El portavoz del Grupo Político CpM, Hafid Mohamed, ha reclamado este viernes una reflexión “seria y responsable” sobre la situación de la juventud en Melilla y ha defendido la necesidad de protegerla como motor social, económico y demográfico de los próximos años. La formación vincula esta petición al actual contexto demográfico y laboral que atraviesa la ciudad.
En una nota de prensa, Mohamed señala que Melilla se encuentra en un momento decisivo en materia juvenil. Según expone, los últimos datos demográficos reflejan un escenario complejo. Por un lado, la ciudad mantiene una base joven significativa. De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la edad más frecuente en Melilla se sitúa en torno a los 11 años, un indicador que apunta a un importante potencial de futuro para la ciudad.
Sin embargo, junto a ese dato, el portavoz advierte de que se ha registrado un mínimo histórico de nacimientos, un factor que considera relevante para analizar con rigor la evolución demográfica en los próximos años. A su juicio, ambos elementos deben ser estudiados de manera conjunta para comprender la situación real de la población juvenil y sus perspectivas.
En el ámbito educativo, CpM reconoce avances. La tasa de abandono escolar se sitúa en los niveles más bajos de los últimos años, según datos recogidos por distintos medios. Mohamed subraya que esta evolución demuestra que existe capacidad, esfuerzo y talento entre los jóvenes melillenses. No obstante, plantea la cuestión de cuántos de ellos podrán desarrollar posteriormente su proyecto profesional en la ciudad.
El mercado laboral continúa siendo, según la formación, el principal foco de preocupación. Melilla registra la tasa de desempleo juvenil más elevada del país, una circunstancia que condiciona las posibilidades de acceso a un empleo estable y, en consecuencia, la puesta en marcha de un proyecto de vida autónomo. A esta situación se suma la reducción del número de trabajadores autónomos en los últimos años, lo que, según CpM, refleja una contracción del tejido productivo local.
Este contexto, señala Mohamed, ayuda a explicar la salida de jóvenes hacia otros territorios en busca de oportunidades laborales. Se han recogido testimonios de melillenses que han decidido establecerse en otras ciudades para desarrollar allí su futuro profesional. Desde CpM se apunta que no se trata de una movilidad puntual, sino de decisiones de vida motivadas por la percepción de mayores posibilidades fuera de la ciudad.
El portavoz también hace referencia a medidas destinadas a facilitar la emancipación, como los programas de aval para vivienda o las ayudas al equipamiento del hogar. Aunque reconoce que pueden aliviar dificultades concretas, considera que no deben sustituir a una estrategia integral orientada a garantizar estabilidad laboral, perspectivas de crecimiento y confianza en el futuro.
Para CpM, proteger a la juventud melillense implica crear condiciones que favorezcan su arraigo y permitan que puedan formarse, prosperar y construir su proyecto vital en la ciudad. Mohamed concluye que el futuro de Melilla dependerá, en gran medida, de la capacidad de ofrecer a los jóvenes razones suficientes para quedarse y desarrollar aquí su vida personal y profesional.