Móstoles: Juan (6), Jaun Francisco (6), Rogelio (2), Jairo (2) y Rudy (11). También jugó Raúl.
Parciales: 17-8/21-6/18-4 y 8-9
Incidencias: partido correspondiente a la Segunda División del baloncesto en silla de ruedas nacional que se disputó en el pabellón Javier Imbroda de nuestra ciudad.
El Melilla Ciudad del Deporte Baloncesto en Silla de Ruedas (BSR) ha comenzado la temporada en Segunda División de la mejor manera posible, firmando una contundente victoria por 64-27 frente al Opticlass Raíces Móstoles, en el encuentro disputado este domingo 30 de noviembre en el Pabellón Javier Imbroda. Con un pabellón que poco a poco va sintiendo la energía y la emoción del baloncesto adaptado, el conjunto dirigido por Chico Ruso dominó el encuentro desde el salto inicial y dejó una gran imagen en su debut liguero.
El equipo melillense no dio opción a un rival que llegó con una sola rotación de banquillo, factor que terminó marcando diferencias desde el punto de vista físico. A las 11:00 horas se lanzaba el balón al aire y desde los primeros compases, el Melilla Ciudad del Deporte BSR mostró una actitud firme, sabiendo leer el partido y aprovechando las carencias del rival. Con una defensa sólida y rápidas transiciones, los locales fueron abriendo hueco en el marcador para cerrar el primer cuarto con un 17-8 que ya dejaba entrever las intenciones del equipo melillense. Las rotaciones funcionaron a la perfección, y la entrada de jugadores desde el banquillo permitió mantener el nivel sin que el equipo perdiera ritmo ni precisión.
En el segundo cuarto, la superioridad fue aún más evidente: un parcial de 21-6 permitió a los de Chico Ruso marcharse al descanso con una ventaja clara de 38-14, lo que otorgaba una tranquilidad relativa pero sin margen para la relajación. Si algo caracteriza al equipo melillense es su capacidad para defender con intensidad sin importar el momento del partido.
En la reanudación, esa fue precisamente la consigna del técnico local: intensidad defensiva. Y los jugadores respondieron. El equipo dejó al Móstoles prácticamente sin anotar durante todo el tercer cuarto, encajando solo cuatro puntos y ampliando la ventaja con un parcial de 18-4. El luminoso reflejaba al final del tercer cuarto un incontestable 56-18, que prácticamente sentenciaba el duelo.
Durante estos minutos, el conjunto local mostró además un juego coral, con buen movimiento de balón, circulación efectiva y acierto desde media distancia, aspectos fundamentales para abrir distancias en un deporte donde cada posesión cuenta.
El último periodo tuvo menos intensidad, algo natural en un equipo que había hecho el desgaste físico y emocional en los cuartos anteriores. Con el partido completamente controlado, el ritmo disminuyó y el parcial del último cuarto fue favorable al Móstoles por 8-9, aunque sin ninguna incidencia real en el marcador global.
El choque se cerró con un contundente 64-27, marcador que refleja el dominio melillense y la buena puesta en escena del equipo en su estreno oficial en la competición. A pesar del desgaste, los jugadores mantuvieron la concentración hasta el final y mostraron una gran actitud tanto ofensiva como defensiva. a capacidad para marcar el ritmo desde el primer cuarto, el alto nivel defensivo mantenido durante tres cuartos del encuentro fueron clave para que el triunfo se quedara en tierras melillenses. El triunfo ante el Opticlass Raíces Móstoles no solo deja dos puntos importantes, sino que refuerza la moral de un grupo que ha trabajado duro durante la pretemporada y que aspira a pelear por estar en la parte alta de la clasificación durante la presente temporada a pesar de la gran calidad que aterosan cada uno de los rivales a los cuales se tendrá que enfrentar en esta Segunda División del baloncesto en silla de ruedas a nivel nacional.