollo con los recursos propios de los que dispone la administración local.
En este sentido, señaló que la estrategia ha consistido en detener el modelo anterior y comenzar a impulsar nuevas líneas de crecimiento. “Parar y empezar a arrancar”, resumió Imbroda al explicar el proceso que, según indicó, ha tenido que afrontar la ciudad en los últimos años.
El presidente aseguró que el Gobierno local está trabajando en tres grandes áreas que considera fundamentales para la construcción de lo que definió como una nueva economía para Melilla. Aunque reconoció que el proceso es lento, manifestó que estas iniciativas ya están comenzando a avanzar.
Imbroda explicó que transformar la economía de una ciudad requiere tiempo y planificación, y que los cambios no se producen de forma inmediata. En este sentido, subrayó que no es posible modificar completamente un modelo económico en un periodo corto.
“De la noche a la mañana usted en un año no cambia la economía de una ciudad”, señaló el presidente durante su intervención.
Entre las iniciativas impulsadas por el Ejecutivo local, Imbroda destacó especialmente el desarrollo universitario. Según explicó, la Ciudad Autónoma está destinando una parte importante de su presupuesto a reforzar este ámbito con el objetivo de consolidar a Melilla como un espacio de formación superior.
El presidente detalló que el gasto corriente destinado a este desarrollo universitario alcanza actualmente los seis millones de euros. A esta cantidad se suman las inversiones que la administración local está realizando para ampliar y mejorar las infraestructuras vinculadas a este proyecto.
De acuerdo con los datos expuestos por Imbroda, las inversiones en este ámbito se sitúan en torno a los once millones de euros. En conjunto, explicó, la ciudad está destinando cerca de diecisiete millones de euros a impulsar el crecimiento universitario.
El dirigente melillense subrayó que este esfuerzo supone una cantidad significativa dentro del presupuesto total de la Ciudad Autónoma, que ronda los cuatrocientos millones de euros.
A pesar de este esfuerzo económico, Imbroda consideró que el proceso sería más rápido si existiera una mayor implicación por parte del Gobierno central. Según afirmó, la colaboración institucional permitiría avanzar de forma coordinada en la transformación económica de la ciudad.
“Si esto hubiésemos tenido el apoyo decidido del Gobierno nacional, hubiese sido mucho mejor porque habría ido al unísono”, aseguró.
El presidente también criticó la falta de respaldo a algunas iniciativas que, según señaló, se han planteado desde la Ciudad Autónoma. En su intervención hizo referencia a decisiones adoptadas en las Cortes que, según su visión, han dificultado el desarrollo de determinados proyectos.
Asimismo, lamentó que algunas propuestas vinculadas al crecimiento universitario no hayan contado con la financiación o las competencias necesarias para ejecutarse con mayor rapidez.
Durante su valoración, Imbroda también abordó la relación institucional entre la Ciudad Autónoma y el Gobierno central. El presidente manifestó que, en su opinión, las demandas planteadas desde Melilla no están siendo escuchadas.
“A nosotros no nos escucha el Gobierno nacional”, afirmó.
En este contexto, mencionó varias cuestiones en las que, según explicó, la Ciudad Autónoma ha solicitado la colaboración del Estado. Entre ellas se refirió al antiguo hospital de la ciudad, un edificio cuyo futuro, según indicó, ha sido planteado en diferentes ocasiones al Ejecutivo central.
Imbroda aseguró que el Gobierno melillense ha solicitado formalmente la cesión de estas instalaciones para poder darles nuevos usos. Según explicó, la petición se ha realizado tanto por escrito como en reuniones mantenidas con la delegada del Gobierno.
El presidente señaló que la solicitud se realizó hace varios meses y que, hasta el momento, no han recibido respuesta. “Ni caso”, afirmó al referirse a la situación de esta petición.
Entre las posibles utilidades del edificio, Imbroda mencionó la posibilidad de habilitar una residencia de estudiantes vinculada al crecimiento universitario o desarrollar otros servicios relacionados con la actividad sanitaria y educativa.
Durante su intervención también abordó otras cuestiones relacionadas con las infraestructuras y los servicios que afectan a la ciudad. En este sentido, criticó el planteamiento del presupuesto destinado a las conexiones marítimas.
El presidente afirmó que mantener la misma financiación implicaría mantener el mismo nivel de servicio. Según explicó, un aumento del presupuesto permitiría mejorar las conexiones marítimas o ampliar los servicios disponibles.
En su opinión, las mejoras en este ámbito contribuirían a facilitar la movilidad y podrían favorecer la llegada de visitantes a la ciudad.
Imbroda también mencionó la necesidad de impulsar medidas que favorezcan el turismo. Entre ellas se refirió a la puesta en marcha de una obligación de servicio público en la conexión aérea entre Málaga y Madrid, una iniciativa que, según indicó, todavía no se ha puesto en funcionamiento.
Otro de los aspectos que abordó fue la cesión de terrenos por parte del Estado. El presidente comparó la situación de Melilla con la de Ceuta y afirmó que existen diferencias en el tratamiento recibido por ambas ciudades.
Según explicó, Melilla ha recibido 3,6 hectáreas de terreno destinadas a equipamientos, mientras que Ceuta habría recibido diez hectáreas de suelo patrimonial. Imbroda señaló que esta diferencia limita las posibilidades de desarrollo de la ciudad.
El dirigente melillense indicó además que las condiciones de uso de estos terrenos también son distintas. En su intervención explicó que el suelo concedido a Melilla está destinado exclusivamente a equipamientos, lo que restringe su utilización.
A pesar de las críticas expuestas durante su valoración, Imbroda aseguró que el Gobierno de la Ciudad Autónoma continuará impulsando proyectos para reforzar la economía local. Según indicó, el Ejecutivo melillense seguirá trabajando con los recursos disponibles para avanzar en la construcción de un nuevo modelo económico.
El presidente defendió que el objetivo es generar nuevas oportunidades de desarrollo para la ciudad y reducir la dependencia de los modelos económicos del pasado.
Asimismo, señaló que su formación política concurrirá a futuras citas electorales presentando el conjunto de iniciativas que, según explicó, se han desarrollado durante su etapa de gobierno.
Según indicó, estas actuaciones forman parte del trabajo que el Ejecutivo local está realizando para afrontar los cambios que ha experimentado la economía melillense en los últimos años.
Imbroda concluyó su valoración insistiendo en que la colaboración entre administraciones sería fundamental para acelerar el proceso de recuperación económica de la ciudad.
A su juicio, la implicación del Gobierno central permitiría avanzar con mayor rapidez en los proyectos estratégicos que la Ciudad Autónoma considera necesarios para el futuro de Melilla.
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