La Autoridad Portuaria de Melilla (APM) ha decretado el cierre temporal de las instalaciones portuarias al tráfico rodado y peatonal desde las 12:30 horas del viernes 13 de febrero hasta las 06:00 horas del día 15, debido a la previsión de fuertes vientos en la ciudad y la activación de la fase de Alerta Roja de su procedimiento interno ante este tipo de situaciones meteorológicas adversas.
Según ha informado el organismo dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible en una nota fechada el 12 de febrero, la decisión se adopta tras constatar, a través de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), una previsión de vientos con rachas mantenidas superiores a los 70 kilómetros por hora. La medida implica la suspensión del acceso tanto para vehículos como para peatones, salvo excepciones motivadas.
La Autoridad Portuaria señala que esta actuación tiene carácter preventivo y responde al objetivo prioritario de garantizar la seguridad de las personas, los vehículos y las infraestructuras portuarias mientras persistan las condiciones meteorológicas adversas. Asimismo, recomienda a la ciudadanía mantenerse informada mediante los canales oficiales y extremar la precaución hasta la finalización del episodio de fuertes vientos.
El cierre del puerto coincide con la activación del aviso naranja por vientos fuertes en Melilla, que entrará en vigor este viernes a partir de las 18:00 horas, según la previsión meteorológica especial elaborada por la AEMET y difundida por la Consejería de Seguridad Ciudadana. De acuerdo con los datos facilitados, se esperan rachas de componente oeste que podrán alcanzar los 90 kilómetros por hora, especialmente durante la madrugada y primeras horas del día, manteniéndose el episodio a lo largo de la jornada.
La Consejería ha recordado que el aviso naranja implica un riesgo importante y ha instado a la población a adoptar medidas de precaución, como evitar desplazamientos innecesarios durante las horas de mayor intensidad del viento, asegurar o retirar objetos susceptibles de ser desplazados en balcones y terrazas, extremar la precaución al circular —en especial con motocicletas y vehículos de gran volumen— y alejarse de cornisas, andamios, árboles u otros elementos que puedan desprenderse.
El Ejecutivo local mantendrá un seguimiento permanente de la evolución meteorológica y, en coordinación con los servicios operativos, adoptará las medidas necesarias para garantizar la seguridad de la ciudadanía mientras dure este episodio de fuertes vientos.