Lo sucedido ayer en el Pleno extraordinario de la Asamblea de Melilla marca definitivamente el inicio de una campaña electoral que promete su disparadero de salida después de la Feria de septiembre. De otro modo no se entiende que cualquier asunto no suscite ningún tipo de acuerdo entre Gobierno y oposición.
Objetar por objetar no es nada que marque ninguna línea constructiva como la exigible a cualquier formación política. Podría entenderse que los errores en el pago de facturas promuevan un tirón de orejas al grupo gobernante por parte de CpM y PSOE, pero que hasta una moción sobre la diversidad sexual y contra la homofobia no goce de consenso, parece incomprensible, por poner sólo un ejemplo.
Por otra parte, en el affaire de la Federación Melillense de Fútbol y las acusaciones contra su presidente por parte de algunos árbitros y especialmente desde los espacios deportivos de TVM, es preciso subrayar la disposición de Diego Martínez a comparecer en la Comisión de Cultura. Sería bueno que así fuera pero con la oportunidad de que se coteje también su versión con la de quienes ponen en solfa su gestión.
La Universidad de Granada (UGR) forma parte del consorcio internacional de CEREBRA-AI, un proyecto europeo…
¿A quién no le ha pasado? Te pegas una paliza el sábado por la mañana,…
La entrega de la Llave de Oro de Melilla al Rey Felipe VI el pasado…
Los melillenses hablan. El Faro salió a las calles a preguntar a los habitantes si…
El sábado será una jornada cambiante. Empezará con un cielo casi despejado, que irá cubriéndose…