El Club Voleibol Melilla Ciudad del Deporte sigue demostrando que su proyecto deportivo va mucho más allá de competir en la élite nacional. La entidad melillense mantiene una firme apuesta por la formación de jóvenes talentos y la promoción de jugadores surgidos de sus propias categorías de base. Una filosofía que acaba de tener un nuevo capítulo con la incorporación a los entrenamientos del primer equipo de Superliga de dos de sus promesas más destacadas: Amín El Karmoudi y Abdelhafid M. Arifi.
Ambos jugadores, criados en la cantera del club, han sido elegidos por el entrenador del conjunto de Superliga, Salim Abdelkader, para trabajar junto a los profesionales que cada fin de semana defienden los colores de Melilla en la máxima categoría del voleibol español.
Amín El Karmoudi se desempeña como opuesto, una posición clave para el rendimiento ofensivo del equipo. Su potencia en el remate y su capacidad para asumir responsabilidades en ataque le han convertido en uno de los nombres más prometedores de la cantera. Su salto a los entrenamientos del primer equipo supone una gran oportunidad para seguir puliendo sus cualidades en un entorno competitivo de máxima exigencia.
Por su parte, Abdelhafid M. Arifi ocupa el puesto de central, posición fundamental tanto en labores ofensivas como en tareas defensivas de bloqueo. Su proyección física, su capacidad de reacción en la red y su disciplina táctica lo han señalado como un jugador de futuro para el voleibol melillense.
La decisión de integrar a estos dos jóvenes en el día a día del equipo senior responde a la línea estratégica del CV Melilla Ciudad del Deporte. El club mantiene como pilar fundamental la apuesta por la cantera, entendiendo que la sostenibilidad deportiva pasa por formar a sus propios jugadores y brindarles oportunidades de crecimiento.
“Queremos que los chicos vean que el esfuerzo y la dedicación tienen recompensa”, señalan desde la dirección técnica. “Es fundamental que sientan que tienen la posibilidad real de alcanzar el primer equipo, que no es un sueño inalcanzable, sino un objetivo alcanzable si mantienen la constancia y el compromiso”.
La inclusión de Amín y Abdelhafid no solo representa un paso adelante en la carrera de estos jóvenes talentos, sino que también enriquece al propio primer equipo. Según destaca el entrenador Salim Abdelkader, la presencia de jugadores de la cantera aporta frescura, energía y ambición a los entrenamientos, lo que contribuye a elevar la intensidad y la competitividad del grupo.
Además, entrenar codo a codo con referentes de la Superliga supone una escuela acelerada para ambos. El contacto diario con jugadores experimentados, la exigencia física y táctica de cada sesión y la necesidad de adaptarse a un ritmo superior se convierten en un aprendizaje invaluable para su desarrollo.
Si algo ha llevado a estos jóvenes a ganarse un hueco en el primer equipo ha sido su actitud ejemplar. Tanto Amín como Abdelhafid han demostrado un compromiso firme en cada entrenamiento y competición de las categorías inferiores, destacando no solo por sus cualidades técnicas, sino también por su mentalidad de trabajo.
Esa combinación de talento y dedicación ha sido determinante para que el cuerpo técnico apostara por darles esta oportunidad. “Son chicos que han entendido desde el primer día lo que significa pertenecer a este club. Han crecido aquí, conocen nuestra filosofía y tienen la capacidad de adaptarse a la exigencia que requiere el primer equipo”, remarcan desde el staff.
El movimiento refuerza la visión a medio y largo plazo del CV Melilla Ciudad del Deporte, que busca consolidar una estructura en la que el voley base local sea la base de un proyecto deportivo sólido. El club entiende que la mejor manera de garantizar su continuidad en la élite es alimentando al primer equipo con talento propio, formado en la ciudad y con un sentimiento de pertenencia innegociable.
En este sentido, el trabajo que se realiza con las categorías inferiores cobra todavía más valor. No se trata únicamente de competir, sino de dotar a los jóvenes de las herramientas técnicas, tácticas y formativas necesarias para que estén preparados cuando llegue el momento de dar el salto.
El paso que acaban de dar Amín El Karmoudi y Abdelhafid M. Arifi se convierte también en un espejo para los niños y niñas que hoy entrenan en la base del CV Melilla. Su presencia en el primer equipo es una prueba tangible de que la cantera no es un mero adorno, sino una vía real hacia la élite.
El mensaje es claro: con esfuerzo, constancia y pasión, es posible alcanzar el sueño de entrenar y competir en la máxima categoría. Y el club, con decisiones como esta, refuerza su compromiso de seguir trabajando para que el futuro del voleibol melillense se construya desde dentro.
La Plaza de las Culturas ha acogido este viernes, a las 12:00 horas, la inauguración…
En la mañana de este viernes, la Consejería de Fomento ha acogido la firma de…
Las Juventudes Socialistas de Melilla (JSME) han acusado a la diputada del Partido Popular, Sofía…
La Policía Nacional ha detenido ya a seis personas en una operación contra el terrorismo…
La Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús quiere hacer un llamado a todos los pequeños artistas…
La Administración General del Estado (AGE) ha comenzado a aplicar la jornada laboral de 35…