Cris Pink trae al Real Club Marítimo su Nilo pintado: tres obras donde el caos se ordena bajo el cielo

La artista y terapeuta participa en la colectiva de Balearia con tres obras inspiradas en el Nilo, donde el caos y el orden se cruzan en capas de color y un trazo naranja apenas visible guía la mirada

En el Real Club Marítimo de Melilla, donde el murmullo del mar parece colarse incluso cuando uno está dentro, hay estos días un río que no suena pero se siente. No llega como paisaje literal ni como postal, sino como una atmósfera construida con pintura: agua, vegetación, cielo y un detalle casi secreto que obliga a mirar despacio. Cris Pink, artista y terapeuta, participa en la exposición colectiva de Balearia con tres cuadros basadas en el Nilo, una propuesta que puede visitarse hasta el 28 de febrero.

“Son tres obras: un cuadro grande y dos pequeños”, comenta. Ese formato funciona como una idea que se despliega en distintas respiraciones. En la pieza principal, el agua se asienta en la parte inferior y, por encima, la vegetación irrumpe con fuerza. La primera impresión es física: materia viva, crecimiento, impulso. No hay intención de describir un lugar concreto con exactitud geográfica; lo que aparece es una sensación, una memoria convertida en color y ritmo.

Pero la obra no se entrega de golpe. Cris Pink insiste en que hay que “quedarse” un poco, porque guarda una clave en lo mínimo. “Si te fijas, hay como una línea naranja apenas visible”, explica. Ese trazo no está ahí para adornar: marca un recorrido. Si el ojo lo sigue, conduce al contorno de un sombrero faraónico, integrado en la pintura como un hallazgo. No ocupa el centro ni se impone; aparece cuando la mirada se afina, como si el cuadro pidiera abandonar la prisa y permitirse descubrir.

Ese contorno, precisamente por su discreción, se convierte en símbolo de permanencia. Pink lo relaciona con la idea de lo que se asienta y se mantiene en el tiempo. En su relato, el Nilo es también una experiencia de duración, de continuidad. “Ver el paisaje como si no hubiera cambiado en cientos de años”, dice, y remata con una frase que resume el impacto: “Estoy en un viaje de tiempo”. Esa sensación atraviesa sus obras: el río no como anécdota, sino como presencia que permanece.

Las dos piezas de menor formato completan la propuesta desde otro ángulo y refuerzan un eje esencial: la tensión entre caos y orden. En la parte inferior aparece una materia más impulsiva, una gestualidad que roza lo salvaje; por encima se despliega un azul que actúa como bóveda, límite y equilibrio. La artista lo describe con claridad: ese azul “condensa y ordena todo este caos de la tierra”. Para ella, el caos no es un error; es el inicio. Es lo primero que brota cuando lo vivo aparece sin estructura, cuando la emoción llega antes que la forma.

El orden, en su manera de entenderlo, no llega para borrar lo anterior, sino para sostenerlo. No es una corrección, es una respiración. Y ahí aparece un componente espiritual que Pink formula sin dogmas, como una experiencia de equilibrio interior. “He trabajado así, para que solo es visible lo que el cielo permite ver”, afirma. La frase funciona como una llave: habla de lo que se revela y lo que queda protegido, de cómo mirar —y crear— implica siempre un límite. En sus obras, el cielo no es un fondo pasivo: es una presencia que encuadra, decide y permite que lo esencial destaque.

Cuando Cris Pink se detiene en la técnica, introduce una matización importante para entender su proceso. Aunque las obras expuestas se presentan en acrílico, su lenguaje habitual se construye desde el óleo. “Yo normalmente trabajo siempre en óleo. Lo prefiero porque el óleo es muchísimo más orgánico”, explica. No lo dice solo por la textura, sino por el tiempo que le permite habitar. El óleo le da un ritmo más lento y profundo, una forma de avanzar por acumulación. “Hay muchísimas capas… una y otra vez, una y otra vez”, cuenta, capas de “diferentes momentos” que “se compenetran”. En su mirada, pintar no es colocar una imagen de una sola vez, sino dejar que se forme por estratos, como si la obra fuera recogiendo tiempo.

Esa manera de construir por capas conecta también con su propio recorrido como creadora. Pink recuerda una etapa anterior, en los años 90, en la que su trabajo se volvió muy abstracto: monocromático, minimalista, al límite de la reducción. Con el tiempo —explica— sintió la necesidad de regresar a algún tipo de figuración, de recuperar una referencia reconocible que le permitiera “volver” a lo humano y a lo simbólico sin renunciar a la libertad del gesto. Esa transición no significó abandonar lo abstracto, sino incorporarlo de otra forma: como base, como atmósfera, como energía subyacente que sostiene lo que se sugiere.

En el origen emocional de estas piezas, Pink se expresa con sencillez y contundencia. “Fue algo tan mágico… me viene perfecto para poder describir lo que era esta gran emoción”, dice. Habla de “este silencioso pasar por el Nilo” y de la impresión de estar ante un paisaje que no se deja consumir como novedad, sino que se impone por su continuidad. Esa emoción es lo que intenta traducir: no contar un trayecto, sino sostener una sensación. Por eso el Nilo en su obra no es un escenario descriptivo; es un lenguaje: agua como base, vegetación como impulso, cielo como orden, y un trazo casi secreto que conduce a una referencia de permanencia.

La conversación con la artista se amplía cuando entra en su otra faceta, la terapéutica. Cris Pink trabaja en arteterapia desde hace 16 años y explica que una imagen puede decir lo que a veces no encuentra palabra. En sus sesiones propone a los participantes un relato —una historia, una leyenda— y, desde ese estímulo, los invita a crear con libertad: collage, pintura, objetos, materiales poco convencionales. Después llega el diálogo con lo creado, un momento delicado que ella sostiene desde la pregunta y la escucha. “Lo que hago es pregunto: ¿y esto?, ¿y por qué esto?, ¿el color?, ¿la textura?”, relata, subrayando que su papel no es imponer interpretaciones, sino acompañar.

Dentro de ese trabajo, destaca especialmente su experiencia con mujeres que han sufrido violencia de género. En esos procesos —explica— el arte puede abrir una vía de expresión cuando el relato verbal está bloqueado o pesa demasiado. La imagen permite acercarse a lo difícil sin tener que nombrarlo de inmediato; permite señalar, colocar fuera, mirarlo a cierta distancia. También menciona dinámicas con madres e hijos, donde lo creado se convierte en un terreno intermedio para hablar de emociones y vínculos sin exponerse de manera abrupta.

Ese contacto humano, sostiene, influye en su obra. No porque convierta esas historias en retratos ni porque pinte escenas concretas, sino porque de ahí extrae una inspiración que se transforma en lenguaje pictórico. Acompañar a esas mujeres, escuchar y sostener, observar cómo una imagen puede contener mucho más de lo que parece, refuerza su forma de pintar: trabajar por capas, sugerir sin invadir, dejar que lo importante emerja sin imponerlo. En ese sentido, su pintura y su terapia comparten una idea de fondo: hay cosas que necesitan tiempo para revelarse, y hay una forma de espiritualidad —entendida como equilibrio y cuidado— que consiste en respetar ese ritmo.

Al final, las obras de Cris Pink proponen exactamente eso: una invitación a mirar sin prisa. El Nilo está ahí como corriente interna, como sensación de permanencia. El caos brota en la tierra y el orden llega desde el cielo; lo visible convive con lo insinuado; el detalle casi oculto se convierte en señal. Y en medio de todo, esa idea que atraviesa su explicación y su obra: hay cosas que no desaparecen, solo se asientan. Como el río. Como la memoria. Como una imagen que, sin levantar la voz, termina quedándose.

Compartir

Artículos recientes

Almansouri acusa al Gobierno del PP de paralizar proyectos y frenar la inversión en Melilla

La diputada local de Coalición por Melilla (CpM), Dunia Almansouri, ha acusado al actual Gobierno…

39 segundos hace

CpM apoya la regularización de migrantes pero exige medidas específicas para Melilla

Coalición por Melilla (CpM) ha expresado su apoyo a la regularización extraordinaria de personas migrantes…

14 minutos hace

El Comité de Empresa de La Purísima denuncia que la consejera no los recibe

El Comité de Empresa del Centro de Menores de La Purísima ha denunciado públicamente la…

24 minutos hace

El Ingesa dice que Melilla tiene menos espera para cirugía que la media nacional

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha asegurado que Melilla cerró 2025 con indicadores…

34 minutos hace

Teniente coronel Cairós: "El legionario es una de las claves del éxito de La Africana"

A tan sólo un día de que la XII edición de la Carrera Africana de…

39 minutos hace

El satélite Celeste, avance en la navegación espacial europea con talento melillense

El sector aeroespacial europeo ha logrado en los últimos días un nuevo hito tecnológico con…

55 minutos hace